Una de ellas puede ser su nombre; así “La Peña del Viento” nombre sugestivo que invita a ascenderla y comprobar si su nombre indica en realidad su significado. En todas las montañas el viento arrasa e invade su cumbre y pienso que en esta montaña casi seguro, más.
Justo debajo, de “El Toneo” aparcamos el “focus” y nos vestimos para esta cita montañera dispuestos a navegar en un océano de nieve y hielo.
Por el valle Wamba un supuesto camino de origen romano que comunica San Isidro con el pueblo de Caso, La Felgueina, dirige nuestros pasos hacia nuestro destino. Enfrente divisamos El Cascayón.
La mañana es fría y limpia, y caminar por la nieve es un deleite.
Vuelvo la mirada hacia atrás y retrato El Toneo, punto de referencia
Desde la lejanía oteamos en el horizonte El Fornos y a su lado La Peña del Viento
Cruzamos el arroyo Los Gavitos que discurre entre la nieve como una gran serpiente
Poco antes del collado Acebal giramos a nuestra derecha siguiendo la debil huella de unos esquís para proseguir hacia el collado de Agujas, que une la Peña del Viento con el Picu La Rapaína. Jirones de nubes en el cielo me hace pensar que el viento arrasa la montaña.
Calzamos los crampones siguiendo la tímida huella marcada por los esquiadores
Léntamente vamos ganando altura. Caminar por la ladera de la montaña nos produce una gran satisfación.
La nieve se convierte en cristal. Si fuera un espejo reflejaría La Rapaína
En un mar de hielo y el cielo infinito.
Hincamos los crampones en el corredor de hielo que nos conduce a la volada e impresionante arista cimera.
Pisamos la cumbre de la Peña del Viento. 2000m. Contemplamos los paisajes de este entorno para después continuar este circuito montañero hacia La Rapaína.
La impresionante arista de esta preciosa montaña donde el montañero hace equilíbrio asomado al abismo.
El Cuervo, El Visu La Grande y Becerrea de Atambos.
La Peña Santa, El Central y El Cantu el Oso.
El Tiatordos, La Peña Santa y El Central.
Peña Ten
La Rapaína nos espera y a ella nos dirigimos.
En el collado Agujas clavo los bastones en la nieve para encuadrar El Mampodre.
Fantástica mole que algún día se subirá.
La Centinela, La Diosa, La que todo lo ve, La Gran Hermana.
Nos vemos obligados a perder altura. En la cara norte de La Rapaína los crampones no se clavan, por lo tanto
buscamos otro sítio menos peligroso por donde poder subir.
Al fondo El Torres y "la panza de burro"
Desde aquí observamos a tres esquiadores descendiendo por la falda de la Peña del Viento.
vaya pasada. una asquerosa envidia me corroe las tripas.
Los esquiadores, El Torres, Ventanona, Valmartín y "la panza de burro"
El tiempo cambia y "la panza de burro" se ve claramente en el cielo, así que sin demora nos dirigimos a intentar
hollar la cumbre de La Rapaína
Los metros finales nos dejan exhaustos pero la motivación es grande. La pareja de buitres nos dan ánimos;
como si nos invitaran a continuar, cincuenta metros y ya está.
Clavo los bastones en el hielo, enfoco, encuadro, clic y descanso.
Roberto, Miguel, El Vértice, La Rapaína y 2022m.
Gracias por tanta belleza que encontramos en el esfuerzo
La Peña del Viento desde La Rapaína. dos pájaros de un tiro
El Torres, gran baluarte de la Cordillera Cantábrica y Hito altivo
de los concejos de Caso y Aller.
Aquí se acabó esta ruta de montaña. Espero que os guste. Un saludo a to dios
Gracias Ramón por dejarme "los pinchos", pues si no fuese por ellos.........

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