Sábado, 9 de agosto de 2003. De Tanarrio (650 m.) a Mogrovejo (642 m.) por el Collado de Cámara (1.700 m.). La verdad es que son ganas de marear la perdiz, pues estos pueblos estarán a poco más de 2 kilómetros.
- El viernes. Hacía tiempo que quería dar una vuelta por estos andurriales lebaniegos. Leí la ruta en los libros de Obregón. Luego, hasta Cámara, muy bien descrita, en una página web. Pedí el visado; la cosa estaba algo malita, pero hubo generosidad. Salgo algo "quemado" del trabajo y encima me despierto a las 3.30. En fin.
- Calor. A las 6.30 AM hace 23º. Esto es terrible. Nieblas por la costa: ojo con el coche. Ya en Potes, despejado, pero 15º. ¡Que gusto!
- Premonición. Por las solitarias curvas hacia Tanarrio nos sigue una ambulancia. ¿Serán las asistencias? Je, je.
- Compañeros de viaje. Aparte de tres colegas y el que suscribe, en el pueblín se nos unen dos cánidos. Pero sin zalamerías; de tu a tu. Nos acompañaron de principio a fin. Fieles colegas; discretos, tranquilos y buenos caminantes. Unos auténticos montañeros. Creo que se aburrían en la tranquilidad de la aldea.
- El camino. Me gustó ir reconociendo los sitios hasta Cámara. Los senderos antiguos son los mejores para andar con muchísima diferencia. Luego, de vuelta, las pistas, ya se sabe. Monótonas. Un Abc.
- Paradoja. Los Picos a tope de visitantes. Pues, salvo en la pista de Áliva, no tropezamos a ningún caminante. Curioso.
LA RUTA.
08.45. Salimos. Barrio alto de Tanarrio. Camino carretero por el bosque. Solitaria supermegacasa a la derecha. Vamos a la sombra. Algún gran ejemplar de encina. Alcornoques. Silencio. Los prados de Coardes. Se hace de noche en el espeso avellanedo.
09.35. Jito al lado del río. Despiste: de frente, no. El sendero se mete a la derecha en un praucu y gira de nuevo a la izquierda por el jelechal arriba. Sendero terroso: se sigue bien. Un colladín ya cerca de Cueva Masera.
09.55. Cruzamos el arroyo. Fuerte subida por la loma de enfrente en dirección al llerau de La Campa (que dejamos a la derecha) con el sol dándonos en la cocorota. Blancas murallas calizas sembradas de canales y canalizos se despeñan en vertical más de 1.000 metros desde lo azul del cielo hasta nuestros pies. Mundo mineral. Ojo, ahora el sendero se borra.
10.30. Nos metemos en el hayedo de la izquierda a la altura de unas rocas pizarrosas. El camino ya está mucho más claro en el bosque. Un respiro a la sombra. Entramos en la Canal de Cardeu hacia su mitad. La medio perdida senda gana rápidamente altura por la izquierda de la misma en dirección a la Peña, evitando la pedrera.
11.10. Arriba de la citada canal, casi pegada al acantilado del Jisu y al pie de un peñasquín, sale a ras de tierra una pocina de fresquísimas aguas. Es la Fuente Pozán. Bebemos hasta hartarnos. Oimos unas voces. Al final las localizamos. Escaladores. La verdad es que son otra historia. En una repisuca -nido de águilas- a más de 100 metros en completa vertical sobre el suelo, vemos a unos humanos descansando. Que poca cosa ante tan descomunales paredes. Y que fortaleza mental para subirlas.
11.45. El sendero, bien marcado, se retuerce por unas pindias camperas, con tendencia a la izquierda, hasta alcanzar un colladín de impresionantes vistas sobre Liébana. Detrás nuestro destacan la herbosa Canal Ontuje de Tanarrio, que acaba en un collado de verde tapiz vegetal y a su izquierda, pétrea y gigante, la Canal de Lechugales, que se enrosca hacia las alturas. Enlazamos con un muy marcado sendero que, en horizontal, nos lleva por encima de la Canal Mayor al ya visible Collado de Cámara. Son las 12.10.
Bien merecido descanso de media hora. Delante, los resecos puertos de Áliva y la mole de Peña Vieja. Desistimos de llegar al hotel. Pues nada, a bajar hacia la izquierda. Pasamos por antiquísimos chozos de piedra. Salimos a la pista en Campojitu.
13.10. Aquí si que hace calor. Buscando la fuente de Covarance, encontramos la de los Asturianos. Creo que Adrados no la sitúa bien. Agua fresca y abundante. Comemos al sol. Aquello es la civilización. En pocos minutos se llenó de excursionistas, ciclistas, todoterrenos, niños y alguna moto (cuidao!, no tengo nada contra ninguno de ellos). Y, encima, una sirena. ¿Se oye desde aquí Espinama? Buf!, de pronto aparece detrás de una curva el patrol de la Benemérita con la sirena a todo volumen y como si se los llevara el diablo camino de Campomenor. ¿Algún rescate?
14.15 Cogemos pista para los puertos Pembes. Portilla. Desviación: a Mogrovejo, a la izquierda. Detrás, un tremendo valle se precipita hacia Iguedri entre el Valdecoro y el Cueto Redondo. ¿Podrá subirse por ahí? A mi me pasa. El monte tiene algo de cuelgue. Ves una canal, un collado, buscas los senderos, los pasos. ¿Podrá cruzarse por allí? Lo procesas y lo archivas. ¿Será normal?
Pista, calor, más pista, más calor. Rebaños de vacas sesteando aplatanadas. Nuestros amigos de Tanarrio aprovechan cualquier regato para tirarse cuan largos son. Agradecen que nos paremos un par de minutos para que se refresquen. ¡Venga, vamos! Y en dos saltos ya están otra vez a nuestro lado, más contentos que unas pascuas. Así da gusto. Conozco colegas que no dejarían de quejarse.
¡Y que vistas de la Peña!. Del Jisu al San Carlos. Boquiabiertos. El desnivel aumenta. Menos mal que vamos pa' bajo.
17.00. Mogrovejo. Turistas. Cervecita. Preguntamos. ¿Para Redo? Seguir la flecha. ¿Se puede pasar a Tanarrio? Si, en Redo, donde el bebedero hay tres caminos; por el del medio. Y luego, a unos 10 minutos, hay desviación. Coger la que, a la derecha, baja al río por el pinar. ¡Vale!, hasta luego. Todo muy bien, salvo lo del pinar. Sabe dios, igual le habrían cortado. Gracias de todos modos. El senderuco ahora sube por la cuesta de enfrente hasta una portillina que cierra un prau. Al lado, un cartel de madera: "CERRAR LA PORTILLA". No será porque no lo diga.
Meca! ¿y aquí por donde se sale? De frente una finca cerrada. Pues a derecho por el terraplen encima de una reciente explanadura. Y la carretera cerrada con alambre de espino. La hostia. Renegamos, patinamos y casi rasgamos el escroto con los pinchos. El peor paso de todo el viaje. ¿Y donde está el coche? Pues a tomar por el saco por ahí arriba. El peor tramo de toda la excursión con diferencia.
18.00. En Tanarrio por fin. Comparto la merienda con los colegas canes, despatarrados debajo de un lanrover. Estaban maceradillos. Por la rampa hormigonada se van pa' su casa. También nosotros íbamos suaves después de unas 9 horas en el monte.
Dicen que sarna con gusto no pica.

