Comienza la caminata una vez cruzado el puente sobre el Dobra junto a la central eléctrica de Restaño, 700 m., (valle de Angón).
En la primera curva se deja la pista y por la izquierda se toma un sendero que serpentea entre la espesa vegetación; este pasaje es conocido por la Mata de la Rasa.
La Mata la Rasa. El sendero pasa junto al árbol de la izquierda.
Al cabo de unos minutos se sale a un terreno mas limpio y muy pendiente que debemos remontar con ligera tendencia a la derecha en busca del mejor acceso al Canalón del Texeu.
Se llega de esa manera a un altozano llamado Collado del Canalón, 830 m., desde el que vemos la amplia entrada por donde nos vamos a internar.
Entrada al Canalón del Texeu.
Al principio, la senda es relativamente fácil de seguir, aunque poco mas adelante desaparece todo vestigio de ella y se complica bastante el tránsito debido al muy tupido monte de avellanos por el que se supone discurría el camino que los pastores usaban para llegar a los altos pastos de Teyeres y Ozanía.
Así que no queda mas remedio que tirar por la calle del medio, es decir, buscarse la vida para traspasar esta cerrada zona y dejar atrás la vegetación.
Debido a las fuertes nevadas de este año, todavía queda un enorme nevero que el 31-7-2005 tapona totalmente la canal en la cota 1100 m. aprox., menos mal que se puede pasar por debajo de él, eso si, con cierto temor al derrumbe pero bueno... nosotros pasamos.
Enorme nevero que obstruye totalmente el paso.
El canalón termina en un cortado del que mana algo de agua en caída libre. A primera vista parece que no hay paso posible, pero lo hay.
Por la derecha del cortado existe un sedo que llega a la Boca les Albarques. Es muy pendiente y poco recomendable para gente poco avezada.
Por la izquierda, otro sedo menos peligroso llamado el Cascayal del Canalón, gana las inclinadas pandas de Teyeres en el lugar conocido por la Playona, 1300 m.; este es el sedo que nosotros seguimos.
Al coronar este paso, uno se queda sorprendido de la tremenda inclinación de aquellas praderas y temeroso de la inmediatez del precipicio; paradójicamente se echan de menos los crampones y el piolet.
Pero dicen que por allí hubo un sendero..., así que recorro con la mirada las empinadas praderas en busca de rastros de la supuesta senda y..., no encuentro nada, ni remota señal de paso, solo hierba y muy crecida, por cierto.
Después de superar la Playona.
El siguiente paso es subir en dirección a los farallones que caen de Ordiales en busca del Travesero, sendero que viene del Jou la Perra por la Boca les Albarques y cruza "horizontalmente" las playas de Teyeres por su zona alta.
Vista hacia el valle de Angón.
Nosotros hicimos una acrobática travesía por la Playona en ligera subida cara a Amieva hasta trasponer el siguiente collado donde giramos a la derecha y, mirando a las paredes del Mirador de Ordiales, gateamos agarrándonos a todo lo que teníamos a mano hasta llegar a lo que creemos es el camino horizontal del Travesero, muy difuso y totalmente perdido entre las matas de inabios y la alta hierba.
Vista del sendero del Travesero, la Boca les Albarques y al fondo la Sierra Mercader.
Se impone un descanso y una mirada hacia los parajes por donde discurre la senda del Arcediano en el valle del Dobra que se encuentra muy por debajo de nuestros pies.
Vista del valle del Dobra y el Toneyu.
Menos mal que en esta parte del recorrido se atenúa la pendiente permitiendo un mínimo respiro durante la siguiente travesía por las playas superiores en dirección a la majada de Teyeres, 1600 m.
La majada de Teyeres desde su sedo.
El emplazamiento de esta majada es punto clave en estos vericuetos porque desde él se accede al seu de Teyeres, justo en la vertical de la majada al final del prado, o a otro canalizu que se encuentra a la derecha por el que también se llega a Ordiales.
Sedo de Teyeres.
La otra subida por el canalizu hacia Ordiales.
Estos últimos pasos no ofrecen dificultades reseñables y por ellos llegamos a una marcada senda que nos lleva a la campa de Ordiales junto al refugio, 1750 m., que por cierto, está en buen estado y bastante limpio.
El refugio de Ordiales.
Desde este punto arranca una senda que en poco mas de media hora nos deja en el Pico Cotalba, 2025 m., tras alguna que otra trepadina.
El pico Cotalba.
Nuestra intención es hacer toda la crestería hasta el Requexón pero la niebla va y viene amenazante, de manera que decidimos crestear hasta el Cdo. de Santa María, 1940 m., sito entre la Torre de la Canal Vaquera y el pico Cotalba.
Desde este collado, una larga ladera desciende por la vertiente de Ozania hasta las profundidades del valle. Por ella comenzamos a bajar en dirección sur-suroeste entre la niebla que va y viene por los parajes de Les Vueltes y el Maedín hasta el Jou de la Perra, recóndito lugar con vestigios de mucho movimiento pastoril en otros tiempos.
El Jou la Perra.
Este jou se encuentra en la cota 1550 m. entre la Boca les Albarques y el Jou Lluengu y es una delicia recorrerle y contemplar aquellas raras cabañas semiderruidas que ya forman parte de la historia de los Picos. Solo una de ellas se mantiene intacta, inmune al paso del tiempo, con su curiosa forma de piña mimetizada perfectamente entre las rocas, pasa casi inadvertida para un ojo poco entrenado.
Cabaña caracteristica del Jou la Perra.
Cerca de esta cabaña, una fuente difícil de encontrar llamada Calderón da de beber al rebaño de vacas que se pasa allí el verano aprovechando aquellos espléndidos pastos.
Rebaño de vacas pastando en el Jou la Perra.
Nosotros vamos a seguir la vereda por donde increíblemente llegaron las vacas a tan remoto lugar. Digo increíble porque algunos pasos no parecen aptos para tales animales.
Creca de la Muda de Ozania.
Vista hacia Teyeres desde la Muda de Ozania.
El sendero es el que asciende a la Muda de Ozania, 1820 m., colladín que se encuentra en la cresta de la Sierra Mercader en lo alto de la inclinada ladera que por la vertiente opuesta cae sobre el rio Dobra a la altura de la Jocica. Unos 150 metros por encima de la Muda se encuentra el llamativo Collado Verde, cuya frondosa braña se precipita en forma de canalizu hacia el valle de Ozania.
El valle de Ozania y la Sierra Mercader.
Nuestra intención no es descender por la ladera que cae sobre la presa de la Jocica pasando por la majada del Abedulu siguiendo el camino de las vacas.
Este dia nos sentimos un poco cabras y queremos emular a estos animales descendiendo por el cresterio del Cantu Jañón, 1600 m., en busca de la última de las canales de García que desemboca en Bellanzo.
Así lo hicimos y desde luego, este descenso es de los que no se olvidan.
Básicamente el sendero va por la cresta teniendo a la izquierda profundos e insondables cortes entre afilados riscos que mas vale no mirar. Por la derecha las verdes canales de García se precipitan vertiginosamente sobre el monte Quileñu y el solo hecho de asomarse a echarles una ojeada causa pavor.
Una de las canales de García.
El terreno no ofrece ninguna tregua, es un ejercicio de equilibrio y concentración hasta llegar a la entrada de la última de las canales de García, 1250 m., que es la única practicable.
La última y única practicable de las canales de Garcia.
Se trata de una herbosa canal de poco recorrido pero de mucha inclinación. Está surcada por un sendero de arriba abajo pero como si no estuviera..., la hierba oculta todo rastro de él y no queda mas remedio que bajar destrepando por el prado agarrado a la maleza hasta ganar una zona un poco menos empinada donde comienza el hayedo y un airoso tejo hace de antesala a las brañas de Bellanzo de Arriba, 1020 m.
Bellanzo de Arriba.
Solo nos queda descender por la larga pista hasta el punto de partida.
Agradecidos quedamos de poder posar los pies en terreno firme..., por fin!!.
El monte Quileño sobre un pozo del rio Dobra.
Solo añadir que esta excursión solo es apta para montañeros que tengan vocación rebequil o caprina...
Un saludo.



