Quién no haya admirado alguna vez la belleza del espolón Oeste del Pico de Santa Occidental es que no ha estado nunca en Horcados Rojos.
El valle de las Moñetas, precioso con las primeras luces. Lo mismo esto ya era un presagio de lo que iba a ocurrir después.
Camino de la Llomba del Toro, con un molesto viento del sur que nos hacía saltar las lagrimas. Acaso será el madrugón.
Hotel en obras. Esto no tiene pinta de acabarse antes de que llegue la nieve. Y no quiero ser agorero.
Salvo parada para recoger agua, vamos con las orejeras puestas hasta Horcados Rojos.
A nuestra derecha ya vemos lo que nos ha traído hasta aquí. Es justamente lo que comentaba al principio del reportaje.
Nos desviamos para ascender a la cumbre de la Torre de Horcados Rojos, que yo hacía la friolera de 22 años que no visitaba.
La travesía hasta los Picos de Santa Ana aparece increíble. Es el segundo motivo por el que estamos aquí.
Desde la cumbre, buscamos el atajo mas directo para enlazar con el camino que se dirige al Collado de Santa Ana. La canaleta por la que bajamos es un tanto asquerosilla.
El día es magnifico y conocer esta ruta resulta gratificante. Muy evidente y bien señalizada, pero con algún tramo que sorprende cuando te acercas a el.
Bajo el Pico del Contrafuerte de Santa Ana comenzamos de nuevo a ganar altura en dirección a la horcadina donde arranca nuestro espolón.
Vista atrás del recorrido.
Magnifica vista de la Aguja Bustamante, con una cordada escalando su vía normal.
Del otro lado de la pequeña horcada, acceso de aspecto poco amable al Pico del Contrafuerte de Santa Ana.
Fieles a la reseña que tenemos, comenzamos esquivando el gendarme de la base del espolón, sin subir a su cumbre. Unos primeros pasos de placa sobre buena roca nos llevan a una reunión en su hombro izquierdo (llevamos solo una cuerda de 40 metros).
Desde la reunión, un lomo casi horizontal y un tramo de cresta muy sencillo nos llevan al verdadero punto de arranque del espolón.
La primera reunión vista desde la segunda.
Tercer largo. El espolón es más ancho de lo que pensábamos y la escalada transcurre sobre placas sencillas.
Tercer largo visto desde arriba. El ambiente es de los que hacen afición.
Desde la tercera reunión, atacamos un pequeño diedro tumbado que no nos deja ver el terreno que sigue. Vista hacia abajo desde el diedro.
En el paso del diedro.
El terreno tras ese diedro es la parte mas bonita de la ruta. Placas sin demasiadas posibilidades de protección, pero muy agradables de ascender.
Llegando a la cuarta reunión el espolón que seguimos se extingue. Es exactamente lo que describía la reseña. Y a la izquierda aparece una salida lateral por una canal. El lazo de cuerda que aparece al fondo debe ser de alguna reunión de las vías de la cara NO.
Pero nosotros preferimos salir a la derecha por placas muy entretenidas que llevan directamente a la cumbre (40 metros).
Vistas llegando arriba.
Y la tranquilidad de la cumbre. El día es una pasada y la luz de septiembre inmejorable. Lástima de cámara de fotos.
Reponemos fuerzas y bajamos hasta la horcada entre los dos Picos de Santa Ana. Justo allí vemos una pequeña vira oblicua, que no conocíamos y que parece ir a la cumbre del segundo pico. No pensábamos hacer las dos cumbres pero ...
Después de la parte más evidente, la vira se estrecha muchísimo y presenta algún movimiento más comprometido. No obstante, aprovechamos que hacía arriba los pasos son más evidentes que en descenso y seguimos por ella sin mayores problemas.
Foto de cumbre y nos vamos para abajo. Alguno tiene cena de San Mateo esperando.
Camino de la Canal del Vidrio hay quien no se reíste a aumentar su lista de dosmiles con el Pico del Planu Occidental.
Y es justamente allí que llego la tentación: ¿Canal del Vidrio o camino más directo por las Moñetas?
Ni que decir tiene que una vez más he vuelto a jurar que nunca más bajare por las Moñetas.
La vía es de 1964, abierta por Andrés Regil y Carmelo Royo. Seguro que fue en una mañana de ocio. Para que luego los mortales vayamos allí dudando y con buena cacharrada en la mochila. No miento si digo que encontramos alguna reseña que recomendaba hasta un par de clavos.
Dejo el croquis de nuestro recorrido, sin catalogación para así mantener el aliciente de los futuros visitantes. En líneas generales es una bonita trepada de II/III grado sin apenas exposición. Algún gallo seguro que la hace, o ya la ha hecho, sin encordarse.
Espero que alguien se anime a repetir.
Saludos a todos.
