Como complemento a los relatos de otros compañeros,
Os dejo este recuerdo para todos los que acudisteis al encuentro de Espinama, tanto en presencia física como anímica.
Un recuerdo que ha sido posible gracias a la generosidad de Chus y su sensibilidad fotográfica (Gracias, Chus)
LOS BOSQUES
Esas vastas espesuras
de hospitalarias frondosas.
Que cubren el monte
con la gama elegante
del verdor;
y atenúan la luz entre sus bóvedas
para ofrecer la sombra
que alivia al caminante
Que renacen
a la vida
de entre el manto de aulagas
que guardaban con mimo
sus semillas
LAS VEGAS
Esos lugares arcádicos
donde aplacar las iras
y dejar que fluyan los sentidos
para decir beatus ille!
Dichoso aquel que,
lejos del mundanal ruido,
encuentra significado
en los cantos de las aves
o los sonidos del agua,
y obtiene placer
de los silencios.
EL AGUA
Ese ser heraclitiano
que brota
como un sollozo
del que pena
su exilio eterno
bajo la tierra
y salpica de lágrimas
de alegría
su encuentro con el aire
Que se recoge como
un pozo cristalino
donde admirar el
reflejo de siluetas
montañosas,
de luces de primavera
y sombras de tormentas
Que da complacencia
a los deseos
revelando por momentos
su flujo
transparente
antes de despeñarse
como un torrente
y ocultarse del caminante
para atraparle
en el juego
de la insinuación.
LOS CRESTERÍOS
Esos filos
y dentaduras
de roca
Extraños anfiteatros
con gradas que penden
sobre el abismo
Para contemplar el espectáculo
de los coros de nubes
deslizando sus sombras
sobre un escenario
de tierras plegadas
y de cuencas
Para ocupar un Escaño
en el centro de una cordillera
de olas petrificadas
para ilusión de las miradas
abstraídas del tiempo
Hasta perder el sosiego
frente al espectro
que tiñe el escenario
con aires sombríos
de tormenta
Dentaduras
erosionadas por
fuerzas omnipotentes,
que descubren las cicatrices
de traumas violentos
LOS PICOS DE EUROPA
Esos cíclopes calcáreos
Que asoman soberbios
en la distancia
y van acoplando sus
moles de piedra
hasta conformar
la gigantesca muralla gris
que parece poner límites
al horizonte
Que atrapan
a los descendientes de Ulises
desafiando sus deseos
con el vértigo de sus cumbres
y la incisión
despiadada de sus grietas
Que funden
su apariencia inaccesible
bajo la luz
para integrarse
en sorprendente armonía
con el bosque
y contagiarse
de su verde humanidad
LOS MONTAÑEROS DEL FORO DE PICOS
Esos seres que transitan
contradictoriamente
entre cumbres de ambición
y valles de cautela
Que gozan extrañamente
cuando son raptados
Por bosques de frondosa humanidad
Atraídos
hacia Vegas
con recuerdo a Dionisos
Seducidos
por lagunas de llantos
que se derraman
en arroyos
y torrentes
Invitados
a retozar
Sobre alfombras de nieve
y caminar
por tapices de hierba
Desafiados
por cíclopes de piedra
y anfiteatros sobre abismos
Hasta que el tiempo impone
su curso inexorable
y castiga,
con el eterno retorno
a la vida,
la ilusión.



