Muy cerca de casa, a escasos 25 km., tengo un paraíso natural al que acudo a menudo, sobre todo cuando las condiciones meteorológicas no aconsejan subir a grandes alturas.
El Parque Natural Saja-Besaya, más concretamente los Montes de Ucieda, suponen para mí una válvula de escape donde desfogar mis instintos montañeros y esta mañana acudía con toda la ilusión del mundo a este primer encuentro primaveral con la paz y la serenidad que me transmiten los bosques del Parque.
Para empezar, una ruta sencilla pero llena de belleza, soledad y silencio interior. El Sendero de los Puentes supone una integración plena con la naturaleza que se desborda en espectaculares robles, hayas impresionantes y acebos fuera de lo común. Se desborda también en gran cantidad de regatos que se cruzan por un sinnumero de puentes de madera (de ahí el nombre de la ruta) y por los habituales encuentros con los venados y los corzos. De los primeros no menos de veinte en diversos grupos de tres individuos como máximo; de los segundos tres ejemplares.
Este sendero es el encuentro también con árboles singulares catalogados como tales por el Gobierno Regional de Cantabria, con cabañas situadas en lugares apartados llenos de silencio que reconfortan el espíritu. Aunque hay que desviarse un poco merece la pena acercarse hasta el Jou de la Collá a disfrutar del Chozu de Carambita y del espléndido entorno en el que está situada.
Son casi cinco horas de disfute total en soledad. Ahora que ha salido en el foro el tema de caminar solo, yo tengo que compartiros que los sentimientos que experimento cuando salgo solo al monte son muchísimo más profundos que cuando lo hago en compañía. Aún así nunca he tenido reparos en caminar con excursiones de cincuenta personas o en un pequeño grupo de media docena, que es lo habitual.
Un saludo.
GUAU.
Jose.





