El año pasado, durante el ascenso al Pico La Plana, me llamó poderosamente la atención la bravura y la aparente inaccesibilidad de La Devesa:
¡Tenía que subir a esa cima! No tenía referencias de su ascensión, pero lo más lógico parecía subir al Collado Valdetordos y una vez allí, ya se vería... De paso, tenía excusa para visitar la antigua majada de Jusierra por el ya perdido camino que la comunicaba con Valdetordos. Hace quince días, surgió la ocasión...

Junto al Puente Pansomina, en la carretera de Los Beyos, en la ladera del Niajo, el agua fluye por doquier:

Y, si se levanta la vista, destaca una estilizada aguja:

Caminando unos cien metros hacia Asturias, se ve una senda que lleva a la base de la aguja, que resulta contar con tres vías de escalada. La senda se difumina, hay que ascender hasta el collado que forma la aguja y aún más hasta dar con el claro rastro de un sendero que lleva a la cresta de la derecha, que nos separa de Valdetordos. Desde la cresta, una mirada atrás:

El sendero conduce a un colladín desde el que se avista Valdetordos y la Cueva de Ludeyo, a donde se llevaban antaño las vacas:

El Niajo vigila detrás, el valle Cuerlles prometiendo aventura:

Desde Ludeyo, se aprecia aparentemente cercano el Collado Valdetordos y la ladera de la Pica Loto que comunica con Jusierra:

La senda baja un poco hasta el valle y, paulatinamente, desaparece. Por el lado derecho, la ascensión parece más cómoda.

Ya cerca del Collado Valdetordos, se encuentran los restos de lo que fue su majada, bajo la cima de La Devesa:

Para subir a La Devesa no es necesario llegar al collado. Pero, ¿se puede venir hasta aquí sin mirar lo que hay al otro lado? Por entre el denso bosque de Valverde, asoma La Plana y toda la canal de Roxena:

De regreso a las cercanías de la majada y, tras estudiar el terreno, tomo una canal que en pocos minutos me lleva a un colladín (ver foto 19). Al otro lado, una vertiginosa canal se hunde en las profundidades de Valverde. Sólo queda una opción: el muro rocoso que domina el colladín, que presenta un aspecto al menos problemático. Una corta trepada lleva a una travesía horizontal de unos diez metros con mucho patio, pues se halla sobre la canal citada. La travesía es expuesta y delicada, no apta para personas con vértigo:

Luego se sale ya a una zona herbosa que conduce a la cumbre de La Devesa:

Las vistas son espléndidas. Ten y Pileñes:

Pico Subes y Peña Ñorín:

A vista de pájaro sobre Los Beyos. Puente Angoyo allá abajo.

Los laberintos del Derrabáu y La Plana.

Y a nuestros pies la majada Valdetordos, de donde parte la ruta hacia Jusierra:

Se hace tarde, hay que bajar. Tras el delicado descenso, aproximadamente a la altura de la majada, se encuentra el camino a Jusierra. Mirando hacia atrás, se aprecia perfectamente el itinerario a La Devesa:

La senda muere, parece que la cresta cimera no llega nunca, pero al final se recibe la recompensa. Mirando hacia Valdetordos, la traviesa de Ludeyo resulta evidente:

Y, hacia el otro lado, la recóndita y abandonada majada de Jusierra, con Sajambre de decorado:

Las ruinas de Jusierra y el Niajo.

Jusierra, con la Pica Loto detrás.

Si nos asomamos a Sajambre:

Las ruinas de San Pedro de Orzales y su cascada.

Hasta allí hay que bajar, mas el descenso directo no es posible. Hay que subir Monte Loto arriba, o por la cresta para no despistarse, hasta dar con una canal que permite bajar hasta el camino de Güembres. Aquí está (desconozco su nombre):

La canal es pindia al principio (incómoda para subir), pero sin complicaciones lleva hasta el buen camino de Güembres. La vista de la cascada de San Pedro al atardecer es bellísima:

Foto del descenso tomada por la mañana desde el mirador de Vistalegre:

Por el camino, aplaco la sed en la fuente Barrodríguez (creo):

La Llana de San Pedro está ya cercana:

Sólo queda un bonito paseo por el bosque hasta la carretera, cuyo asfalto contrasta con los vericuetos que hemos transitado...
Hasta pronto!
