De MONTAÑISMO: LA LIBERTAD DE LAS CIMAS
Aunque la autodetencion es una tecnica muy importante en montañismo, frecuentemente se ha entendido mal su alcance y ha dado lugar a graves accidentes.
Es fundamental comprender las limitaciones de la autodetención y no contemplarla como una maniobra salvadora e infalible, sino más bien como un último recurso cuando todo lo demás ha fallado. Decir que funciona en un 50 % de los casos es probablemente una estimación realista.
Muchos escaladores se sienten engañosamente seguros confiando en su tecnica de autodetención. La autodetención consiste en detener una caída por friccción del piolet y del propio cuerpo contra la nieve. Pero cuando la pendiente es demasiado empinada o resbaladiza, ni la más eficiente de las técnicas podría detener la caida. La aceleración puede ser muy rápida sobre nieve dura, aunque la pendiente sea moderada, y por ese motivo el primer instante de la caida lo es todo. El escalador proyectado en el aire cae sobre la lisa superficie con un impacto desconcertante, perdiendo por completo la noción de lo que está arriba y lo que está abajo. Si no es capaz de detener su caida en los primeros escasos segundos, la probabilidad de que se pare mediante autodetención es realmente pequeña.
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Si todos los esfuerzos iniciales por detenerte resultan infructuosos, no te rindas y sigue luchando. Tal vez logres detenerte más abajo, en una zona de nieve más blanda o menos pendiente. Incluso aunque no te detengas el intento puede frenar tu velocidad y evitar que bajes rodando y dando tumbos. Tambien puedes hacer que bajes con los pies por delante, que es la posición más favorable si se diera el caso de golpear contra rocas o arboles. Y si estas encordado con otras personas, todo cuanto puedas hacer por frenar tu caida incrementa la posibilidad de que tus autodetenciones o aseguramientos den resultado.
Si pierdes el piolet en una caida, emplea las manos, codos, rodillas y botas hundiéndolos en la pendiente de nieve, en posición similar a la que emplearías sin conservaras el piolet. Puede ser útil agarrarte una mano con otra presionando contra la pendiente, a fin de acumular nieve y crear más fricción. Sobre nieve dura trata de levantar el tronco de la pendiente empujando con los brazos , para cargar peso sobre la puntera de las botas e incrementar así el rozamiento. [como si fueras un gato, a cuatro patas]
Sé consciente en todo momento de las limitaciones de la autodetención. Si una pendiente parece demasiado dura o demasiado corta, [ej:sobre un precipicio], o los miembros del grupo dudan de su habilidad o su fuerza,, emplea una de las técnicas de protección mediante la cuerda.




