Hola a todos,
Hacía ya dos fines de semana que no salíamos a la montaña, y este no podía seguir así. Teníamos pendiente la ascensión a este pico entre otras rutas, así que para allá que nos fuimos.
Salimos de Poncebos poco más de las 7 de la mañana con las primeras luces del amanecer rumbo a Bulnes, donde llegamos al puente Colines a las 8 y, enfilando la subida hacia el Castillo, nos desviamos hacia la canal de Amuesa. Hay que madrugar más si se quiere cojer en sombra, a estas horas ya le empezaba a dar el sol de lo lindo. Llegamos al collado de Cima a las 9:35 de la mañana sin problemas, y paramos un momento a recuperar fuerzas, ya llevamos 2 horas y media andando y no quiero que nos dé una pájara ni mucho menos. Mientras nos reponemos nos entra la niebla por Amuesa y tapa toda la cuesta del Trave, dándonos un poco de acongoje, pero en poco tiempo despeja otra vez y sin miedo emprendemos la subida hacia los Traves. Llegamos sobre las 11 al comienzo de los Traves, y en menos de una hora más nos plantamos en el refugio del jou de los Cabrones, donde charlamos con Beatriz (creo que se llama así la hermana de Sergio) y le contamos nuestras intenciones de subir al pico de los Cabrones. Nos cuenta su experiencia y nos indica por dónde subir, y después de recargar las cantimploras emprendemos la marcha hacia el pico a las 12 y cuarto. En media hora nos hemos plantado en la horcada del jou Negro, desde aquí llevo las reseñas que aquí se han publicado, aunque la subida la hacen por la arista NO y no por la normal, pero nos sirve para orientarnos hacia donde tenemos que dirigir nuestros pasos. Comenzamos a rodear las agujas por su izquierda, encontrando una linea de hitos que sin pérdida nos van llevando hacia la cumbre. Vamos con un poco de miedo por las referencias leidas y comentarios sobre la arista cimera, pero poco a poco vamos salvando desnivel y dificultades, trepadas entretenidas y tramos de pedrero un tanto incómodo, hasta llegar a la chimenea. Aquí empiezan las dificultades un poco serias, la chimenea se hace más vertical y la trepada es más costosa, pero sin demasiados problemas llegamos a la brecha. Aquí hay un muro bastante vertical que nos corta el paso, el principio es un poco duro, pero buscando un poco se encuentran presas para salvarlo. Nos encaramamos arriba y damos vista a la arista cimera, dá bastante respeto, pero todavía hay que salvar otra brecha antes de llegar a la parte más afilada. El patio hacia los dos lados es impresionante, pero haciendo caso de las recomendaciones de Beatriz, vamos sorteando la arista por las repisas laterales hasta llegar a la ansiada cumbre, a la que llegamos a las 2 y cuarto de la tarde. Nos deleitamos con las vistas que desde aquí se contemplan, y le bromeo a Marta con hacer la arista Cabrones-Cerredo. Las vistas son de 360º, identificamos muchas de las cumbres y las demás nos ayudamos un poco con el mapa, fotos en la cumbre y después de comer algo nos volvemos para abajo. En la cumbre estuvimos cerca de media hora solos hasta que llegó una pareja que habían vivaqueado en Amuesa, y después de saludarles y hablar un poco con ellos tocaba volver a pasar la arista, con menos dificultades que de subida. En la chimenea nos ayudamos del cordino que llevamos para rapelar y bajar un tramo un poco más rápido, y a las 4:40 llegamos de vuelta al refugio. En la cuesta del Trave nos encontramos con la niebla, que nos acompañó hasta más o menos la mitad de la canal de Amuesa, y a partir de aquí no tuvimos más dificultad que acabar de bajar hasta Poncebos, donde llegamos a las 20:45 horas, 13 horas y 40 minutos después.
Datos de la ruta:
Desnivel: 2.335 metros
Distancia: 24 km
Tiempo empleado: 11 horas y 40 min. (sin descansos)
Un saludo a todos y gracias por vuestra atención una vez más.



