Ordenanza de Tielve de 1849

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Ramón Sordo Sotres
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Ordenanza de Tielve de 1849

Mensaje por Ramón Sordo Sotres » Mar Feb 24, 2015 3:50 pm

Reproduzco a continuación la transcripción de una ordenanza del pueblo cabraliego de Tielve que me fue proporcionada hace años por José Herrero Sánchez:

ORDENANZA DEL PUEBLO DE TIELVE, AÑO 1.849.-

En el lugar de Tielve del Concejo de Cabrales, día doce del mes de Junio, año de mil ochocientos cuarenta y nueve, ante mi; Público y testigos reunidos en junta plena y a voz de campana según lo tienen de costumbre en el sitio concejil los vecinos que componen ese lugar especialmente; Don Esteban Herrero, Alcalde Pedaneo, Don Agustín Fernández, Don Domingo Díaz, (celadores); Don Domingo de Mier, D. Francisco Sánchez, Don José de Mier, Don Toribio López, Don Miguel Herrero, Don Félix de Gonzalo, Don Vicente Pérez, Don Ventura Díaz, Don Juan Herrero, Don Juan María Díaz, Don Santiago González, Don José del Campillo, Don Cristóbal de Mier, Don Jerónimo Pérez, Don Juan de Collado, Don Juan de Campillo, Don Juan Herrero Díaz, Don Adriano Collado, Don Esteban Díaz, Don José Ibáñez, Don Lorenzo del Campillo, Don Francisco Campillo, Don Juan de Gonzalo Concha, y Don Juan Antonio Díaz, todos del mismo pueblo de Tielve quienes dijeron la mayor y más sana parte de este vecindario y como tales prestando capacidad por la ausencia de las viudas Célibes, y menor se expresaron que habiéndose traspapelado la ordenanza Municipal antigua de su vecindario deseaban y trataban de reformarla nuevamente, para el mejor régimen y bienestar de todos los vecinos y a efecto de evitar diferencias y contradicciones que ya por capricho de unos y comodidad particular de otros suelen ofrecerse; acordaron y determinaron el nombrar, lo verificaron a pluridad de votos, de cuyo acuerdo certifico a las personas de, Don Juan Herrero, Don Juan María Díaz, Don Mateo Prieto, Don Domingo de Mier, y Don Francisco Sánchez, sujetos de su confianza y capacidad para ello, a quienes facultaron con plenitud de poder para acordar y determinar las reglas y capítulos que se deben de observar en beneficio procomunal y en uso de ello, ciertos del otro, que les compite por sí y en nombre de sus poderdantes, acordaron y determinaron los capítulos y condiciones siguientes:
PRIMERO. Que ninguna persona mayor, ni menor, varón o hembra, vecina de éste pueblo sea atrevida a jurar y blasfemar, el Santo nombre de Dios, el de su Santísima Madre ni otro Santo de La Corte Celestial, pena de que si requerido por la primera vez no se abstiene será delatado al alcalde competente y castigado como escandaloso y mordaz. Y si esto resultase en el concejo, pp-co, en el mismo acto será multado con la cantidad de seis reales por primera vez y doble por la segunda, si aun reiniciase, se denunciará al alcalde Juez competente para que sea castigado con arreglo a las leyes, cuya aplicación de multa será según las mismas.-
SEGUNDA.- Que en las juntas y concejos públicos se guarde el mejor orden y compostura respetando a la autoridad local que presida, así como el orden de antigüedad, los mozos para con los viejos, bajo las penas correspondientes.
TERCERO.- Que para el mejor orden y conservación de los frutos y demás cosas del lugar, el día primero de cada año en el mes de Enero, se habrán de elegir o sortear dos celadores quedando libres los anteriores hasta seguir la rueda y turno del pueblo, y el mas idóneo de ellos habrá de ser Patrono de la Obra Pía, Escuela de Primeras Letras de éste lugar, con el Señor Cura Párroco que es, o fuere el llamado y nombrado por la misma fundación según ella lo dispone y que estos tres en igualdad de facultades cuiden de la Administración de dicha Escuela, sus rentas, e inversión cumpliendo en un todo con cuanto la fundación previene y disponen las leyes vigentes y que en un día precisamente del mismo mes de Enero de cada año, al que podrán elegir a su voluntad dando parte de ello al pueblo hayan de rendir cuentas a éste, o a dos vecinos que al efecto nombrará con cargo y data, manifestándola al mismo para su satisfacción lo que sucederá y verificará anualmente.-
CUARTA.- Que dichos celadores como cabezas del pueblo para el mejor gobierno, cuando se ofrezca alguna diligencia o asunto que conviniese comunicar al vecindario, hagan con la campana la señal de costumbre, a cuya llamada habrán de acudir precisamente todos los vecinos que se encuentren en el pueblo, o sus cercanías, pena al que faltase de dos reales por primera vez y doble por la segunda y alternativamente; a cuya llamada se obligaran a concurrir a los hijos de los padres impedidos, sexagenarios, hijos de madres viudas y mozos de casa abierta que hagan cabeza de casa, pasados que sean de la edad de diez y seis años y lo mismo de padres asuntes y no se podrán negar a toda fatiga común, bajo la pena dicha y que juntos todos, y cada uno tome su asiento respectivo en el paraje destinado a concejo guardándose el debido decoro en el modo de proferir su acción con prudencia los mozos con los viejos y hablando por vez sin alboroto ni otro modo impropio, pena del que lo contraviniese de seis reales por primera vez y doble por la segunda y si aun reincidiese dar cuenta al Juez competente para que sea castigado como revolucionario, cuya denuncia en este caso y lo mismo sobre el blasfemo y jurador de que trata el capitulo primero, han de ejecutar los mismos celadores, así como la evicción de todas las multas que se impongan sobre cualquier materia según y conforme fuere el delito que por los artículos de esta ordenanza se previenen sacando las suficientes prebendas y rematándolas en el último Domingo de cada mes, bajo la responsabilidad del alcalde Pedáneo y Celadores cobrándose al momento todas las multas en que incurran, nombrándose un depositario que las reciba y dé cuenta de ellas cuando los vecinos se las pidan y particularmente a fin de año y lo mismo se entiende con las prehendas forasteras donde los fiadores sus prihindas para mayor seguridad; y en cuyos casos de tener que sacar prehendas los celadores y encontrar resistencia en algunos vecinos lo que no es de creer serán asociados por todos los vecinos a los que crean necesarios y estos señalaren bajo la multa de seis reales por primera vez y por la segunda doble, y en la misma multa incurre cualquier vecino que sea citado y no obedezca. Y estas ordenanzas se leerán y harán notorias el primer acuerdo de cada año a sus vecinos y con especialidad éste capitulo y el primero para que nadie alegue ignorancia, así mismo y bajo las multas insinuadas ningún vecino pueda separarse de la junta y acuerdo, por precepto alguno sin orden y licencia de los celadores a quienes en todo tiempo se les guardará el respeto propio de sus funciones: En cuyo acuerdo no se admitirá ninguna mujer bajo la multa de seis reales: Y cualquiera mujer o vecino de cuya casa se halle otro en el acuerdo y vaya a atender o a incomodar con palabras será multado con la pena de veinte reales, y si los celadores no hacen completa justicia con arreglo a este capitulo se dará cuenta, parte de ellos al tribunal competente para su castigo y que exijan las multas que deberán ingresar en depositaría.-
QUINTO.- Que ningún vecino pueda traer ni permitir pastear dentro de los limites del lugar ningún ganado forastero sin licencia del vecindario bajo la multa de seis reales sin perjuicio de la prendada en razón de los ganados.-
SEXTO.- Que el día ocho de Enero de cada un año se ha de dar cerrada la hería, a que corresponda la siembra del pan según se alternan las dos herías a medios años, y el que para dicho día no tenga cerrada su sebe, pague por cada una un real, por primera vez y por segunda poner cerrador o verificador a su costa.-
SEPTIMO.- Que el día primero de Enero se ha de principiar a designar un día de cada semana para sextaferiar los caminos públicos y servideros puentes y pontones y demás obras públicas útiles y necesarias al común del pueblo, teniendo los celadores obligación de juntar los vecinos los días que el capataz de caminos señale y obligarlos a concurrir al trabajo que se destine, llevando cada uno su instrumento para trabajar y el que fuese omiso se le cobrará la multa de dos reales y obligarle a componer un tramo cumpliendo en un todo con las ordenes vigentes. También tiene obligación cada vecino dar el primero de Marzo, plantados dos árboles de cualquier especie, en los términos comunes o propios del pueblo, pena de cuatro reales al que faltase: y bajo la misma pena saldrán de monterías generales y particulares cuando el Ayuntamiento o vecindario señalen.-
OCTAVA.- Que toda pradería que hay de Concha de Roncadas a la de Socastro se han de dar cerradas todos los años para el día primero del mes de Marzo, privando pastar en ellas a todo genero de ganados y solo se permite que si algún vecino no hubiese gastado la hierba y tenga la casa en dicha pradería, lo puede comer con sus vacas haciendo calleja desde dicha casa por una propiedad hasta salir de la pradería y de modo que el común no experimente ningún perjuicio. Como también para el día doce de Marzo, se han de dar cerradas las praderías de Valfrio, Gernan Pérez, Vega de Butiello, Navariego, hería de Tobaos, Barrial, Poza de la Valleja, Llosas de Socudia, desde cuyo día quedan de coto privativamente de todo genero de ganado: También se pone coto privativo el día ocho de Febrero de la Hería de Maiz, en cuyos días se han de dar cerrada y lo mismo la Hería de Socampo, Bosques de Dobro, para el día doce de Marzo y todos los demás comprendidos en la bajura, igual la pradería de Vierro y todos sus Bosques se han de dar cerrados para el día primero de Abril de cada año, cuya pradería pasaran revista los Celadores en los días señalados, a cada una multando para ello por primera vez un real, cada sebe que esté abierta y por la segunda, cerrador a costa del dueño, siendo responsables los celadores de todos los daños que se ocasionen por su omisión o descuido y que todas las praderías y herías anotadas no se puedan derronper sin que se hayan recogido los frutos, de pan, maíz, hierba, patatas o toñada, pena de pagar los daños que se originen veinte reales de multa de irremisible exacción y además ser delatado a la junta como revolucionario, cuya derrota será acordada por todo el vecindario y luego se ejecutará lo que determine la mayoría y más sana parte de él.-
NOVENA.- Que el día diez y seis de Abril de cada año se privan de majadear y pastorear las vacas y las ovejas en todos los frutos del Veyu, y que el día veinte del mismo salgan las vacas y las ovejas del referido Veyo y sus términos, siempre que el temporal lo permita y si algún vecino estuviese faltoso de hierba con que alimentar sus vacas las puede refugiar en las cuevas y apacentarlas en los pastos no dañando frutos y pasada la necesidad haya de salir para el día que el vecindario lo determine. También para el primer día de Mayo anualmente se cotan privativamente las cabras de majadear y pastear de todas las casas del Veyo, que se hallen dentro o a la vera de los frutos y solo se permite, que puedan majadear en las cuevas, trayendo un guía y pastor para evitar todo daño, hasta el día veinte del mismo mes de Mayo que se perpetualice como privativamente de todo genero de ganado de mayor y menor hasta que el vecindario o la mayor parte acuerden su derrota. Y cualquier persona que vuelva a meter sus ganados sin acuerdo del pueblo dentro de la dehesa del Veyo, se multa cada noche de dormida en diez reales por cada rebaño y además si reincidiesen, pena doble, y que sea delatado a la junta por revolucionario y dañador. Como igualmente se priva que ningún vecino pueda apropiar privativamente ninguna casa en las Cuevas y Toyos comunes y solo se permite algún Vero provisional para la recilla: Declararse por limites del Veyu los siguientes, Concha de Gobias, Toyo soterraneo, Collado de la cuesta de Lluenga conteando con peña, Horcado de Canal de Llego, Muezca de Sierra Manzana, Muezca de Argañosa de arriba, Torre de Ciego, Riega de la Dehesa y siguiendo el Río de Cares, cueto blanco de Torbanes, Cantiello de Llambrias, Collado de Canal de Jarriones de arriba, Collado de Jozarco y corona de los Cuevos, dentro de cuyos limites se halla el Veyo y dehesa.
DECIMA.- Que para el día nueve de Mayo de cada año se pone coto privativamente en la Hería de Pertecedo, en cuyo día se ha dar cerrado bajo la multa de un real por cada sebe que se encuentra abierta por primera vez y por la segunda poner operario a costa del dueño. Son limites de ésta Hería y coto, Vado de la Serna siguiendo la cerradura, Collado de Panderiza, Fuente los Bueyes, Conchuca de Ombú, Pardos de Miravalles y Concha de Gobias.-
UNDECIMO.- Que los ganados que se prendasen entre frutos hayan de pagar sus dueños sin resistencia alguna las penas siguientes: el rebaño con cencerro por primera vez dos reales por segunda doble y por tercera y más veces se dejará al arbitrio del vecindario, si se cogiesen dos cencerros de una misma especie y su dueño no pagará más que por uno hasta cinco reales, si no trae cencerro no se tiene por rebaño y pagará por cada res, ocho maravedíes por primera vez y doble por la segunda y por la tercera y más veces a disposición del vecindario. Y todas las Caballerías y Vacas que se prendaren en cualquier coto dentro de los limites del pueblo siendo de la misma vecindad y no siendo de frutos se multará en diez y seis maravedíes por cabeza y si son de frutos a un real por cabeza y si fueren forasteros sean de coto o de fruto pagará cada cabeza mayor un real y el rebaño lanar y cabrio con cencerro a quince cuartos y no le trayendo a ocho maravedíes por cabeza y lo mismo por cada cerdo y estas multas son sin perjuicio de pagar los dueños los daños y en los frutos de Pan, Maíz, Patatas, Hierba, Toñada que hayan hecho, lo que habrán de tasar dos Peritos que eligiera uno de cada parte; cuya multa y su evicción de ella será en la forma que queda expresada en el 4º capitulo de ésta ordenanza, pues solo a los celadores se les señalan a su favor las que devenguen por las sebes de todas las herías y cueranos por razón de su personal trabajo entregando las demás según queda prevenido.-
DUODECIMO.- Que para primero de Febrero de cada año se privan de majadear las cabras en el pueblo hasta primeros de Mayo, bajo la multa de dos reales por primera vez y doble por la segunda y si reincidiesen queda al árbitro del pueblo. Y otro día primero de Marzo se dará principio a sacar las Suqueras de todas las Heredades que se cultiven a medios años, sobre lo que tendrán cuidado los celadores multando a los morosos en dos reales por cada suco, que no tengan sacado para el día que se siembre; como asimismo se privan de majadear las vacas en el pueblo desde el día nueve de Mayo para arriba en cada año, hasta el día que el vecindario y su mayor parte determinen la derrota de las herías bajo la multa de cuatro reales, que se coja de dormida sin licencia de la vecindad, respetándose los Bueyes y las Vacas de labranza mientras la hayan si se viese alguna necesidad de recoger los ganados por malos temporales, los celadores juntarán sus vecinos y determinarán los más conveniente para remediarla y después harán desocupar todo ganado bajo su responsabilidad.
DECIMA TERCERA.- Que ningún vecino pueda majadear en los sitios de la Polvorosa con ovejas en todo el año, ni en la cueva de ombú más que en los diez y ocho primeros de Mayo, no ocupando más que la Toya de Llambriu, privándose la dormida de ovejas y corderos de la cueva y paré de Llamedo y cueva del carabo, bajo la multa de diez reales por cada noche de dormida en ellos; como así mismo el día que se hace la muda para el Puerto de Maín, se haya de cotar privativamente de cada un año de todo genero de ganados mayores y menores de majadear y pastear en los sitios de la Bejuca, Cuesta de Lluenga, Polvorosa, Ombo, Llambrias, ni en ningún término comprendido dentro de los limites siguientes: Corona de los Cuevos, Concha de Jozarco, Llambrio de Párga, Senderín de la Gronda, Pasada del Acebo. De medio sieto de lo Orcada, Cueto Blanco de Torbanes, Río de Cares, Riega de la Dehesa, Torre de Ciego, Pico del Aguila, Broquera de Tucada, Cabeza de Llanedo, Pico de Crimienda, Cabeza Parda y Portilla de la Terrentada; dentro de cuyos limites se debe de guardar, cumplir y ejecutar dicho coto y el vecino que tuviese el atrevimiento de entrar con sus ganados en estas dos dehesas durante el coto, se multa en diez reales por cada noche de dormida sin perjuicio de la prendada que serán dos reales por rebaño por primera vez y por segunda y más veces lo que arbitrio determine, cuyo coto no puede quebrantarse no siendo por acuerdo del vecindario o su mayor parte, de rompiendo con la dehesa del Veyo lo perteneciente a ella y con la de Pertecedo que también le pertenece como igualmente se prive de echar trechoriegas de leña sobre la cueva de Ombo y otro paraje alguno perteneciente a la dehesa de Pertecedo, bajo la multa de veinte reales y de pagar los daños y perjuicios que ocasionen en gente y ganados y si reincidiesen dar parte a la junta para su castigo.
DECIMO CUARTO.- Que el día veintiuno de Mayo en cada año se pone coto privativo de todo género de ganados, mayores y menores, en el Puerto de Maín, desde cuyo día se entiende verdaderamente ya cotado y privado y su cerradura se verifique también indispensablemente el día veintidós del mismo y que su derrompimiento no se haya de hacer hasta la vuelta de los de Arenas de la Llomba, y su coto se haya de ocupar cada día por cuatro vecinos sin excusa alguna bajo la multa de cuatro reales al que falte y castigando los ganaderos con arreglo según previene el capitulo once, y si se cogiesen a palo y a pastor se multa a cada rebaño en diez reales. Como igualmente tiene obligación ocho vecinos quince días antes de la derrota del puerto de ir a limpiar las fuentes y bebederos que tiene en él, y componer o reformar los caminos que tienen para lo que unos y otros serán avisados por los celadores, bajo la multa arriba reseñada, y que los limites de dicho puerto son Llambrial de Pina, Peña de Ledrera, Concha de las Salidas, Concha del Tejo, Llambrial de la Sotarraña, Concha de Canero, Subida de Sañedo, Peña de Hernández, Portilla de arriba, Orcado de los Ayados y siguiendo en línea recta, Canto del Tolobre, por junto al Sederín de la Gronda, Bosque de Valle, Canal de Bierro, Costanuca de la Rasa, Cierro de las Colgadiellas y en línea hasta otro Llambrial de Pina, dentro de cuyos limites se halla otro Puerto de Maín y se debe de guardar violablemente durante su coto, privando también de dicho puerto todo el año los Cerdos, multando al que se coja en seis reales y que después de su derrota se privan de anocharse y majadear cualquier ganado fuera de las majadas conocidas hasta el doce de Septiembre bajo la multa de un real por cada cabeza de vaca.-
DECIMO QUINTO.- Se privan de trabajas y transitar caballerías en las Herías Forreras estando las tierras mojadas, o haciendo mal temporal, siempre que las tierras se hallen arrodiadas o aradas, y esto en tiempo de sementera que después no permite entrar ningún caballo en las herías desde primero de Mayo hasta que el pueblo determine su derrota bajo la multa de cuatro reales y de pago los daños que se hagan, como igualmente se les priva a otros caballos de pacer por las tierras cargados de la hería de Pertecedo estando por recoger el fruto bajo alta pena y daños por primera vez y si aun se incidiesen dar parte al tribunal competente para su castigo.-
DECIMO SEXTO.- Que todos los vecinos que tengan ganados menores les pongan señal, cada uno la que acostumbra bajo la multa de veinte reales por cada res que se coja el día de la Ascensión, sin la señal correspondiente en cada mano y además perder su dueño el Res que se encuentre sin éste requisito.-
DECIMA SEPTIMA.- Que en todos los años se pone coto privativo de todo genero de ganados mayor y menores y lo mismo de los caballos, en la bajura el día que se derrompa el puerto de Maín y que no se pueda derromper sino por mucha necesidad y esto con acuerdo del pueblo o su mayor y más sana parte, y particularmente del ganado menudo no pueda entrar en otra bajura hasta que pase el día de San Miguel, multando cualquiera clase de ganado que se coja en otra bajura con arreglo a según se previene por el articulo once de esta ordenanza; y no podrán majadear ni dormir en otra bajura ningún genero desde el día de su coto hasta que pase otro día de San Miguel y desde éste día para arriba el día que dicha vecindad lo determine los limites y comprensión de la bajura son: Horcado del Cueto,
Toyo del Trechorio, Cueto de la Tarapiella, Cueto de los Caleros, Collado de Labiado, Corona de Dobro, Cueto del Jorado, Cueto de las Vacas, Pozo de la India, Collado de Socudia, Campuco de la haya quemada, Collado de entre Cuetos, Concha Angosta, Collado de la Puerta y Cobón de las Conchas, Pardo del Caballo, Cabeza de redondo, dentro de cuyos límites se halla otra bajura, como así mismo y en igual forma se pone coto privativo de todo ganado del mismo Pueblo, Riega de Voriza a excepción de bueyes capados, corderos y carneros sementales cuyos bueyes se han de separar de las vacas el primer día de Mayo de cada año y estar en dicha Voriza y dormir en ella, en los llanos de la Cuesta y Cotera de abajo, hasta el día ocho de Septiembre y solo se dejarán en ella los que hayan sido toros aquel año, quedando por capar el uno en suerte hasta el día de San Pedro de Alcántara, cuyo acotamiento se hará el mismo día que se derrompa el Puerto de Maín el que se guardará bajo la multa insinuada en el primer dicho capitulo once; como igualmente habrán de quedar las majadas de Valfrio y Bustiello y Los Riollos, desde el día de la derrota de Maín hasta que el pueblo acuerde su derrompimiento; Como así mismo, acordaron que el cierro de la Voriza desde la Peña Corbera hasta el Collado de lasVigas y Collado del Povial, hayan de concurrir todos los vecinos bajo la multa de cuatro reales, al que faltare y se haya de ejecutar dentro de ocho días después de puesto el coto; Como igualmente determinamos que dentro de cuatro días después de la derrota de Maín se acotan y cierran las callejas y pastos que hay dentro de la redondez de los Cueranos de Calmor y Corona, cerrando las Portillas que le contienen, siendo obligación de los celadores hacer cumplir y ejecutar todo lo dispuesto a que ningún vecino podrá negarse bajo las multas expresadas.-
DECIMO OCTAVO.- Que se prohíbe el salir a los cabritos a pastear estando de majada en el pueblo por los perjuicios que se experimentan, así mismo, ningún vecino los puede echar mostrencos ni pastando desde el día quince de Agosto para arriba, que ya deben de andar con las madres, en ningún coto ni bajuras del pueblo, bajo las penas expresadas en el articulo once de esta ordenanza.-
DECIMA NOVENA.- Que el día de Santiago en cada un año los celadores tomen razón de los sementales de lanar y cabrio que deba de tener cada ganadero, y el que el mismo día se separen de entre ovejas y cabras, tomando razón de si lo han verificado o no, no permitiendo ningún Chiflan entre las cabras ni otro ganado, y el que a otro día no cumpliere con lo supuesto se multa en cuatro reales y además se pondrá propio a su costa, para que lo traiga al corral; y cualquier vecino que su rebaño de cabras o de ovejas, llegue al número veinticuatro haya de tener un semental de cada clase y sí cada clase fuera de cuarenta y ocho, dos de cada una, bajo la pena de diez reales cada una y además comprarlo a su costa; Debiendo cada interesado presentarlo el día de San Miguel en cuyo día se deben de soltar al ganado y que dichos celadores hayan de saber éste capitulo el mismo día de que tomen razón a sus vecinos, y a que ninguno alegue ignorancia y lo harán cumplir bajo su responsabilidad; Determinando así mismo, y que castren todos los caballos que tengan tres años cumplidos y los que no les hayan bajado los Chiclanes a los cinco años, y sí sus dueños teniendo éste tiempo no les quisieran capar se llevarán al corral multándoles en veinte reales a cada uno y además serán privados de todos los pastos del pueblo, por los grandes daños que hacen a los capones y en las vacas, siendo responsables de ellos los dueños de los caballos, y así mismo declaran que por perjuicios que se experimentan de los cerdos en los campos y tierras que sus dueños los den alambrados dentro de ocho días a vista de los celadores o bien desozados desviados dentro de igual término y que cada semana los registren y el que encuentren sin éste requisito se multará en cuatro reales a su dueño, habiendo de pagar los daños que hagan.-
VEINTE.- Que sucesivamente en cada año hayan de ir de majada, al Valle de Pandebano y Majada de Pirue con sus ganados cuatro vecinos del pueblo a cada una el día ocho de Junio para que no se oscurezca el antiquísimo y muy interesante costumbre que tiene el pueblo y no habiéndolos voluntarios se sortearán castigando los celadores al que se niegue con la multa de veinte reales sin perjuicio de obligarles por la junta y el paso para Pandebano será por la India, abriéndose la Concha de las Salidas y saliendo por la del Tejo, y volviéndose a cerrar con toda perfección éstas dos Conchas los dueños de los ganados permaneciendo en dicho Pandebano hasta la derrota de Maín, y no se comprenderá para ir a Pandebano el vecino que no tenga vacas mayores.-
VENTIUNO.- Que para el día que se haga la derrota del Veyo de Vacas y Ovejas nadie puede dejar sus ganados fuera de las majadas, acostumbradas, como son Casa Vieja, Toyo soterraneo, Escampada, Cueva de Sigüenza, Costisidri, Collado de Ovar, Sierra Manzana, Cueva y Roza de Ebre, Cueva de Llobierces, Cueva y casares de Intienzo, Collado del Noro y casas últimas de Canal de Jarriones, hasta las tierras de Pria, cuyas majadas se destinan para la dormida de los ganados, prohibiendo como se prohíbe que ninguna vaca pueda dormir fuera de otros sitios bajo la multa de diez reales por cada noche de dormida la de un real, por cada cabeza de vaca que se coja en el mostrenco, quedando privado todo mostrenco en cualquier clase de ganados bajo de otras penas.-
VENTIDOS.- Que las cuatro portillas de las Herías las han de tener usuales y corrientes sus dueños, pena de ser castigados con la de un real por primera vez y por la segunda operación a su costa y además pagar los daños que resultaren, y éstas no se estacarán por las que se deba camino hasta el día de San Antonio de Junio y que si algún vecino tuviese casa dentro de las herías no la pueda usar, más desde el día de su coto hasta su derrompimiento y en caso de que pudiese por su propiedad usar de ella que sea sin perjuicio del común, quedando responsable a los daños que se originen; como así mismo no podrán los bueyes o vacas de labranza entrar en ninguna hería de Pan sin bozos y lo mismo los caballos que transiten por la hería de Pertecedo llevándolos de rienda por donde haya frutos, pena de pagar los daños: Determinando igualmente que la llende Sobre Cueva se haya de mantener cerrada todo el año por dicho vecindario sin que persona alguna pueda derribar dicho cierro, como también arrancar, tardear, segar ni cortar ningún árbol que se halle preso en dicha Llende bajo la multa de veinte reales, al que haga tal perjuicio; para el día quince de Agosto se hayan de amarrar todos los perros del pueblo, en cada un año a causa del daño que hacen al maíz y permanezcan atados hasta que endurezca y sazone, y los del ganado solamente se podrán soltar de día bajo del cuidado de su dueño y de pagar la multa de diez reales al que se coja en los maizales; igualmente se recogerán todas las gallinas del pueblo que se cojan fuera de casa de los dueños desde el dicho día quince de Agosto hasta que recoja el maíz, pena de un real por cada una que se cogiese haciendo daño y pagar los daños a su dueño.-
VENTITRES.- Determinaron que todos los años el día de San Pedro se Adree la Peña y que no se permita segar ninguna adra, pasando el día cuatro de Octubre bajo la multa de diez reales, el que contraviniese a lo aquí dispuesto por primera vez y por la segunda doble y perdida de la hierba y con la misma pena se castiga al que tuviese atrevimiento de segar fuera de sus adras, en ningún tiempo del año por quedar todo privado: Así mismo acordaron que ningún vecino pueda segar helecho, en término común sin que en cada un año el vecindario determine día para la siega de ello bajo la multa de cuatro reales, al que lo contraviniese: También obligarán los celadores en cada un año a todo el vecindario a sacar las gamoniellas de los prados y echarlas fuera de ellos, bajo la multa de cuatro reales al vecino que se negase.-
VENTICUATRO.- Así mismo determinaron y mandaron que ningún vecino, bajo la multa de veinte reales pueda tarmear ramas de ninguna clase en términos comunes hasta la luna alta de Septiembre y esto con acuerdo del vecindario o su mayor parte y si alguno tuviese el atrevimiento de hacerlo sin otra licencia pagará otra multa, perderá las ramas y además será responsable de los daños o atrasos que se originen; Como así mismo ningún vecino ni sus causantes puedan cortar ningún árbol sin la licencia correspondiente, bajo la pena dicha y las detalladas por las ordenanzas de Montes.-
VENTICINCO.- Que nadie pueda lavar ninguna inmundicia ni enturbiar las aguas de las fuentes del pueblo, pena de seis reales al contraventor, debiendo los celadores de cuidar de su limpieza todo el año para evitar cualquier daño que se pueda suscitar. También ordenaron que en tiempo de llenas de aguas tenga el mayor cuidado de dar curso a las dichas aguas, por perjuicios que a veces se han experimentado bajo las mismas penas, acordaron así mismo que en tiempo de muchas nieves, viendo que hay peligro, los celadores y Alcalde Pedaneo junten sus vecinos y les prevengan la privación del camino de la Gerreriza, por el tiempo que sea necesario hasta que por ellos mismos se levante la prohibición de manera que ninguna persona transite dicho camino durante la prohibición, bajo la multa de veinte reales y de ser responsable a los daños de que se pueda ocurrir, y se caminará por el puente de Saleras hasta la llosa de Pertecedo, teniendo cuidado de limpiar y caltener éste camino.-
VENTISEIS.- Todos los años, bajo las penas dichas y responsabilidad de los celadores, determinaron coto privativo, perpetuamente que no pueda andar ninguna cabra en las huertas de la Rumiada, como son Collado de las traviesas, que están encima de la Canal, Huertas de arriba y de abajo, pena el que contravenga ésta disposición, de doce reales y además pagar su trabajo al que las traiga al corral y son responsables los dueños del ganado a los perjuicios que causaren, no pudiendo ningún vecino negarse a los celadores, pena de seis reales. Como así mismo se privan de dormir en libertad en el pueblo y sus alrededores, como son Padroño de Socueva y el Sedo las cabras y los cabritos, pena de seis reales y además se privan de dormir en todos tiempos del año las cabras en la peña desde Cuantu hasta La Canal de Peñacorbera, exceptuando la peña de Ombo, pena de dos reales, y de pagar sus dueños los daños que hiciesen, acordaron así mismo el privar bajo la multa de veinte reales, todo mostrenco en los ganados, cabrios y vacunos, no pudiendo pernoctar en ningún paraje de los términos propios y próximos del pueblo, pues todo ganado volverá a anocharse a las majadas conocidas, bajo la responsabilidad de los celadores.-
VENTISIETE.- Que cuando el vecindario determine la derrota de Las Herías Forreras, si se conoce que haya mal temporal, que puedan estropearse las tierras se sostendrá el coto hasta mejor ocasión, por evitarle los daños que puedan ser consiguientes lo que cumplirá, bajo la pena de veinte reales a los contraventores.-
VENTIOCHO.- Que mediante las ordenanzas y demás instrumentos pertenecientes al vecindario, se han ejecutado y derrotado en poder de los celadores por el poco cuidado que han tenido hasta el presente, determinaron que en lo sucesivo archiven en poder de un vecino que los cuide y los tenga todos ellos bajo inventario y solo se lo entregue al Alcalde Pedaneo y celadores una copia de todos ellos, por el que darán cuenta de ello a fines de año. Como igualmente acordaron que no puede entrar ninguna persona en ninguna Hería, ni pradería del pueblo en los meses de Mayo y Junio a sacar gamones para los cerdos, ni ramas para cabritos, ni leña ninguna, bajo la multa de seis reales al que se cogiese y además pagar los dañaos que hiciese en los prados y frutos.-
VEINTINUEVE.- Que si sucediese que algunos ganados muriesen de enfermedad contagiosa o cualquier otro animal sean sopozados y enterrados al momento por su dueño y en caso de que éstos no puedan al momento por su dueño ser enterrados, darán cuenta al Alcalde Pedaneo o celadores para que citen a los vecinos que sean necesarios para el efecto que ninguno podrá negarse, bajo la multa de seis reales, también se prohíbe que ninguna persona del pueblo no de fuera deshulle ni aproveche cosa alguna de los reses que así muriesen, bajo la multa de cuarenta reales y además ser responsable de los daños que resultaren.-
TREINTA.- Determinaron que mediante los sementales vacunos arreglados hoy día de la fecha, digo, en adelante en cada un año, se obliguen a tener cuatro toros para el servicio de las vacas y éstos se hayan de presentar todos los años, cumplido en el Prado de Santiago el Domingo primero de la derrota de los prados de Calmor y Concha a la vista de dos peritos que los escojan y señalen los que vieren convenir, cuyos peritos serán nombrados por el pueblo, bajo la multa de veinte reales al vecino que no presentare los suyos para que de éstos se saquen los cuatro mejores para el servicio de las vacas, durante dos años y éstos no podrán ser vendidos sin licencia de la vecindad, pena de poner otros a costa de quien lo haga sin tal licencia.-
TREINTA Y UNO.- Declaran por redondez de los términos de éste pueblo los siguientes: Primero, Horcado de Canal Negra, Pico del Águila, Cabeza del Rebeco, Pico de Crimienda, Paré del Pellitero, Pico alto de Tregobio, Cabeza alta de Redondo, Pardo del Caballo, Alto de Pombidió, Redondina de Bos y Rasa de Obesón, Hito de Escarandi, Cotera de Escarandi, Collado de la Caballar, Cabeza alta de Sonllano, Cuchella de la India y siguiendo el río arriba, Río de Ronzón, Peña del Gotero, Peña de la Roble, Concha de Canero, Subida de Sañedo, Peña de Hernández, Portillo de abajo, Canto de Lluengara y Río de Cares, hasta Canal Negra, dentro de cuyos limites se hallan todas las propiedades comunes y particulares del pueblo, a que serán guardadas y defendidas según y conforme, por los capítulos de esta ordenanza, se previene también además tienen mancomunidad en el Valle de Pandebano, con una cuereo y una cabaña en él.-
TREINTA Y DOS.- Determinaron privar perpetuamente todos los caminos perniles que van por dentro del Cuerano de Calmor, caminando por las callejas, la que va a Calmor y la que sale de Camino Llano, a la llamazuga del Calero, procurando gobernar el camino que va por ellas, limpiarlo, rozarlo y dirigir las aguas por sus conductos naturales y antiguos y lo mismo se privan los de la Hería de la Concha, excepto el que sale a la Corona y el que se coja de ahí para arriba caminando por ellos pagará la multa de veinte reales, y además los daños que se originen, siendo obligación del Alcalde Pedaneo y Celadores de hacer cumplir, guardar y ejecutar cuanto por ésta ordenanza se previene.-
TREINTA Y TRES.- En la misma forma fueron convenidos y determinaron en atención a los abusos que se advierten de parte de algunos vecinos sobre los jornales, que ya sea por adelantar sus labores y lo más cierto por vanidad y hacer tiro a otros vecinos pagando más de lo que jamás se acostumbró a los obreros y trabajadores forasteros que especialmente en tiempo de hierba concurren a este pueblo, de donde toman motivos muchos que no tienen noción a querer igualarse con los verdaderamente merecedores. Acordaron igualmente que sobre ello el Alcalde Pedaneo y Celadores que son y fueren en lo sucesivo, traten de suprimir tal abuso y que ningún vecino pueda excederse del jornal acostumbrado según el mérito del que los sirviere, pues que no habiendo tal distinción muchos pobres se ven precisados a admitir a sus trabajos a cualquiera, sin atender a la disposición de cada uno, cuya observación si alguno se separase de ella se multará por primera vez con la que juzgue oportuna el pueblo y doble por la segunda. Y al puntual cumplimiento y observación de cuentos capítulos van expuestos tanto los que suscriben, así como los de la vecindad, cuanto por los demás que se presentan según la facultad y poder de que ha hecho, mérito se obligaron con todos sus bienes muebles y raíz, presentes y futuros y acciones con sumisión a la justicia de Su Majestad, que se lo hagan cumplir como por sentencia definitiva y contrato ejecutivo conveniente al mejor arreglo y bienestar de la comunidad con renuncia de todas las leyes de su favor, con la General en forma, con las advertencias de que esta ordenanza será resentida en principio de cada un año al Sr. Alcalde o Juez que lo sea de la Jurisdicción para su aprobación.-
EN CUYO TESTIMONIO ASÍ LO DIJERON Y OTORGARON, DÍA, MES Y AÑO, SIENDO TESTIGOS D. LINO SUERO DIAZ, CURA PARROCO DE ESTE LUGAR, D. PEDRO DÍAZ Y D. PEDRO GALGUERA RESIDENTES EN EL MISMO, A QUIENES Y A LOS SIGUIENTES LO FIRMARON, Y DOY FE Y CONOZCO- Juan Herrero- Juan María Díaz- Mateo Prieto- Domingo Mier- Francisco Sánchez- ante mí – D. Manuel Antonio Huerta.
Así, literal y expresamente resulta y conviene de su original registro, que en papel del sello cuarto mayor, obra en el archivo de mi cargo a que me remito, y en fe de ello doy el presente a solicitud de los interesados, que signo y firmo, en mi casa de Carreña, Capital de mismo Concejo y Septiembre cuatro de mil ochocientos cuarenta y nueve.

Fdo. Dn. Manuel Antonio Huerta.-

SE APRUEBA EN CUANTO SE TRATA, CUMPLASE Y ENSEÑESE EN TODAS SUS PARTES Y CAPITULOS COMO PREVIENE. EL SEÑOR ALCALDE CONSTITUCIONAL ASI LO FIRMO Y MANDO. EN CARREÑA Y OCTUBRE, DIEZ Y NUEVE, DE MIL OCHOCIENTOS CUARENTA Y NUEVE, DE QUE CERTIFICO.

Fdo.
Dn. José Rojo Borbolla. Fdo. Ignacio Mier.

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