
Enhorabuena Pucavi!! Es que no paras!
Aprovecho para colar el fotoreportaje de la arista, que lo tenía por ahí atascado.
Y el año que viene se cumple el centenario de la subida de Schulz. Habrá que volver...

Más vale tarde que nunca.
Así que nos dijimos - Fernando R y el que suscribe- que este verano había que hacerle un
casting al Tiro Tirso, por eso de que internet no es la radio, y que habría que colgar unas buenas fotos en el Foro, para uso y disfrute de los foreros. Y aquí están.
La arista del Tiro Tirso siempre llama la atención, y más a los que no escalamos. Es aérea, elevada y sugerente. Corta para dejarse abarcar con la mirada, y para tentar al desprevenido que se acerca, y lo suficientemente larga como para llenar el día de sensaciones. La más alta de los Picos, por cierto. Separa una vertiente Sur -luminosa y vertical-, de los escarpes rotos y sombríos que cierran el hoyo del Trasllambrión.
Desde el camino que cruza del sedo de la Padiorna a las Colladinas, la arista se muestra lejana y altiva, como un diente de sierra más en
la muralla que se yergue del Llambrión a Torre Blanca.
La estrecha horcada en la que comienza la vía juega al escondite, y únicamente desde un punto concreto del camino se puede
contemplar el tajo en toda su longitud.
Pero es desde la cima del vecino Llambrión desde donde la arista se exhibe y reta al desprevenido. La visual, prácticamente perpendicular
al lomo rocoso, simplemente la engrandece y...hasta la falsea, presentándola con un aura de dificultad que quizá no le corresponde.

El pasado 24 de septiembre nos acercamos desde el Cable. Son unas tres horas, incluyendo paradita en la Collada Blanca.
La arista, una bonita trepada, se hace en unos 20 minutos.
La subida comienza en un amplio lomo rocoso, atacándolo ligeramente por la vertiente que da al Trasllambrión
(en el límite con la sombra en la foto), para ganar pronto la divisoria.
Desde el mismo punto de la fotografía anterior, pero mirando hacia arriba, se va subiendo a elección, pues hay abundantes agarres.
Fernando va como un cohete, y me mira como diciendo que deje las fotos pa' luego. ¡Ya voy...!
El siguiente tramo del lomo rocoso nos recibe con un sol esplendoroso.
Al principio del mismo hay una pequeña incisura en la cresta, de un par de metros,
que hay que descender. Tras ella, un corto murete con buenas presas, por el que subimos
grabando mentalmente para la bajada, da paso a una llambría poco inclinada,
que se asciende andando, y permite llegar a una zona descompuesta, con abundantes agarres,
que nos sitúa al pie de los pequeños torreones que preceden a la cima.
Estos se salvan por la izquierda, flanqueando la parte alta de una canal que vierte al Trasllambrión.
La canal tiene arriba del todo un pequeño escape hacia la arista, que nos deja en la antecima.
Las vistas desde la cima, las que ya suponéis. Saludamos a un pequeño grupo en la vecina Torre Blanca y... a disfrutar.
Sobran las palabras.
Aquí se ve bien claro quién es el rey. El único que le disputa la linea al horizonte, desde nuestros 2641 m. (con permiso del vecino Llambrión)
Aunque los bajitos nos consolamos comprobando una vez más que no siempre el más alto
es necesariamente el gallu de la quintana

.
El llagu cimero, con una buena cabrada de rebecos, se esconde a escasos 15 minutos de la senda de las Colladinas.
Un buen sitio para perderse un rato.

Para acabar de hacerse una idea de la vía, qué mejor que contratar a unos extras y volver a subirla mentalmente.
Así que, una vez abajo, y mientras nos dirigimos a la chimenea del Llambrión, vamos completando el reportaje.
Al ir ganando altura en simultáneo con ellos, las perspectivas son si cabe más reales.
Fernando le coge también gusto a darle al gatillo, incluso en plena chimenea del Llambrión.
Llegamos casi en simultáneo, y nos saludamos desde las cimas.
Nos vemos en Valdeón

. Un abrazo.