Después de cinco meses sin poder salir a la montaña en condiciones, por fin puedo volver a escribir algo en este apartado. Aunque no sea de Picos, también puede interesarle a alguien.
Pues bien, después de madrugar el Sábado y ver el cielo encapotado, decidimos dejarlo para el Domingo (ya que teníamos niñera para los dos días) que anunciaban mejor tiempo, y bien que me alegro.
Salimos desde Bustablao (240 m. aprox.) a las 8:40 h. con un frío por la helada de la noche del carajo. Enfilamos el camido de la derecha del cementerio (como indica el cartel) hacia el hoyo (o hoya) del Bucebrón (o Bocebrón) (889 m) al que llegamos a las 11:00 h. de la mañana. Desde aquí está toda la ladera quemada de la semana pasada, una pena de paisaje, pero bueno para poder encontrar buen pasto más adelante. Hasta aquí el camino es fácil de seguir, ya que hay balizas de sendero de pequeño recorrido, bueno, las hay hasta la cima de Porracolina. Estaban todas las laderas blancas de la helada. Aquí nos salimos por la derecha de la peña, en vez de seguir las marcas, por una canalita con pinta interesante, pero que nos llevó después de un rodeo intencionado a las marcas amarillas otra vez. Las seguimos un rato hasta el collado antes de la cima, la cual rodeamos por la derecha para llegar primero a la punta este (12:35 h.), donde comimos los bocatas con los Picos en primer plano, y girando hacia la izquierda Castro Valnera, la base militar del picón del Fraile, el pico Pizarras, Carrillo, la Porra de la Colina, los molinos...me quedo con las vistas de Picos, aunque esto tampoco está nada mal. Nieve muy poca, unas manchas de unos 2-3 metros cuadrados dispersas por las laderas. Después de comer y estar admirando las vistas durante casi una hora (que nos quedamos bastante fríos, dicho sea de paso) enfilamos hacia la cumbre principal de Porracolina, dejamos nuestra tarjeta de cumbre y seguimos por toda la cresta hasta la Peña Lavalle (1018 m. 15:20 h.), con intención de bajar a Asón por el arroyo de Rolacías. Pero en la peña nos encontramos con un chico que nos indicó el camino hacia Socueva y de allí a Arredondo, desde donde teníamos unos kilómetros menos por la carretera, y decidimos bajar hacia allí. El camino es un tanto incómodo al principio, pero muy bonito y sin pérdida alguna, ya que también está balizado. Desde el comienzo de las balizas la zona quemada desaparece y deja paso a un paisaje mucho más bonito, el cual le disfrutamos mucho, más que nosotros, Kiara nuestra perra, que se lo pasó en grande correteando por los pequeños hoyos y las piedras. Llegamos a Socueva a las 17:30 h., y cogimos la carretera hacia Arredondo, la cual sigue balizada y nos lleva al cabo de un rato hacia la derecha por el camino viejo de Socueva, sin tener que pisar más carretera hasta Arredondo (17:55 h.). Un par de paisanos trabajando en su casa nos indican un camino desde Arredondo para no pisar carretera hasta Bustablao, pero nos liamos y al final nos pateamos toda la carretera hasta Bustablao (unos 4 km.). Al final llegamos al coche a las 19:05 h., después de casi 10 horas y media por la montaña y unos 1200 m. de desnivel salvado. No está mal después de 5 meses sin salir ¿verdad?.


