Cómo fue la alternativa a Ordiales

En este espacio queremos recoger las excursiones realizadas para que nos sirvan de experiencia a los demás.
Reglas del Foro
No se admiten actividades que sean un link a otra dirección distinta a Foropicos. Si alguien quiere hacer eso, debe poner al menos un resumen de la actividad con un mínimo de 8 ó 10 fotos.

Cómo fue la alternativa a Ordiales

Notapor Chus* » Jue Nov 17, 2005 12:49 am

Os pongo una reseña de la salida del pasado sábado. Las fotos no son muy buenas que digamos (algunas, una kk), pero es lo que hay. En cuanto al contenido de la ruta, el 100% se lo debemos a Francisco Ballesteros y a sus amigos (Guillermo, Emilio y Esther), que amablemente nos llevaron de la mano por unos parajes tan cercanos como inexplicablemente desconocidos. Del resto (Antonio, Alfonso y Cesar), poco os tengo que contar. Que disfruteis.


Las previsiones no eran nada buenas, pero siempre hay que dejar una rendija al optimismo. Así que, ante una ruta tan interesante como la que nos había propuesto Francisco, la posibilidad de mojadura quedaba simplemente en un segundo plano.
A las 7:30 de la mañana, un buen grupo de foreros nos reunimos en Arriondas, para despachar un buen desayuno. A pesar de ser unos cuantos, eramos minoría, rodeados de cuadrillas de cazadores.
La lluvia, desganada al principio y descarada después, nos recibió nada más llegar a Arriondas. El limpiaparabrisas, va-y-viene y viene-y-va, meneaba incansable y burlón sus dos índices de derecha a izquierda, y de izquierda a derecha, señalando implacable el cielo plomizo, como diciéndonos: no-no... no-no... no-noooo... Y por el retrovisor veía a Paco y a Emilio, muy callados en el asiento de atrás, que decían con sus ojos: sí-sí... sí-sí... sí-sííí.
Total, que llegamos a Pandecarmen, y unos cuantos se decidieron por subir hasta Vegarredonda. Otros preferimos aguantar el chaparrón, y disfrutar de un día típico de Picos. Quizá no un típico día montañero, soleado y disfrutón, sino más bien un día durillo, como tantos y tantos días al año que habrán vivido los pastores que vivieron y dieron vida a estas majadas. Un día necesario para que el lago Enol tenga agua, y para que la Vega la Cueva esté verde a rabiar,...y para que la pista a Pandecarmen vaya criando generosamente sus baches y socavones.

En la Vega el Huerto, Francisco nos señala dónde tenía su cabaña Frassinelli, justo detrás de los dos árboles del fondo, al centro de la foto. Apenas quedan restos, pues las piedras se aprovecharon para la construcción de la vecina fuente, a la izquierda.
Imagen


Girando sobre nuestros talones, vemos el acceso -entre los árboles-, que en un corto paseo permitía al alemán allegarse a su Pozo. El verdadero Pozo del Alemán. (Saludos, Tiatordos :wink: ).
Imagen


Hasta allí nos acercamos, guiados por Emilio, Esther, Guillermo y Francisco. Cerrando los ojos, con la lluvia en la cara y el río riendo bajito, era fácil imaginarse al personaje fisfrutando de su poza, ante el asombro e incredulidad de los pastores. (¡Antes quemau que afogau!, como nos recordaba Guillermo que les respondió uno en tiempos, con cara de espanto, ante la invitación a bañarse en un caluroso día de verano).
Imagen


Regalo...¿de la naturaleza? ¿de los dioses? De la Dirección del Parque, no, que D. Pedro todavía no pateaba por allí. Su padre, mira por dónde, sí, y así recordaba a Frassinelli D. Alejandro Pidal: "Dormía entre las últimas matas de enebro que avecinan la región de las peñas y las nieves; se bañaba al amanecer en los solitarios lagos de la montaña...". El Pozo es en realidad un pequeño desvío del cauce principal, que sólo recibe flujo cuando el nivel del río rebasa el pequeño resalte que lo preside. Es entonces cuando se renueva el agua del pozo. Cuando el nivel del río baja, se cierra el grifo de la piscina, y el agua estancada se calienta fácilmente en su lecho calizo. Me da a mí que el alemán era duro y austero, pero sabía montárselo bien. Y dudo que en días como hoy acudiera a su cita con el baño.
Imagen


Poco más abajo del Pozo, a la altura de la Xatera la Piedra, atravesamos el río Pomperi. Francisco nos recuerda de dónde le viene el nombre: unos cientos de metros aguas abajo, la corriente se encajona y da una cerrada curva, pasando por debajo de un curioso puente natural -el Arco Pomperi- de roca: puente de piedra...pont-petri...¡Pomperi!. El camino comienza a remontar, en suave pendiente, en dirección a los Llanos del Burdio
Imagen


Podríamos pasar cien veces por el camino, y no verla: Guillermo nos enseña, bien disimulada en la base de la pared rocosa, la pequeña gatera que da acceso a la cueva del queso del Burdio, hoy abandonada. Unas rocas bien dispuestas ayudan a disimular la boca, y prácticamente hay que entrar tumbado, arrastrándose sobre la espalda. El interior, según Francisco, es amplio y bien dispuesto, con todo lo necesario para la maduración del queso.
Imagen


Cruzamos sin prisa los Llanos del Burdio. El agua rebosa en la pradería, dando esa sensación mullida, tan agradable. El burdio es la basura, los desechos, lo que sobraba, y en esa campera despejada debían acabar los despojos de la actividad pastoril, quizá para quemarlos sin peligro.
Imagen


Hacia el Oeste, comienza a precipitarse por su cuenca el Pomperi, fiel a su cita con el Pelabarda y el Gusteguerra en su camino hacia el Dobra.
A la derecha, el Monte Pome se despereza entre pequeños jirones de niebla que lo acarician suavemente, como para no despertarlo, peinando la ladera a contrapelo hasta alcanzar la Rasa, ya fuera de nuestra mirada, a la que se asoma el Mirador del Rey.
A la izquierda, el Monte la Cerezal nos espera. Cerrando el cuadro -¡no es tan fácil ganarle la linea al horizonte en estos parajes!- la bruma dulcifica el perfil agresivo y bravío de las Piedras Negras.
Imagen


Unos cientos de metros más adelante, vemos hacia la izquierda la empinada subida de los Arrudos, que en un atrevido atajo nos llevaría directamente a la Rondiellina. Pero no son esos nuestros planes.
Imagen

Seguimos el camino, que en un continuo sube y baja nos acercará, después de superar un cierre metálico en la Vega los Corrales, al Monte la Cerezal. La Vega -término un poco grandilocuente para el pequeño rellano en la ladera herbosa- rezuma por los cuatro costados, y para cruzarla hay que calcular con cuidado el apoyo en los verdes tapines que afloran entre el agua y el barro.
Imagen


En pocos minutos llegamos al Jortigalón, otro pequeño rellano propenso al barrizal, entre hayas de buen porte, donde son patentes las señales de los jabalíes, que acuden para fozar en su jacuzzi particular.
Imagen


Continuamos camino, llegando en escasos diez minutos a un lugar llamado la Caseta de los Madreñeros ¿ de quién?. -De los Madreñeros, nos explica Francisco con paciencia. Y resulta que este monte, que tuvo un aprovechamiento ganadero desde tiempo inmemorial, hacia mediados del siglo pasado comenzó también a utilizarse forestalmente. El camino ganadero, que emplearemos a la vuelta, va ganando altura en la ladera, siempre hacia la izquierda, para ganar directamente la Majada la Ciarda. La explotación maderera requirió un nuevo camino, más horizontal, que permitiera sacar las rollas una vez cortadas. Y el punto para sacarlas hacia abajo era el que se ve en la foto, donde estaba la caseta. Del tronco se sacaban las rollas, y los trozos sobrantes se aprovechaban para tazus. Los madreñeros preparaban aquí sus tazus, y los bajaban para, una vez en el taller, hacer con ellos las madreñas. De la caseta, es obvio, no queda ni rastro.
Imagen


El Camín de la Madera, aunque apenas transitado, está relativamente limpio y despejado. Una generosa alfombra de mojadas hojas secas amortigua nuestros pasos y nos limpia momentáneamente las botas.
Imagen


El Camín termina abruptamente, y un estrecho y empinado pasillo entre rocas -el Escaleru- nos permite ascender al Jaedo de Ciarda.
Imagen


El invierno ya se ha colado en el bosque, y las últimas hojas se rinden y caen mansamente, empapadas y brillantes, dando al Jaedo un aire triste y solitario, pero indudablemente bello.
Imagen


Casi sin darnos cuenta, rebasamos el Hayedo, y nos asomamos al Collado los Cabritales, espléndido mirador sobre el valle del Dobra.
Imagen


Con guías así, no hay descanso posible.
Imagen
Imagen


Emilio me llama para que le acompañe. Nos lleva hasta un pequeño morro rocoso, y allí nos indica el camino que baja a la Fuente los Cabritales. La niebla, inofensiva, entra y sale a su antojo sobre el cauce del Gusteguerra.
Imagen
Imagen


Cuando despeja por fín, nos deja ver enfrente el Monte Rubietu (abajo) y el Monte Berezosu (arriba). En el crestón calizo que los separa, el increíble Seu el Acebu es uno de los dos únicos pasos que permiten acceder de uno a otro. ¿Habrá todavía pastores que lo sepan indicar?.
Imagen

Un poco más a la derecha, hacia el Oeste, se nos interpone la Mota, como un vigía avanzado de una de las zonas más bravías y agrestes del Cornión. A su izquierda baja el Gusteguerra, después de robarle el nombre y el agua al Junjumia, que nace en Vegarredonda; a su derecha el Pelabarda, engrosado por el Pomperi. El Requexu los Suspiros, en la base de la Mota, se precipita hacia el Pelabarda. El nombre del requexu, según Francisco, está muy bien puesto, y se entiende perfectamente cuando se asciende desde abajo la condenada pendiente. ¿Y para qué... va a subir nadie hasta esta "playa" herbosa? ¡Pues, como a todo requexu, a dejar el ganado!
La Mota nos oculta la Cueva la Roble, y de allí se puede bajar al Pelabarda, cruzando por las Llampas de Jorniellu. En su parte alta, oculta por unos árboles, se encuentra la Cueva los Rojos, uno de los últimos reductos del maquis.
La bajada desde los Cabritales es factible, pero Emilio (¡anda que no habrá subido tapias!) me dice muy serio que está "en el límite de lo practicable". Francisco y Guillermo asienten sin titubeos. No seré yo quien lo ponga en duda.
Las nubes, caprichosas, nos ocultan el cresterío de los Redondos. Entre éstos y la Mota, cientos de metros por debajo de nosotros, se supone que discurre -invisible e inaudible- el Dobra.
Imagen


Media vuelta del fantástico mirador, y en unos veinticinco minutos nos plantamos en la Majada de Ciarda. Para llegar, el camino remonta tenazmente al pie de las Astas de Ciarda. Como cualquier "asta", las de Ciarda son paredones rocosos descompuestos, con zonas de hierba, muy verticales y complicados de transitar.
El tiempo sigue malo y, aunque la niebla nos respeta, comprendemos que estamos tocando techo. La Vega está desapacible, llueve y hace viento. De las cabañas, solo quedan muros de piedra.
Imagen


La niebla, caprichosa, deja entrever el cómodo camino que cruza el colladín hacia la Rondiellina, pero decide que el crestón rocoso del Pico las Vidriosas lo veremos la próxima vez. Ni siquiera nos acercamos a la fuente y a su cercano sumidero, y abandonamos en silencio la majada. No compensa seguir hasta la Rondiellina, envuelta en la niebla, así que descendemos, cerrando el círculo, hasta el Camín de la Madera, empleando el antiguo camino ganadero que daba acceso a la majada de Ciarda. El ambiente es mágico, tanto en la majada como en el bosque.
Imagen


Guillermo, Antonio y Cesar en el camino ganadero.
Imagen


Una vez de vuelta en los Llanos del Burdio, subimos a la cercana Vega la Piedra, pasando por la Xatera.
Imagen
Imagen



Volviendo a Pandecarmen, al pasar por el puente Redimuña, vemos que el Pomperi baja más agua. El Pozo de Frassinelli rebosa sin recato. Seguro que el Alemán está feliz.



P.D.: ¿A que sí que era un día de Picos? :wink:
Última edición por Chus* el Jue Nov 17, 2005 10:31 pm, editado 1 vez en total
Chus*
 
Mensajes: 333
Registrado: Mar Oct 12, 2004 3:34 pm
Ubicación: Oviedo

Notapor pedro yubero rivas » Jue Nov 17, 2005 12:58 am

he disfrutado intensamente con el relato, Chus, especialmente con estas palabras:

El limpiaparabrisas, va-y-viene y viene-y-va, meneaba incansable y burlón sus dos índices de derecha a izquierda, y de izquierda a derecha, señalando implacable el cielo plomizo, como diciéndonos: no-no... no-no... no-noooo... Y por el retrovisor veía a Paco y a Emilio, muy callados en el asiento de atrás, que decían con sus ojos: sí-sí... sí-sí... sí-sííí.

sencillamente, magnífica, como me imagino fué la jornada que pasasteis juntos los que para mí posiblemente conformen el mejor grupo que se puede reunir para pasar un dia por los Picos De Europa.

gracias
Avatar de Usuario
pedro yubero rivas
 
Mensajes: 7250
Registrado: Mié Jul 09, 2003 10:57 am
Ubicación: Madrid

Re: Cómo fue la alternativa a Ordiales

Notapor Ceci » Jue Nov 17, 2005 9:19 am

Anonymous escribió: Un día necesario para que el lago Enol tenga agua, y para que la Vega la Cueva esté verde a rabiar,...y para que la pista a Pandecarmen vaya criando generosamente sus baches y socavones.


... y para estrechar lazos, ...y para nutrir los sentidos, ...y para lamentar no haber estado con vosotros.

Chus* ¡A ver si repetimos :wink: !
Avatar de Usuario
Ceci
 
Mensajes: 1469
Registrado: Vie Oct 22, 2004 6:41 pm
Ubicación: Madrid

Re: Cómo fue la alternativa a Ordiales

Notapor Dobra2 » Jue Nov 17, 2005 9:38 am

:o ... precioso relato Chus ... y a pesar de la pertinaz lluvia (quizá demasiado pertinaz), ¡que vista del Monte Berzosu! con esas nieblas que hacen resaltar más lo misterioso y salvaje de esa zona ... Pelabarda, Gusteguerra, Dobra .... ¡nada que envidar a Ordiales!

Anonymous escribió:Cuando despeja por fín, nos deja ver enfrente el Monte Rubietu (abajo) y el Monte Berezosu (arriba). En el crestón calizo que los separa, el increíble Seu el Acebu es uno de los dos únicos pasos que permiten acceder de uno a otro. ¿Habrá todavía pastores que lo sepan indicar?.

... esos montes, ese seu ¡Ya nos pusisteis los dientes largos!
Avatar de Usuario
Dobra2
 
Mensajes: 1295
Registrado: Vie Sep 23, 2005 9:40 am
Ubicación: Aviles

Notapor tiatordos » Jue Nov 17, 2005 11:02 am

Gracias por acordarte de mi al llegar al pozu del Aleman....
Lamento un monton no ir ese dia.
Pero me aquejaron los dos principales enemigos del montañero:
- La amenaza de lluvia
- La pereza

Y por si eso no fuese bastante y me quedase algun resquicio de moral la guaja (9 meses ) se puso mala de noche con lo que a las 3 de la mañana yo andaba limpiando vomitos.

Prometo recorrer la ruta en penitencia, y ilustrarla aqui con fotos soleadas...

Un saludo
Antonio

p.d por cierto tu mensaje ya esta saliendo por la impresora, guardado entre los favoritos del ordenador, y reenviado a los amigos.
Avatar de Usuario
tiatordos
 
Mensajes: 802
Registrado: Lun Abr 26, 2004 11:30 am
Ubicación: Pozu del aleman

Notapor Nandi » Jue Nov 17, 2005 12:39 pm

MUY MAL CHUS!!!!, que pedazo de envidia me habeís dado. Lo primero, a este ritmo no se si te voy a felicitar por las fotos o por el relato (confiesamelo a mi solita, tomaste nota en la libreta de los nombres ¿verdad?), bueno creo que por las dos cosas, según mi modesta opinión vas a tener que cambiar de profesión jeje.
Además veo que el grupillo es......ummm especial :wink: , me gusta ver como disfrutais.
Espero compartir pronto vuestras vivencias. Saludos a todos y a ti por transmitirnos lo aprendido.
Nunca digas de esta agua no beberé
Avatar de Usuario
Nandi
 
Mensajes: 1933
Registrado: Vie Abr 23, 2004 11:04 pm
Ubicación: Madrid

croquis ruta

Notapor anonimus » Jue Nov 17, 2005 3:34 pm

Preciosa ruta. Uno de mis sitios favoritos de Picos es la ruta que va de la vega de Enol a Vegarredonda. Siempre que he subido a Vegarredonda me he quedado con ganas de conocer la periferia del camino, y acabo de ver que la intuición no me engañaba. Donde podría conseguir un plano, un croquis mas detallado de esa preciosa caminta que os habeis pegado?

Gracias
anonimus
 

Siguiente

Volver a ACTIVIDADES EN PICOS

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 4 invitados