Hay rutas que estás deseando volver a hacer incluso antes de haber guardado las botas en el coche. La que voy a comentar es una de ellas.
Itinerario: Tarna (pueblo) - Tabayón del Mongayu - Collado de la Rasa - Vega Pociellu - La Ablanosa - Tarna (pueblo).
La ruta viene descrita (en sentido contrario) en uno de los libritos verdes de la colección que se vendía con el diario La Nueva España. No demasiado bien descrita, añadiría. Curiosamente el tramo de más dificultad (en cuanto a orientación) apenas merece unas pocas y someras líneas (curiosamente algo parecido sucede en cierto libro del mismo autor, libro al que le debo inolvidables momentos por el monte, quizá demasiado "inolvidables").
Este tramo no encierra ninguna dificultad. Los protagonistas del camino son el agua y la vegetación:
¿A alguien más le gusta fotografiar fuentes?
El otoño flota en los arroyos
El Tabayón:
El objetivo inmediato es la vega situada en la parte superior del salto de agua. Al parecer un camino, el P.R AS-60.1, asciende por la derecha de la cascada según la vemos desde la pradera de La Campona. O esa es la teoría. El domingo proseguimos por el camino que viene de La Campona siguiendo los jitos que se internan en el bosque, y terminamos ascendiendo una empinada ladera arbolada por la que, como comentaría un montañero que nos encontramos más tarde, "no habían pasado ni los romanos". Creo que en algún punto de la subida deberíamos haber torcido hacia la izquierda, hacia la cascada, antes de que un farallón rocoso nos separe definitivamente de ésta.
Con la idea de salir del bosque y llegar a un punto elevado desde el que situar mejor nuestra posición, continuamos hacia arriba, hasta llegar a un collado que ofrece vistas parciales del valle del río Pociellu. A la izquierda los árboles dejan paso a una ladera poblada por matorrales bajos. Seguimos por esta ladera, bordeándola y cambiando poco a poco de dirección, hacia el sureste. El matorral se termina en una pequeña zona poblada por hayas, bajo el pico de La Rasa. Detrás del pico y casi a su misma altura está el collado de La Rasa, al que se llega fácilmente bordeando el pico por el este (su izquierda según subimos).
En el collado un par de montañeros tratan de localizar a unos compañeros suyos que van por delante; localizar o ser localizados tocando un silbato. Hablamos con ellos y nos comentan que se han despistado un poco. Sopesamos la posibilidad de bajar todos juntos a la Vega Pociellu, aunque su ruta inicial era otra, pero no lo ven nada claro. La verdad es que nosotros tampoco, no hay ni rastro de un camino evidente. ¿Damos la vuelta? Nuestro destino está a la vista, al fondo del valle, pero detrás de un muro de bosque y piornal. Un tenue rayo de sol ilumina la Vega, como si quisiera señalarnos la Tierra Prometida:
La decisión está tomada, vamos a cruzar el bosque. Nos despedimos de los montañeros deseándonos suerte mutuamente y atacamos la masa forestal en busca de todo aquello que, sin necesidad de echarle mucha imaginación, se asemeje a un sendero o trocha ocultos por las hojas.
Bajando hacia la Vega:
La primera parte de la bajada entre hayas y robles resulta muy entretenida. Más tarde nos damos de bruces con un bosque de escobas y matorrales altos como una persona que no parece posible evitar, y que terminanos atrvesando mitad caminando y mitad 'surfeando', por decirlo del modo más gráfico posible.
Una vez superado sólo resta un pedrero y otro bosquecillo mucho menos denso, pasado el cual volvemos a un escuchar un sonido familiar, amigable, un sonido que borra de nuestros oídos el zumbido del viento arriba en el collado y el silencio del bosque; es el sonido del río Pociellu que nos da la bienvenida a la vega que lleva su nombre:
Aguas abajo:
Aguas arriba:
La Vega Pociellu, donde hasta la luz del sol parece querer dormitar sobre la hierba:
El Tiatordos indica el camino de vuelta:
El camino de regreso por el monte Fabucau hasta la Ablanosa y de ahí a Tarna merecería él solo un reportaje, pero quiero terminar la descripción con una foto y una duda:
La foto:
Está tomada en las proximidades de la Ablanosa.
La duda: desde el Puente Pociellu, ¿hay camino directo hasta el pueblo de Tarna o resulta inevitable salir a la carretera para regresar al camino un poco después?
Espero que no me haya quedado demasiado "rollo".
Saludos



