El pasado 11 de Marzo y acompañado de un colega hicimos un breve paseo por el GR-1 en su tramo Remolina- Tejerina. Poca cosa para lo que acostumbro pero mi colega no está para muchos trotesmpues no suele salir al monte. No hacía muy allá pero aún así disfrutamos con los bellísimos paisajes de esta zona.
Saliendo de Remolina las vistas empiezan a ser cautivantes.
Me encantan estos días grises, son genuinamente cantábricos y estamos en la cordillera cantábrica. A medida que ascendemos las panorámicas se abre a peñas tan sugerentes como Los Avellanales con unos cortados de poderosa silueta.
Realmente hay sitios que provocan una fuerte atracción a las retinas. Estos tajos rodeados de hayedos son un buen ejemplo.
Mi colega va echando los bofes. Pero hay que subir un poco más. Por lo menos hasta el Collado Tejerina.
La sudada ha merecido la pena. Un robledal inmenso nos sorprende con ejemplares de gran envergadura y corpulencia.
Parece que quiere salir el sol. Pero solo es un espejismo. Comemos bajo unas escobas y empieza a llover. Tiramos para abajo. Habrá que repetir la excursión pero la próxima llegando a Tejerina.
Bueno majetes la próxima será sobre el Lago de la Baña, una mezcla de destrucción de la naturaleza y buen estado de conservación en unos metros. Espero que os haya gustado.
