pucavi escribió:El sábado amaneció estupendo en Picos. Cielo azul y sol. Nos encaminamos a Pandebano para subir por la Canal de las Moñas y llegar a Camburero para ascender Peña Castil. Una vez en la majada de las Moñas comenzó a entrar la nube y un fortísimo viento, como yo no había sentido en mis años en la montaña. Fuímos incapaces de pasar de Cabeza de los Tortorios a Camburero, solo necesitabamos pasar un tramo de 5 metros pero nos fue imposible por el viento, aquello era arrollador, con los crampones y los piolets clavados en el firme y te tiraba.......bufff, no he vivido una cosa igual.
La predicción daba malo para todo el fin de semana. En la radio, mientras me acercaba a Arenas, Protección Civil anunciaba alerta por fuertes vientos en 8 Comunidades -entre ellas Asturias- y cota de nieve bajando a 1000 m. a lo largo del día. Al pasar por Póo, el Urriello destacaba sobre un cielo que se prometía azul. Como tantas otras veces, aquello no cuadraba.
En Arenas esperé a Fernando. Tras él, llegaron Alex y Pucavi. Intercambio de opiniones, y los cuatro nos dirigimos a las invernales del Texu. La idea: subir hacia Peña Castil -con permiso del tiempo- por Pandébano y las Moñas, y bajar por Fresnedal.
La pista, algo helada pero prácticamente limpia, y en menos que nada nos asomamos a Pandébano, ya cubierto por una fina capa de nieve dura. Ni un alma, ni soplo, ni brisa, ni nada. Cielo azul, precioso, y el sol dando en las cimeras. Al fondo, a la derecha de la foto, la Canal de las Moñas, evidente y sin complicaciones.
Tras cruzar Pandébano, abandonamos el camino de Urriello, dejando abajo la Terenosa, y remontamos hacia la Canal, por encima de la Vega les Cuerres.
Los Albos, al fondo, tienen un aspecto imponente.
Hacia la canal de las Moñas. Arriba, tras el collado, está la Majada de las Moñas.
Con nieve dura, subimos a placer, evitando la monótona vaguada y remontamos la margen derecha, "enriscándonos" sin mayor problema en alguno de los pequeños lomos rocosos que ofrecen un mirador fabuloso sobre el entorno de Bulnes.
¿Podéis apartaros un momento? Es para el Foro.
Gracias!
Aunque el sol sigue brillando, se va levantando un aire tontorrón, continuo y cada vez más fuerte. Al rebasar el collado y entrar en la majada, a 1900 m., las nubes desfilan velozmente tras la linea cimera de Cabeza las Moñas y el Coterón.
Mientras tomamos algo al abrigo de una cabaña derruída, nos queda claro que Peña Castil, hoy, ni soñarlo. Nos acercaremos hasta el cercano Collado Camburero, a ver cómo está la cosa, a ver si podemos hacer circuito bajando por Fresnedal, y gracias. Y si no se puede, vuelta por donde vinimos, y contentos.
Hace frío, y un viento de mil pares, así que salimos arreando. El aire trae nubes de polvo de nieve, que van y vienen a un ritmo endiablado, tamizando a su antojo la luz y los colores.
La nieve está óptima. Polvo muy duro, con pequeña costra a veces, que permite buena huella y mejor agarre.
El viento sopla de cara, y hay que agachar la cabeza y echarse p'alante para avanzar. El ambiente es magnífico, salvo que el polvo que levanta el viento te machaca la cara, y nos hace subirnos el buff hasta los ojos.
A buen paso, remontamos hacia el suroeste, cruzando la Vega los Tortorios y superando las pequeñas lomas que faldean la Cabeza los Tortorios (2146 m.) A nuestra derecha, la ladera se pandea suavemente, impidiéndonos ver el final. Es la Cuesta Sierra: 500 ó 600 metros más abajo, paralelo a nosotros, cruza el camino a Collado Vallejo. Mejor no cambiar de carril.
¿Pero dónde vaís hoy, chavales? El Picu, el rey de los jitos, seguro que nos está hablando. Pero...¿quién oye nada con éste viento huracanado, que brama y brama como si fuera el fin del mundo?
De repente, Victor y Fernando se paran. ¿¡Por qué c. no siguen!? ¡Vaya sitio para pararse! Les grito. Veo que me gritan. No oigo ni taba. Sólo el viento, con una furia increíble, y Alex que mueve la cabeza y señala hacia mí con el piolet.
Poco a poco, retroceden y llegan a mi altura. Alex no bromea. Faltaban 5 metros para salir de la pala y empezar a bajar al collado: imposible pasar! Media vuelta y desfilando, por donde hemos venido.
Mientras regresamos, la cumbre roma del Cabezo, hasta la que se acerca Pucavi, brilla al sol. El vendaval peina la loma y levanta nubes de polvo blanco.
El sol, el viento y la nieve en suspensión disparan pequeños arcoíris que surgen caprichosamente y se apagan sin saber por qué.
Sensaciones nuevas, como la de que te intentan arrancar la mochila de la espalda ¿ verdad, Victor?, o la de que vas a despegar. Y es que el aire, ahora de "popa", con una fuerza increíble, pareca que nos quiere devolver a la majada al ritmo que mueve las nubes.
Rebasamos de vuelta la Majada, y nos dirijimos a la canal de las Moñas. Para entrar en la canal, hay que superar un pequeño "cambio de rasante" -ni siquiera hay cornisa- barrido por el viento, y descender. Alex lo intenta el primero, y se da la vuelta. Como cuatro pinines que van a levantar manzanas, esperamos acurrucados en la pequeña hondonada y, en un momento que amaina un poco, salimos como alma que lleva el diablo y cruzamos al otro lado.
Unos metros más abajo, todo está controlado. Descender por la canal es un paseo.
En Pandébano llueve un poco. Al ir bajando hacia el Texu, el Canalón de Brañiella tiene un aspecto temible. Prefiero no sacarle fotos. Todos tenemos días malos, y volverá a brillar el sol. Entonces lo sacaré

