Ayer nos acercamos a esta cumbre desde Somaniezo, no pertenece a Picos, pero merece la pena visitarla por sus espléndidas vistas, 360º de panorámica espectacular, desde el mar a la montaña más alta de Picos.
Hoy nos acompaña mi hermana Mar, que lleva sin andar desde las vacaciones de Agosto. Comenzamos a las 9:15 de la mañana con un día de sur que nos iba a dejar disfrutar por la seguridad de que la niebla no iba a hacer acto de presencia. Los bosques están preciosos, llenos de diferentes matices y coloridos impresionantes, típicos de estas fechas, amarillos ocres, verdes en todos sus tonalidades..., hoy nos lo tomamos con tranquilidad, Mar está un poco pachucha debido a que le sentó mal la cena, y los bosques bien merecen la pena disfrutarlos.
Después de descansar en La Helguera (mar necesita descanansar más de lo habitual) llegamos a la ermita de Ntra. Señora de la Luz, donde nos tomamos un tentempié en presencia de los Picos.
Retomamos la ruta en dirección al refugio de los montañeros de Liébana, ya en la falda del Cuernón, y poco más arriba Mar nos deja solos a nuestra suerte y se echa una pequeña siesta. Sin problemas llegamos a la cima a las 13:30 h, con la sorpresa de encontrarnos con un numeroso grupo de gente, y un viento que no nos dejó disfrutar de las vistas todo lo que hubieramos querido. La única dificultad que presenta esta cima es una pequeña trepada que hay que hacer por bloques de conglomerado, pero nada comparado con lo que nos podemos encontrar en los Picos.
A causa del fuerte viento, decidimos bajar en busca de Mar e ir a la ermita a comer. En vez de bajar por el mismo camino decidimos coger la pista que sale de la ermita hacia la izquierda (según subes) en dirección a Luriezo. A parte de la charla tan entretenida que llebávamos, la bajada fue preciosa, atravesando bosques de hayas, robles, acebos.... De Luriezo cogemos un camino que a través de más bosque y más bosque nos va llevando poco a poco hasta nuestro inicio.
Una ruta llena de colorido otoñal, muy relajante y muy recomendable para esta época del año. Y Mar, a pesar de lo pachucha que estaba, se llevó un muy buen recuerdo de este día
Llebábamos una cámara digital prestada, si las fotos merecen la pena intentaremos subir alguna en unos días



