Cuando vamos de Unquera hacia Panes a todos nos ha llamado poderosamente la atención un aislado picacho que recuerda en su silueta a montañas de leyenda, como el Cervino por ejemplo. Se trata de la Pica Peñamellera y ese fue el objetivo de nuestro grupo de montaña para el día de ayer.
Comenzamos a caminar en el Desfiladero de La Hermida, a mitad de camino entre Panes y La Hermida. En el sitio conocido como Jargú (53 metros) nace un precioso camino que supera la ladera en cortas revueltas y que en apenas tres cuartos de hora nos lleva al escondido pueblo de Cuñaba (363 metros).
Aquí tomamos otro camino balizado como Sendero de Pequeño Recorrido que poco más arriba enlaza con una pista hormigonada que sube hacia los Invernales y el Collado de Tremaño (729 metros) que se abre a la cuenca del Río Cares y a la Pica Peñamellera que queda un poco lejos todavía.
Para abrir boca giramos a la derecha para subir con facilidad hasta el Pico Cerreu (891 metros) (2 horas) que cuenta con una impresionante vista sobre la Costa Cantábrica, el Macizo Oriental de Picos y una abismal visión sobre el Desfiladero de la Hermida, con la carretera y el Río Deva más de ochocientos metros por debajo en vertical caída.
De nuevo en el Collado Tremaño bajamos ahora por las antiguas minas de Argayón para recorrer la divisoria entre los pueblos de Mier y Bores hasta llegar a Huerta Collado (493 metros) al pie mismo de la Pica.
Nos espera ahora una fuerte subida por un prado hacia una línea de avellanos que atravesamos para salir a una pedrera por la que trazos de senda nos guían hasta La Jorcadura (635 metros), una muesca en la arista que supone un vertiginoso asomo al Río Cares y las casas de La Candaliega.
Para alcanzar la cumbre hemos de subir ahora por toda la arista con ligera tendencia hacia la izquierda y encontrando a menudo huellas de paso. La subida se complica pues el terreno mezcla de hierba y roca no es el mejor para trepar por los vertiginosos pasos que caen hacia el Cares. Más arriba hay una trepada por roca catalogada como II grado en la que hay que tener mucho cuidado aunque cuenta con buenas presas para las manos. Luego la arista se ensancha y desaparecen los problemas, a no ser los hoyos que hay escondidos entre la hierba.
Alcanzamos así la cumbre de la Pica Peñamellera (765 metros) (4 horas y media) que cuenta con una pequeña cruz y una panorámica extraordinaria, impensable para una montaña de tan modesta altitud. Destaca la visión del Macizo Central con una imagen preciosa del Picu Urriellu, Peña Castil, Neverón, Torrecerredo y Los Albos. Me acompañan otros foreros como Kemajo y Justo, al que, como siempre, me cuesta un triunfo bajarle de la Peña pues se siente emocionado y ensimismado ante tanta belleza.
Aquí es para estarse largo rato pero la tarde se nos echa encima y hemos de bajar con sumo cuidado pues la oscuridad ha humedecido un tanto la hierba y la roca haciendo el descenso un pelín más peligroso. Una vez en la Jorcadura nos dejamos caer a derecho por toda la ladera y luego por los prados hasta enlazar con la pista que nos lleva al pueblo de Bores, luego a Robriguero y por fin a Puente LLés (32 metros) (6 horas y media) donde llegamos ya de noche.
Para subir a la Pica por supuesto que no es necesario efectuar un recorrido tan largo pues en poco más de una hora se puede realizar desde Bores. A todo aquél que no haya tenido la curiosidad de subir se la recomiendo pues la trepada por la arista es una preciosidad y el regalo que nos ofrece la cumbre en cuanto a las vistas es impagable.
Un saludo.
GUAU.
Jose.


