El Picu por la Pidal-Cainejo

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Pepe García
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El Picu por la Pidal-Cainejo

Mensaje por Pepe García » Mié Ago 12, 2015 3:49 pm

“Bulnes, aldea de pastores y cazadores de robezos, es el pueblecito de Asturias que más se arrima al corazón de los Picos de Europa. Se va a él, desde Arenas de Cabrales, por un valle cerrado, en extremo pintoresco, lleno de acantilados y de rocas, por donde fluye el limpio río Cares, lleno de truchas, y como a unas dos horas de marcha por aquél paraje dantesco, se abandona el río, tomando a la izquierda por un sendero, en ziszás, el más escabroso y alarmante que vi en los días de mi vida.
Bulnes está encajonado entre murallas de piedra, y sólo al Este se perciben las praderías que dan acceso a la Canal de Camburero. Entrad por esa canal endiablada, sin sendero alguno, y al cabo de un par de horas os encontraréis con una peña colosal, tallada a pico por sus cuatro costados. Esa peña, el más célebre pico de los Picos de Europa, es el Naranjo de Bulnes.
.......................................................................................................”.


Recuerdo perfectamente la primera vez que leí el relato del Marqués de Villaviciosa de la primera escalada al Naranjo de Bulnes. Era el invierno de 1970 y estaban atrapados en la cara Oeste del Picu Lastra y Arrabal. Eran tiempos en los que no había profesionales del rescate en montaña, participaban en ello gentes de los pueblos de los Picos, montañeros y guardias civiles con su tricornio y todo. Desgraciadamente, el rescate terminó con la muerte de Arrabal por agotamiento.
Se puso el Picu Urriellu de actualidad, y en una revista -no recuerdo en cuál- leí el relato que comienza con los párrafos anteriores. ¡Me dejó totalmente fascinado! Más adelante me encontré también con el relato de Gregorio Pérez y me hice con ellos en varios libros.
Justo ese mismo año, unos meses más tarde, me fui a trabajar a Vitoria y allí -conociendo a varios buenos amigos- comenzó prácticamente mi afición al montañismo.
Esta afición creo que tiene cosas especiales que dan a quienes la practican emociones fuertes difíciles de encontrar en otras aficiones: los espectaculares y majestuosos ambientes en los que se practica, el riesgo de la aventura que siempre lleva consigo, ... En los tiempos actuales hay como cierta obsesión en buscar que todo sea seguro (cuando la vida en sí no lo es), incluso el montañismo. Por supuesto que hay que prevenir en lo posible los riesgos (predicción meteorológica, equipamiento, …), bastante complicada es la montaña para encima darle ventajas, pero estos riesgos siempre existirán: “La aventura es incompatible con la seguridad total”, dijo Reinhold Messner.

Subir el Picu Urriellu era algo con lo que no me había atrevido ni a soñar, nunca he sido escalador (me refiero a partir del grado II o III, más o menos, del límite de emplear cuerda) ni he desarrollado competencias para ello. Siempre me han atraído más las cimas que las vías (lo cual se contradice claramente con mi afición a los Caminos de Santiago, en los que es más importante el camino que la meta, uno no va a ser coherente en todo). Por eso, cuando en 1985 (¡cómo pasa el tiempo!) mi hermano Manolo me propuso escalarlo contesté que sí con tanto miedo como ganas. Lo conté hace tiempo en el Foropicos:
http://www.foropicos.net/viewtopic ... ht=#117395
Una vez subido (fue emocionante y memorable) tuve claro que aquella era una cima a la que no volvería.

A principios de 2008, Paco Ballesteros presentó en Oviedo su libro "La vía Pidal del Naranjo de Bulnes" :

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Asistí a la presentación y creo que fue en esa ocasión cuando conocí físicamente a Alfredo Íñiguez y a Elisa Villa, a los que ya "conocía" virtualmente del Foropicos. Posiblemente estuviera presente también Fernando Calvo, que ayudó a Paco en su investigación sobre la histórica vía (que inició el alpinismo de dificultad en España) y del que aparecen varias fotos en el libro.
Alfredo hizo la presentación del libro y del autor (conservo el texto de ella dentro del libro) y se me grabó en la memoria parte de la primera frase (concretamente lo de "hermosa tarde asturiana y carbayona"): "No me va a resultar difícil hacer la presentación de la persona que me ha hecho el honor de compartir esta hermosa tarde asturiana y carbayona en este foro con todos ustedes, y nada menos que para hablar de nuestro tótem: El Naranjo de Bulnes".

Más o menos por esa misma época, comencé a publicar dibujos en el Foropicos y a principios de 2009 hice mi primera exposición en el Vetusta:

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En algún momento, Alfredo me envió una foto de su hija Helena para ver si podía pintarla. Desgraciadamente quizá la foto no era muy buena, yo no estaba muy experimentado todavía en pintar con acuarelas y en pintar retratos y tampoco conocía a Helena en persona, el caso es que la saqué mucho menos guapa de lo que es:

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De todas formas, a Alfredo le gustó y me dijo algo así como: "Págotela en especie, elige montaña y vía". Me lo pensé unos días: para montañas "normales" no he necesitado guías, pero para "vías" sí, y, hablando de vías, ¿cuál podría ser mejor que la Pidal-Cainejo? Así que le dije: "¿Vale la Pidal-Cainejo al Picu Urriellu?", y me contestó: "¡Vale!".
La cosa se quedó ahí, sin fecha y sin que yo tuviera ninguna urgencia, porque seguramente tenía más miedo de ello que ganas, y, desgraciadamente, un mal día allá por principios del 2012 Alfredo nos dejó (no importa a dónde fuera, porque, como bien sabemos, tenía amistad con todo el mundo, hasta con el Diablo).

Cuando le hicimos en Cabueñes la emocionante ceremonia de despedida (recuerdo una sidrería en la que nos reunimos después, en la que hice una parada especial haciendo el Camino de la Costa), su mujer Chelo de repente me dijo: "Y te dejó a deber la Pidal-Cainejo ...". Está claro que Alfredo no me debía nada, "pagaba" de sobra con su amistad, su amabilidad y sus detalles. Pero el caso es que lo oyó Fernando Calvo, a quien yo no conocía claramente por entonces, y dijo inmediatamente algo como: "¿Que te dejó a deber qué? ¡Págotelo yo!". Gran gesto por parte de Fernando. Ahí se quedó la cosa de momento, y yo cada vez más "mayor".

Fue pasando de nuevo el tiempo y llegamos a marzo de este año, de 2015, cuando se presentó (emocionante también fue) el esperado libro de Alfredo: "Lecturas de vivac":
http://www.foropicos.net/viewtopic ... 0&start=21

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Allí me volví a encontrar con Fernando Calvo, quien directamente me dijo: "Tenemos pendiente la Pidal-Cainejo". "Buf, tenía cierta esperanza de que se te hubiera olvidado", le contesté. Y él: "Qué va, si cada vez que paso junto al Picu siento a Alfredo diciéndome: ¿ya subiste a Pepe por la Pidal-Cainejo?"
Imposible seguir dejándolo, así que pocos días después fijamos por fin fecha: el 3 de agosto.

La fecha fue fijada a largo plazo, pero somos gente de palabra y la méteo se portó bien, de modo que el día 2 yo iba de camino a la Vega de Urriello para dormir allí.
¿Cómo no parar -esta vez más que nunca- en el Pozo de la Oración (con el monumento a Pidal y al Cainejo, financiada y pedida la placa para el segundo -al que habían olvidado- por el propio Marqués) para ver a con quien tenía una cita el día siguiente?:

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Y una vez más -con una tarde muy calurosa- dejando a Sotres atrás (cafetín con pingarates allí), pasando junto a la Terenosa y dejando a Bulnes abajo (en tiempos de los pioneros tenían la llegada a Urriellu más trabajosa):

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El paso por el Collado Vallejo siempre es espectacular:

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Durante el trayecto hasta la Vega de Urriellu es imposible dejar de mirarlo y de hacerle fotos:

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"Hay gente pa tó": una hamaca en una pared interminable:

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Últimos rayos de sol sobre el Picu Urriellu:

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Encontré plaza en el refugio, cené y a esperar con calma al día siguiente, en el que había quedado con Fernando a las ocho de la mañana.
Había mirado varios esquemas de la Pidal-Cainejo y había visto algún V, y, que yo sepa, un V quiere decir "Muy Difícil", y muy difícil es eso: muy difícil, y me temía que especialmente para alguien no práctico en escalada:

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Por si lo mío terminaba como lo suyo, también había mirado un antiguo libro de un francés llamado Fontán de Negrín: "Por los Picos de Europa":
Cuando el Marqués y el Cainejo consiguieron llegar a la cima -considerada inacesible hasta entonces- la fama de su escalada se extendió por Europa y Fontán de Negrín con un grupo de compañeros (entre los que se encontraba un guía francés que había estado con Saint Saud en la primera a Peña Santa) quisieron intentarlo. Se entrevistaron con Gregorio Pérez, que les miró algo despectivamente y opinó que sólo uno de ellos (seguramente juzgándolos, segun Fontán de Negrín, como simples fardos que debía izar hacia la cima) tendría alguna posibilidad: el más ligero. Después de eso, el siguiente capítulo del libro comienza así:

"No lo hemos logrado ¡Hemos fracasado! Pese a la osadía de Gregorio, que durante horas y horas nos ha izado, descalzo, pendientes de la cuerda, mientras nuestros pies buscaban vanamente un punto de apoyo, no nos hemos atrevido a continuar. La cuerda, recalentada y distendida a ultranza, rechinaba contra las cortantes aristas. Por todas partes el vacío a nuestro alrededor. He sido el primero en batirse en retirada. Por primera vez en mi vida he sentido la sensación de miedo. D’Ussel ha querido continuar un poco más, pero, vencidos, nos hemos visto obligados a regresar al campamento".

Algunas de esas mismas sensaciones experimentaría yo mismo al día siguiente. Y, si había que izarme con la cuerda, también contaría con la ventaja de ser ligero.

Amanece en la vega, llegando el esperado y tan aplazado día. Una mirada a la Torre del Pomelo, en recuerdo del amigo J.Blas:

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Fernando llegó muy puntual y me equipó completamente: casco (la segunda vez en mi vida que me lo iba a poner, y para la misma montaña), arnés (lo único que tengo yo, y que ni necesité llevar) y pies de gato (en la mochila, de momento). Y ¡en marcha!:

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Por allá seguía la hamaca, en mitad de una alucinante pared: el Pilar del Cantábrico -según me informó Fernando-, vía abierta por Jesús Gálvez en 1981.

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Y a subir por la Canal de la Celada:

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Allí arriba se veía la gran "Y", por debajo de la cual debíamos derivar por la pared hacia la derecha:

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Por delante de nosotros veíamos a tres escaladores llegando a un famoso paso de la vía Pidal-Cainejo: "La Llambrialina". Según el relato de Pidal: “Llambria, dice el Diccionario de la Lengua, es “Parte de las peñas que forma un plano muy inclinado y difícil de pasar”. Llambrialina llaman los montañeros a una llambria muy estrecha, muy lisa, muy inclinada y sin agarradero alguno, vertiendo sobre el precipicio.”

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Parece que habían llegado a ella en horizontal, cuando lo más aconsejable es descender más de entrada y ascender hacia ella en vertical (alguna indicación les dio Fernando desde lejos):

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Llegando a la pequeña terraza de inicio de la escalada:

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Pepe García
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Re: El Picu por la Pidal-Cainejo

Mensaje por Pepe García » Mié Ago 12, 2015 3:53 pm

Sigue:

Fernando desplegó rápidamente y con mucha eficacia un montón de cosas y "embistió" (como decía el Cainejo en su relato) contra la pared, mientras yo le aseguraba.
(A partir de aquí van intercaladas las fotos de Fernando con las mías y no estoy seguro de que todas estén en el orden correcto).
Y la secuencia que conocen bien los escaladores: el primero de cuerda (Fernando) salía hacia arriba, colocando varios seguros intermedios (con unos artilugios llamados “friends”, a los que les va bien el nombre), desaparecía por allá arriba, se aseguraba, se oía “¡reuniooón!”, el segundo de cuerda (o sea, yo) recogía los seguros de la reunión anterior, decía “¡voooy!”, las cuerdas se tensaban y empezaba a subir, guiado por las cuerdas y tratando de repetir lo que había visto hacer al primero, y recogiendo los friends. Y así hasta seis o siete largos, que –según me informó Fernando- tenía la vía.

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En el segundo largo (creo), con el paso por “La Llambrialina”. Los pies de gato desde luego agarran muy bien, pero no deja de dar cierta “cosa” pasar por allí sin poder agarrarse a nada:

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Reunión, con el maestro de ceremonias resolviendo en un momento el lío de las cuerdas y demás trastos:

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Una miradilla hacia atrás. No había –como dice el Cainejo en su relato- niebla “que quitara el asombro que daba mirar hacia abajo”.

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El tercer largo se hace prácticamente andando, en horizontal, hasta asomarse al impresionante Hombro Norte y dar vista a la Vega de Urriellu, con el refugio allá abajo, y a la tremenda pared del Pilar del Cantábrico, con la hamaca y un escalador progresando por encima de ella. ¡Qué ambientazo!:

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La vista hacia arriba del cuarto largo, aproximándose a la gran grieta, con la anterior cordada progresando, no me resultaba nada tranquilizadora:

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Cuarto largo, con el último escalador de la cordada anterior y Fernando subiendo. Un largo muy expuesto al vacío, con algún paso de IV (o sea, “difícil”, como su propio nombre indica). Antes de iniciarlo, Fernando me había dado un consejo muy bueno: que no tuviera ningún reparo en cogerme a los friends o a lo que fuera (incluida la cuerda). “¡Esto es alpinismo!”, me dijo:

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Reunión, esperando a que subiera la anterior cordada. En teoría con tiempo para relajarse. En teoría, porque en la práctica ¡cualquiera se relajaba en semejante y sumamente precario ambiente! De todas formas, la tranquilidad del primero de cuerda daba mucha confianza:

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Pepe García
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Re: El Picu por la Pidal-Cainejo

Mensaje por Pepe García » Mié Ago 12, 2015 3:54 pm

Sigue:

El quinto y el sexto largo –creo que los más difíciles (algún paso de V: “muy difícil”)- ya los tengo bastante liados. Van todas las fotos (de Fernando y mías) seguidas –no sé si en el orden correcto- y hablaré de mis sensaciones.
En ellos aparecen las famosas “panzas de burra”, según cuenta Pidal en su relato: ”De este modo fuimos subiendo por aquél canalizo estrecho e interminable, hasta que oí decir al Cainejo: “De aquí no pasamos, don Pedro”. ¿Qué había allí? ¿Qué clase de obstáculo se oponía a nuestro paso? ¿Era la pared vertical, el ángulo hacia fuera, la roca lisa? Nada de eso: era un saliente de roca, a modo de panza de burra, que obstruía la grieta, la chimenea, paso por donde nos escurríamos, avanzando sobre el precipicio por encima de la cabeza de Gregorio”.
A mi me costaba encontrar agarres buenos, tuve bastantes dificultades para recuperar alguno de los friends y recuerdo especialmente un momento escalofriante:
Estaba trincado en una grieta de la izquierda recuperando uno de los friends, quizá en una de las panzas, había visto que Fernando subía por otra grieta de la derecha (daba gusto verle con la facilidad y con la calma con la que subía) e intenté pasarme a ella. Coloqué el pie derecho, eché la mano derecha buscando un agarre, no encontraba ninguno y entonces el pie derecho se me fue. Pendiente por un momento sobre el vacío, me cogí de la cuerda y subí por ella, rozando con los codos, con las rodillas y con todo contra la piedra. Al tercer o cuarto agarre, me quedaba sin fuerzas en las manos (“se me cansaban los pulsos”, como decía el Cainejo cuando tiraba de la cuerda para subir a Pidal), pero no podía soltarme porque, al subir por la cuerda, iba quedando un largo bucle flojo hasta mi arnés. Tremendo.
Al superar ese momento, y algún otro similar, y ya viendo a Fernando, apoyaba la cabeza sobre las manos en una piedra y le decía: “espera, Fernando, que voy a llorar un poco”. Y él siempre diciéndome que tranquilo, que no había ninguna prisa y que subía demasiado rápido (¡cualquiera lo hacía con calma, como él, en aquél ambiente!).

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Y, por fin, saliendo por arriba a falta del último largo, ya sin dificultad, más o menos en aquél sitio del que decía Pidal: “… cuando el embudo se abrió, y la vertical empezó a dejar de serlo, yo me desaté de la cuerda, que abandoné al Cainejo, pasé a éste, y saltando, loco, ebrio de placer y de entusiasmo, entoné, al llegar a la cumbre, el más formidable ¡hurra! que di en los días de mi vida”.

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Y mi particular guía, dominando por las alturas:

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Recogiendo el último largo (el 7, creo):

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Y ya, con un tranquilo paseo hasta la cumbre, recordando lo que escribió Pidal: “El paisaje que divisábamos no era otro que el corazón de los Picos de Europa, visto en medio de ellos: glaciares, neveros, peñascales, torres, tiros, agujas, desfiladeros, vertientes, pedrizas, pozos, robezos empingorotados en alguna punta, o manadas de ellos paciendo a nuestros pies en el valle desierto, en la olla profunda, en el hoyo inmenso, tranquilo y solitario, algunos picos perdiéndose en las nubes, rebasándolos otros, y en todas partes el abismo, el precipicio, encarcelándonos en aquella roca encantada que había sido virgen por los siglos…”.

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La Virgen de las Nieves (y, por lo tanto, la cumbre) a la vista:

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¡Y cumbre por segunda vez, después de 30 años!

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La cordada que nos precedía. Entre todos dimos buena cuenta de una provisión de Carajitos que llevaba:

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Y Alfredo con nosotros. Un fuerte abrazo, amigo:

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Siempre un recuerdo para los que nos han dejado: Alfredo, Yerai, José Blas, Juanjo, Dani, Yumbi, Lito, Lucius y Jose (de la Banda de la Cocinilla de Vitoria), AHM, … Son ya tantos que siento que pueda olvidar a alguno:

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Pepe García
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Re: El Picu por la Pidal-Cainejo

Mensaje por Pepe García » Mié Ago 12, 2015 3:55 pm

Sigue:

Hacia abajo tranquilamente, las dos cordadas juntas, con toda la tensión ya desaparecida:

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Cuando veo estos caprichos de las rocas siempre me acuerdo de nuestra amiga Elisa:

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Fernando organizó muy bien el descenso de las dos cordadas, para hacerlo de la forma más eficaz, ellos en tres rappeles y nosotros en dos, aprovechando las mismas cuerdas para todos (por cierto, yo era la primera vez que rapelaba con ese artilugio llamado “cesta”):

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Ya en bajada hacia la Canal de la Celada, Fernando me señaló la vía “Amistad con el Diablo”, abierta por Alfredo. ¿Cómo puede alguien subir por ahí?:

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Canal de la Celada y Refugio de Urriellu:

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Satisfacción:

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Picamos algo en el refugio (quesu Cabrales, chorizu, birra, café con pingarates, …) y le di a Fernando algo que tenía preparado desde que supe que “tenía” que subir por la Pidal-Cainejo:

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Me prestó mucho ver por allí señales de Alfredo (lo que acompaña al libro parece un signo del sentido del humor del Calamar):

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Fernando se quedaba en Urriellu, para subir al día siguiente a otra cordada por la Sur. Yo para abajo con la satisfacción que da tener todo el trabajo bien hecho.
En El Collado Vallejo volví la vista, pero el Naranjo ya había cerrado por aquél día:

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Fin de ruta: Pandébano, Sotres, …:

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Señales que me han quedado: las debidas al “técnico” paso de codos, que desaparecerán en unos días, y otras que no se ven y que no desaparecerán mientras viva.

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Y con esto doy por finalizado mi “brillante” historial de escalador. Las veces que he usado la cuerda se pueden contar, no con los dedos de una oreja, como decía Forges, pero sí con las de una mano (bueno de dos): Picu Urriellu Cara Sur, Peña Santa, Tiro Tirso, Mont Blanc, rappel de la 1ª María en el Valle de Arbás, Morro de la Agujerada (techo de Las Palmas) y Picu Urriellu Vía Pidal-Cainejo. Creo que no podía cerrarse de mejor forma: terminando con lo que inició la historia del alpinismo de dificultad en España.

Dedicado a Fernando Calvo, amigo y extraordinario guía (generoso, paciente, tranquilo, seguro, eficaz, transmitiendo confianza, …), a Alfredo Íñiguez (que nos inspiró y “exigió” esta escalada), a Pedro Pidal y Bernaldo de Quirós, Marqués de Villaviciosa de Asturias (con ese nombre cualquiera hace cosas importantes) y a Gregorio Pérez, el Cainejo (que alimentaron mis mitologías sobre la montaña).
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PedroSL
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Re: El Picu por la Pidal-Cainejo

Mensaje por PedroSL » Mié Ago 12, 2015 4:40 pm

Hola Pepe, me gustan tus historias y como las cuentas pero con
esta me has dejado tocado por la envidia.
La segunda vez que subí al Picu lo hice precisamente con tres compañeros
y los guías Erik Pérez y Fernando Calvo. Era septiembre de 2008 y desde ese
día no he dejado de pensar en atreverme con la Pidal-Cainejo. Pasan los años
y diversas circunstancias me tienen apartado de la actividad montañera.
Al ver tu magnífico reportaje se me ha encendido un chivato de emergencia
que solo se apagará si hago lo que tú: ascender esa emblemática vía.
Si no lo consigo habrá que fundir el chivato repasando este reportaje.
Enhorabuena por ese reto y gracias por compartirlo kk2:) kk2:) kk2:)

j.l.coyote
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Re: El Picu por la Pidal-Cainejo

Mensaje por j.l.coyote » Mié Ago 12, 2015 5:04 pm

Enhorabuena Pepiño por esa escalada y por el repotaje.

Cada día te vas pareciendo más a Gaston Rébuffat.... kk3:) kk3:) kk3:)

Bonitas "marcas" de recuerdo...jeje, te has llevado a casa.

Hasta pronto "Tigre de Sietes"... kk2:)
" Solo dos cosas son infinitas : El universo y la estupidez humana . Y no estoy seguro de lo primero " Albert Einstein

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Pocholo
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Re: El Picu por la Pidal-Cainejo

Mensaje por Pocholo » Mié Ago 12, 2015 5:12 pm

Enhorabuena, Pepe, por esta gran aventura
Bonita historia la que cuentas de Fredo y bonito detalle de Fernando. Gran profesional y, por lo que veo, mejor persona
Esas heridas de guerra seguro que no son nada comparado con los grandes recuerdos que vas a tener siempre de ese día
Un abrazote ;)

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