Sábado día 9. A las siete de la mañana Justo se recorre medio Torrelavega con su bicicleta para repartir los periódicos que dan de comer a su familia y media hora después pasa a recogerme para llegar a Poncebos (220 metros) poco después de las 9.
Un poco tarde para emprender la subida por la Canal del Tejo (de la Jaya según el Parque Nacional) y Bulnes El Pueblu (El Castillo) (712 metros). Digo tarde porque el día se presenta muy caluroso y la ascensión de la Canal de Amuesa entre las once y las doce de la mañana a más de treinta grados no tiene desperdicio.
Penosos me resultan los últimos tornos que nos sitúan en el Collado de Cima (1.386 metros) (3 horas) que se abre a la Majada de Amuesa y a la tremenda Cuesta del Trave que parece más empinada aún por los 36º que marca mi termómetro de pulsera. A pesar de la buena referencia de la Cueva del Trave a punto estamos de bajarnos al Cares por el Horcado de Talladura al seguir una línea de jitos equivocada.
De nuevo en el buen camino pasamos bajo la cueva, nos ayudamos de la cuerda fija, más por el agotamiento producido por el calor que por verdadera necesidad y damos vista a las Agujas y al Pico de los Cabrones que escoltan al Refugio del Jou de los Cabrones (2.034 metros) (5 horas y media) que nos ofrece una frescura que necesitábamos.
Nos atiende Sergio y no sé por qué motivo sale a relucir este foro, dándose la casualidad de que está presente Nesi, sintiendo una gran alegría al poder conocerlo personalmente. Yo he llegado en muy malas condiciones y él está tan fresco tras subir por la Canal del Agua en compañía de María Elvira y ¿Fernando? (perdonar, se me olvidó el nombre). Espero que nos compartas tu experiencia en este foro.
Dos horas de descanso y toda la tarde por delante. ¿Qué hacer?. De momento subimos a la Collada del Agua (2.144 metros) y a las sencillas cotas del Trave (2.224 y 2.253 metros) que cuentan con magníficas vistas sobre los macizos Central y Occidental. Luego un intento fallido al Pico Dobresengros que tiene una arista estrecha como el filo de la navaja y donde la razón y la prudencia se impusieron a otro tipo de sentimientos y deseos.
Anochece y hay que bajar. Una puesta de sol incompleta pero una salida de luna llena entre Pico Cabrones y La Párdida de las que dejan huella en la retina para toda la vida. Alucinante.
Noche de descanso en el refugio y amanecer de lujo. Tranquilidad, sosiego, quietud, ganas de quedarse uan temporada larga, pero ...
Domingo, 10.
A las siete y media de la mañana cruzamos el Jou de los Cabrones rodeados de rebecos para subir a una horcada con vistas al Jou Negro y al Jou de Cerredo. La imagen del Pico de Los Cabrones impactante, ¿podré alcanzar algún día su cumbre? Ya se verá. Hoy no.
Hoy el primer objetivo es otro, rodeamos la Torre Labrouche y una línea de jitos nos lleva a una canal pedregosa y una pared con pasos poco expuestos de II grado que nos sitúa en el techo de los Picos de Europa, Torrecerredo (2.648 metros) (2 horas). La panorámica alucinante cuando solo son las nueve y media de la mañana. Emoción, alegría, asombro, agradecimiento, muchos sentimientos se mezclan.
En el descenso veo a la izquierda un risco que Adrados califica como Poco Difícil Superior, el mismo grado que el Tiro Callejo que hice el otro día. No lo puedo resistir. La pinta es intmidante y Justo pasa del tema. Yo me acerco, miro, veo, por aquí no, por aquí sí, una trepada, que puedo, que no, al fin sí. Esto es muy expuesto pero queda tan poco, otro esfuerzo y arriba. Risco de Saint Saud. Justo abajo está sufriendo mucho más que yo. Instalación para rapel pero hoy no tengo cuerda. Bajada a pelo con la adrenalina a flor de piel y el clásico tembleque de piernas que disimulo poniendonos en marcha enseguida.
Rodeamos la base del Torrecerredo y una fácil subida a la Torre Bermeja (2.606 metros) (3 horas y media). Un nuevo descenso a la Collada Bermeja y la última ascensión de la jornada, Torre de Coello (2.584 metros). Una última reflexión me hace ver la dura realidad. Son más de las doce del mediodía, estamos a casi 2.600 metros y el coche espera en Poncebos a poco más de 200. Para ponerse a temblar.
Horcada de Don Carlos, Horcada de Caín (2.344 metros) (4 horas y media), espeluznante bajada al Hoyo Grande por un delicioso pedrero y una inesperada subida a la Gargantada del Hoyo Grande (1.903 metros) (5 horas y media).
El calor vuelve a los niveles de ayer, 36º, y las fuerzas me abandonan por momentos. Nos dejamos caer por la interminable Canal de Dobresengros acompañados en algun momento por seis italianos que han dormido también en Cabrones. La penurias del calor y el cansancio, la delicia de la sombra de los hayas antes de El Canalón y el gozo indescriptible de la Fuente del Torno. Casi la secamos, tal era la deshidratación y las ganas de refrescar nuestro reseco cuerpo. Labor que luego completaron los italianos.
Más abajo el paso del Sedo Mabro. !Qué bonita vista sobre Caín¡. Pero mi cuerpo no acepta ya emociones, solo quiere seguir bajando para llegar cuanto antes. Al fin Caín (460 metros) (8 horas) y un baño en el Río Cares que deja el cuerpo en mejores condiciones. Pero no mucho.
Durante quince años consecutivos realicé la Senda del Cares de todas las formas posibles y en todas gocé como un enano. Pero hoy no puedo ni con mi sombra que a veces me da la sensación de que se queda atrás a descansar un poco, algo que no me permito a mí mismo pues temo no poder arrancar después.
Justo sigue con ganas de charlar, de conocer los posibles accesos a la canal del Agua, a Piedra Bellida, Sabugo, Estorez. Yo le oigo pero no le escucho, no quiero saber nada de Picos ni de Canales, solo de llegar a Poncebos (220 metros) (casi once horas) y marchar a mi casa, descansar y preparar el viaje a Pirineos este jueves.
No tengo remedio.
Un saludo.
GUAU.
Jose.


