Días antes de que el temporal se desatara sobre los foreros en Soto de Sajambre y el Desfiladero de los Beyos, Justo y yo llegábamos al Puente La Huera (350 metros) con idea de recorrer una zona desconocida para nosotros y que hace mucho tiempo estaba deseando visitar.
En este punto del Desfiladero dejamos el coche para tomar la carreteruca, más un camino asfaltado, que se adentra por la Foz de los Andamios en dirección al pueblo de Viboli. Me siento maravillado ante la belleza de esta angostura en la que el camino está excavado en la propia roca, con unos saltos de agua de gran belleza y un bosque pintado de otoño que fortalece el espíritu.
Enseguida encontramos una bifurcación a la derecha que señala al pueblo de Casielles y subimos por sus cortas y continuas revueltas entre prados, arbolado y los caseríos con su correspondiente hórreo que van apareciendo a medida que nos acercamos a la aldea de Casielles (780 metros) (1 hora).
Un buen rato de charla con una anciana de ochenta y un años arrugados por el peso del trabajo, las dificultades y las penalidades y seguimos subiendo hasta un collado donde se ubica una bonita ermita que da vista a una ladera boscosa por la que sigue el camino hacia la abandonada aldea de Biamón.
Pero nuestro camino no va por ahí. Subimos a la izquierda por un sendero que pasa junto al cementerio y continua luego bajo un tendido eléctrico hacia un collado que da vista a una peña que pensamos, erróneamente como veremos luego, se trata de la Peña Salón.
El camino se retuerce en amplias revueltas en dirección al Collau Boya La Campiella que nos permite contemplar la espléndida silueta del Pico Tiatordos, otra cumbre a la que tengo puesto el ojo pero que no acaba de presentarse el momento. Por cierto, aprovecho para pedir información sobre su ascensión pues a buen seguro que es una cumbre muy concurrida por los asturianos del foro.
Subimos a una elevación que tenemos a la izquierda pero resulta que la cumbre principal se encuentra a la derecha, hacia el Oeste y llegamos a ella tras un bonito trasiego por una cresta tendida hacia el Este pero con una impresionate caída hacia la vertiente contraria, donde se encuentran los pueblos de Viboli y Viegu. Nos espera en la Peña Salón (1.244 metros) (2 horas y media) una cruz, un buzón y unas magníficas vistas que abarcan al Tiatordos, Pierzu, Carriá, otras montañas nevadas que no conozco y destacando sobre todo el Macizo Occidental de Picos con Cotalba, Requexón, Cebolleda, Torre de Santa María y Peña Santa, todas ellas cubiertas de un delicioso manto de nieve.
Seguimos luego a toda cresta hacia el Nordeste para bajar por una fácil arista en la que hemos de usar ocasionalmente las manos y que nos sitúa en el camino por el que subimos, cerca ya de la Ermita de Casielles. Un buen rato de disfrute visual en este espléndido emplazamiento situado sobre el Desfiladero de los Beyos y tomamos un ancho camino carretero que nos lleva por encima de las casas de La Caviella hasta otro collado que da vista al abandonado pueblo de Biamón (72o metros) (4 horas) en el que pasamos largo rato recorriendo sus callejas y desolados por el abandono de esta aldea colgada sobre el Río Sella.
En la parte baja del pueblo, allí donde está la única vivienda que se mantiene en condiciones y que parece ser usada en época veraniega, tiene su inicio la conocida Senda del Carteru. Un marcado sendero que se inicia con un tramo horizontal hacia un paso armado en la roca y que desciende luego por una ladera rocosa donde a veces se pierde.
Aún así se sigue bastante bien y en principio no tiene más problema que la humedad de la roca por la que hay que transitar con cuidado. Claro que para caminar con las debidas precauciones antes dimos los dos con nuestros huesos en el suelo. Más abajo la cosa se va complicando pues la senda se introduce en una vaguada de gran humedad donde nos resulta muy difícil mantener el equilibrio y caminamos con la sensación de que en cualquier momento podemos darnos un buen culazo o algo peor.
Tras un pequeño pedrero tipo Picos bajamos a la carretera del Desfiladero de los Beyos pasándolo bastante mal por lo resbaladizo de la senda que aquí se vuelve realmente peligrosa por esta circunstancia. La próxima vez que vuelva a la Senda del Carteru la haré en sentido contrario pues este tramo prefiero subirlo que bajarlo.
Ahora solo nos queda un cómodo paseo de un par de kilómetros por la carretera en medio de un paisaje alucinante en el que el Río Sella es el rey. Disfrutando mucho gracias a la mínima circulación que soporta hoy la carretera regresamos al Puente la Huera (350 metros), casi ocho horas después de haber iniciado la marcha, aunque el caminar nos ha llevado cinco horas y media.
Bibliografía: 50 RUTAS POR LA CORDILLERA CANTABRICA, de Fernando Obregón Goyarrola. Ediciones de Librería Estudio.
Un saludo.
GUAU.
Jose.
