Os traslado mis impresiones, pero me reservo los nombres de los lugares citados para que os comáis un poco la cabeza.
Como para gente de Cantabria será fácil, mejor os abstenéis de poner nombres para provocar la curiosidad de los demás.
Sí os diré que se trata del valle de Cantabria más ajeno a la explotación y visita de masas.
HUELLAS SOLITARIAS
Oh, manto blanco,
A la vez disfruto y me lamento
por arrancarte los quejidos
mientras te voy señalando
con las únicas huellas humanas
de este día de invierno.
Huellas solitarias
que me acercan
hasta los pétreos caprichos
que esculpen
con su arte colectivo
las lluvias, los hielos
y los vientos.
.. Y que sois como inútiles
gendarmes,
que asisten, impotentes,
a la explotación
de los restos carbonizados
de bosques remotos;
por causa de seres predatorios
que no aman otras huellas
que no sean las propias.
Huellas efímeras
frente al arraigo milenario
de las piedras jincadas,
que testifican en silencio
las luchas y los ritos
de cazadores y pastores
ancestrales
por hacerse poseedores
de las tierras de los dioses.
Huellas de un ser extraño,
que viene en un día
cualquiera
a gozar por un instante
del espectáculo visual
que el acebo contempla
de por vida.
Huellas solitarias,
que culminan en la cumbre
del cueto que vigila
para que la nieve de invierno
preserve la herbosa riqueza
de los puertos
y el paso del tiempo
no dañe el delicado equilibrio
alcanzado
entre los seres humanos
y la naturaleza





