Siguiendo con nuestro período de desintoxicación de Picos de Europa, decidimos volver al Espigüete, montaña señera de la vertiente palentina de la Cordillera Cantábrica, y poco conocida por los integrantes en la actividad.
Buscando huir de la ruta de ascensión normal por la pedrera sur decidimos atacar su cumbre por la vertiente norte, por su clásico corredor.
Salimos de Torrelavega a las 6 de la mañana y llegamos al aparcamiento de la Senda de Mazobres casí tres horas después, maravillados por el espectacular paisaje helado que ofrecían los pantanos.
Al llegar al aparcamiento nos encontramos con éste casi lleno en su totalidad, y con un importante número de montañeros dispuestos a atacar al coloso por sus innumerables vertientes y flancos. La nieve, muy escasa para lo que esperabamos, hace que nuestro amigo Nacho deje las tablas en el coche y acto seguido iniciamos la ruta a eso de las 9 de la mañana.
La aproximación al corredor norte se hace larga, sobre todo las rampas de acceso a éste, el viento es bastante fuerte y se vislumbra que en la cumbre será aún mayor. La nieve más blanda de lo esperado nos hace pensar en que la subida será aún más dura.
¿Corredor o canal norte?
Comenzamos a subir, por nieve bastante blanda, por una inclinada panda hasta una cueva que queda en el espolón que nos acompaña a nuestra izquierda. Hablamos entre nosotros de lo poco que tiene de corredor y lo mucho que tiene de canal el lugar por el que transitamos.
Nada más salir de la cueva, después de haber recuerado fuerzas, iniciamos la parte más dura de la ascensión a nuestro entender, el lugar en el que se gira a la derecha para alcanzar la cresta cimera. Llegados a este punto se observa a bastante gente ascendiendo por el corredor.
Giro a la derecha
Justo antes de llegar a la cresta cimera, y en lugar de seguir la travesía que te lleva a ella, nos desviamos por una canalizo estrecho por el que ascendemos buscando algo más de inclinación y "divertimento"
Buenas sensaciones y mucho frío al llegar a la antecima. El viento pega fuerte y solo estamos unos instantes en la cima contemplando los tres macizos de Picos de Europa, los Mampodres, Ubiña,el Curavacas y la meseta castellana. La bajada por la pedrera sur hasta Cardaño de Abajo, y de ahí, por la carretera, hasta el coche y vuelta a casa.
Precioso día y agradable compañia.
Cumbre
Vistas hacía Picos de Europa
Curavacas



