Pero la mañana alumbra espectacular. Cielos despejados, con alguna nube en los picos, y poco viento. Ha helado por la noche. Preparamos los trastos. La idea inicial es subir al Friero por La Chavida. Unos por el sur y otros por el norte. Luego juntarnos y bajar por Asotín.
No cogemos coches. Llegamos a Prada y enfilamos la calle Chavida (no podía ser otra), que sale a la izquierda de la carretera que atraviesa el pueblo y que más adelante conduce a Santa Marina y al puerto de Pandetrave. La subida se hace por una pista de tierra que está con hielo. Acaba en la tenada de Cortijales. Luego es seguir subiendo en dirección este. Se llega entonces a la cabaña y fuente de Torones. Parada técnica. Paisaje espectacular. No damos crédito a la mañana tan estupenda que hace. Todo está cubierto de nieve que va aumentando su espesor según subimos. La cima del Friero se cubre a ratos de nubes. Seguimos dejándonos llevar por la intuición y llegamos a la Canal. Alterna nieve dura con tramos de polvo en función de que la zona haya sido más o menos venteada. Viento que, por cierto, empieza a hacer su aparición a ráfagas fuertes. Unos enfilan hacía la Collada y otros hacía una canal que sale a la izquierda poco antes de llegar al collado. La subida de está canal es casi toda nieve polvo recién caída. Se hace durísima de subir. Y encima se está cerrando y el viento azota con fuerza al llegar arriba. Por momentos nos envuelve la niebla. El terreno son ahora unas rampas de nieve helada que vemos desaparecer y cuyo fondo no queremos adivinar. Cuando empezamos su travesía un grito nos detiene. Un compañero se ha herido con el piolet. Luego le veré con un reguero de sangre seca bajándole de la mejilla y llegándole a la comisura de los labios. Seguimos en busca del posible corredor que nos lleve al collado de separación entre las dos cumbres. No lo encontramos. Llegamos a un sitio en que las rampas ya son demasiado peligrosas y nos damos la vuelta. . Nos ponemos cara a la pared y vamos en travesía clavando las puntas de los crampones y el piolet. Un resbalón aquí y acabamos tomando el último culín en el bar de El Asturianu.
Llegamos al colladillo y volvemos a bajar la canal para enfilar hacia el norte en busca de nuestros compañeros. No sabemos si ellos habrán podido hacer cumbre. Desistimos de intentar subir hacía el hombro. Hay mucha nieve polvo y se hace trabajoso progresar. Bajamos para enfilar hacía el Llagu Bajero. No vemos huellas de ellos. Primero tiramos hacía la derecha para atravesar una barrera rocosa y luego enfilamos hacía abajo. Ahora si que los vemos llegando casi al Llagu. Pero sólo van cuatro. Luego nos contarían que Esteban tenía problemas en la rodilla y su hermano no quiso dejarle sólo para bajar de nuevo por La Chavida.
La bajada es por palas de nieve que alternan zonas de hielo y polvo. Son zonas incomodas pues vas andando tan bien cuando de repente te hundes. En un momento dado me veo en el suelo resbalando de cabeza pendiente abajo y sin piolet. No se exactamente que ha pasado pero es una situación incómoda verse bajar hacía unas rocas y sin frenos. Nada de lo que intento sale. Y llego a las rocas pensando en lo que habrá debajo. Que ostia me voy a dar, pienso. Un saltito de nada y aterrizo sobre nieve blanda. Ahora me he podido dar la vuelta, pero sigo cayendo. La cámara de fotos sale disparada y la veo pasar delante de mí. Se para pero yo no. Veo una nueva zona de rocas que intento evitar en vano. Afortunadamente, tres metros antes de llegar a ellas, una zona de nieve polvo me para. Tengo nieve hasta en el píloro. Me palpo y estoy entero. Habré bajado unos doscientos metros. Todo ha quedado en el susto. Los de abajo han visto el espectáculo en directo y apostando por la zona en que pararía. Una vez que no ha pasado nada todo son risas y bromas para distender. Somos conscientes de que en cualquier momento puede llegar la tragedia. Pero afortunadamente esta vez no. Otro compañero tiene un rastro de sangre seca que le baja del entrecejo a la nariz. No sabe cómo se lo ha hecho. Nos cuentan que tampoco han hecho cumbre pues la cosa estaba bastante chunga.
La bajada hacía el Llagu y luego hacía la Vega de Asotín es lo mejor (salvando la caidita). Las nubes han quedado arriba y el espectáculo es sobrecogedor. Paramos en la Vega a comer algo. No ha dejado de caer nevizna, que es como una especie de nieve fina semejante al granizo. La Vega se anda mal. Hay veces que te hundes hasta la cintura. Das un paso bien y dos mal. Llegados al final del Hayedo no vemos clara la salida hacía La Rienda. Un grupo, fiados del GPS, deciden seguir la ruta que baja al río. El resto encontramos la senda y enfilamos camino de Cordiñanes. La Rienda mojada tiene lo suyo. Cuando ya estamos llegando a Cordiñanes llueve. Suponemos que estos no han pasado. En eso que llegan a buscarnos. Nos hemos ahorrado los tres kilómetros de vuelta a Posada.
Al día siguiente aparece todo nevado. Y sigue nevando. Decidimos no esperar a nada y recoger y salir cuanto antes. Nos dicen que esperemos a que pase de nuevo el quitanieves. Ya lo había visto subir a primera hora. Detrás de la máquina una fila de coches que queremos salir lo antes posible. Son como las doce. Desgraciadamente se nos adelanta un madrileño con un BMW. Horror. Y claro, se acaba parando después de un par de veces que ha patinado de atrás. Adelantamos pero tenemos que bajarnos a empujar. Arriba hay una ventisca del copón. Y sigue nevando. La máquina llega hasta el cruce con la carretera de Cangas. Nuestra preocupación es cómo estará la carretera desde Boca de Huergano hasta Velilla. Pero los quinatieves han hecho su trabajo y sin problemas. Sobre las dos y cuarto, y sin más contratiempos, llegamos a comer a Velilla.
No hay fotos de la bajada hacía el Llagu Bajero y luego de Asotin. Problemas con la cámara. Espero poder publicar algunas que me dejen mis compañeros.
Edito este mensaje para ver si alguién hace el favor de identificar lo que se ve en algunas fotos, sobre todo las de paisajes. Algunas intentaré ponerlo yo en función de los mapas de Adrados. Corregidme, por favor, y poned lo que yo no sepa, que es casí todo.
1. Así amaneció Posada el sábado. Vista hacía el Friero.
2. Posada con vista hacía el Occidental. Podría ser los Picos de Pambuches el Vallejón de las Horcadas y las Torres de Arestas.
3. Camino de Cortijales. El Friero a la derecha y a la izquierda pueden ser Las Mojosas.
4. Cortijales. Lo del fondo no lo se.
5. Subiendo hacía la Chavida antes de Torones. Entre nubes puede ser la Torre del Hoyo de Liordes y a la izquierda las Torres del Friero.
6. La cabaña de Torones. Desconozco el paisaje.
7. Reponiendo fuerzas en Torones. Las Mojosas de fondo.
8. A la derecha macizo Occidental entre nubes. Lo del fondo no se.
9. Fuente de Torones. El Friero entre nubes. Las agujas del centro no se.
10. El Peñón Chico (joer que díficil, eh).
11. Vista desde el inicio de la Canal de la Chavida. No se que es.
12. Parada a poner crampones en mitad de la canal. Es curioso como las fotos suavizan las pendientes.
13. Otro grupo, más abajo, con los crampones. El Peñón Chico por debajo.
14. El viento empezaba a hacer de las suyas. Y jodo que frio venía.
15. Torre Oriental del Friero. Por la canal que se ve a la izquierda subimos para intentar la cima por el sur. También aquí la pendiente parece una chuminada.
16. Durísima subida por la canal con nieve polvo recién caida.
17. Llegando a la parte alta de la canal. Aquí el viento arreciaba y las nubes nos envolvieron en cuestión de minutos.
18. Buscando refugio tras la roca en la parte alta de la canal.
19. Abrigándonos. Viento helador y niebla por todos lados.
20. En busca de la canal de subida hacía el collado que separa las dos cumbres. No la encontramos. Las condiciones no eran las mejores. Desconozco dónde se encuentra está canal y si llegamos a su altura o la pasamos.
21. Así estaba Posada el domingo por la mañana.
Si alguien ha hecho la subida por la sur en invierno, agradecería que indicase más o menos a que distancia del final de la canal que sale de la Chavida está la subida hacía la cumbre. Lo intentaremos de nuevo.


