Pero, a veces, una cosa es lo que se quiere hacer y otra lo que al final se hace...
El tránsito por el bosque sobre Argüébanes, precioso con los primeros tonos del otoño...
La claridad por encima de la niebla nos hace pensar (¡Ilusos!) que es la típica niebla que vas a dejar por debajo y que poco a poco irá desapareciendo. Mientras tanto sudamos como cerdos debido a la terrible humedad que hay en el bosque.
Hacemos una primera parada tras salir del bosque, en un pequeño caseto del sevicio de aguas de Potes. Y así llegamos a la Majada de Trulledes.
Comenzamos a subir la Canal de San Carlos y echamos un vistazo atrás, a la majada:
A todo esto, ¿no habiamos quedado en que la niebla era de la que se quitaba? ¡Pues que se quite!
Y por fín se ve claramente el Collado de San Carlos... Igual se arregla el día, hombre.
Pero al llegar al collado y echar un vistazo hacia abajo, vemos que por allí la cosa no cambia. Ni siquiera se ve la Horcada de Jonfría (a la derecha de la foto):
La Rasa de la Inagotable y el Castillo Grajal desde el Collado de San Carlos.
Al final, viendo como estaba el tema más abajo, nos decidimos por subir el San Carlos y bajar por donde subimos en lugar de intentar la canal de Jonfría. Una pena haber tomado esa decisión porque tras hacer el San Carlos y llevar un rato bajando la canal comenzó a despejar tímidamente...
Bueno, otra vez será la Canal de la Jonfría. Dicen que a la tercera...
De momento, la actividad no ha estado mal: unos 1800 metros de desnivel y 7 horitas pateando (bueno, y cogiendo setas
Saludos.


