El calor es tremendo este dos de agosto, aún a la temprana hora de las nueve de la mañana amenaza con ser la principal dificultad que me voy a encontrar.
En Cabaña Verónica (2.325 metros) (1 hora y media desde El Cable) coincido con un muchacho vasco de Vergara que quiere ascender al Llambrión pero desconoce el camino. Mi destino es muy cercano al suyo, Tiro Tirso, y le invito a acompañarme por la tortuosa senda que rodea los Hoyos Engros por la derecha hacia la Collada Blanca (2.352 metros).
Siguiendo siempre los jitos estratégicamente situados remontamos todo el Hoyo Trasllambrión hasta situarnos cerca de la brecha que separa al Llambrión del Tiro Tirso. Una mirada a la aérea cresta que lleva a la cumbre de este ultimo me hace un pequeño nudo en el estómago y mientras me pienso su ascensión acompaño a Josu hasta el Tiro Callejo que nos ofrece una visión muy aérea sobre el Collado Jermoso.
La ascensión a la Torre del Llambrión no es nada desdeñable a pesar de que no era mi destino, por lo que acompaño a Josu que me agradece que le guíe hasta la misma cumbre. Aunque viendo los complicados pasos de la arista por donde le llevo no sé si al final lo agradece o me maldice por lo bajín.
Lo cierto es que llegamos sanos y salvos a la cumbre d ela Torre del Llambrión (2.642 metros) (3 horas y cuarto desde El Cable) y podemos gozar de una panorámica espléndida que abarca a los tres macizos. Pero mi vista no se aparta de la arista NO del Tiro Tirso y la razón me dice que me olvide de su ascensión. El corazón me pide por favor que no renuncie tan fácilmente.
Dejo a Josu disfrutando de la cumbre y le doy las instrucciones pertinentes para el descenso a Collado Jermoso, el camino de Las Colladinas hacia la Vega de Liordes y el descenso de los Tornos de Liordes. No conoce casi nada de Picos pero se muestra decidido a efectuar este recorrido.
Mientras me pienso la escalada del Tiro Tirso, bajo al Tiro Callejo para seguir la cresta en dirección a la Torre de La Palanca, subiendo a las fáciles cumbres de la Torre de Las Llastrias (2.621 metros) y la Torre del Hoyo Grande (2.610 metros). En vez de acercarme me estoy alejando de mi destino inicial y es que viendo la verticalidad y el aéreo trazado de la arista ganas me dan de salir huyendo.
Pero al final el corazón gana la batalla a la razón y me encamino a la estrecha brecha que se abre a la Canal de Asotín y el camino de Collado Jermoso, al pie del Tiro Tirso. La arista me parece muy expuesta y me planteo la ascensión por etapas que voy superando pensando siempre en los problemas que me puede ocasionar en el descenso. Por momentos he de detenerme para que las piernas recuperen la normalidad pues la tensión es grande y un ligero temblor se apodera de ellas.
No sé muy bien cómo pero al final puedo con ella y al final entro en una corta canal fácil que me conduce a la cumbre del Tiro Tirso (2.641 metros) (4 horas y cuarto) señalada por un montón de piedras únicamente. No puedo ni sentarme, he de recorrer la cumbre de un lado para otro pues el nerviosismo es grande y las piernas no acaban de estabilizarse para el descenso que quiero emprender cuanto antes.
Al final la bajada me resulta más fácil de lo que pensaba pues aunque los destrepes son muy aéreos y expuestos he ganado mucho en confianza. Más contento que unas pascuas bajo ahora por el Hoyo Trasllambrión a la Collada Blanca (2.352 metros), Cabaña Verónica y El Cable (1.834 metros) (6 horas y media).
He disfrutado un montón caminando y trepando por esta serie de cumbres que superan los 2.600 metros, pero en honor de la verdad he de deciros que quien no haya subido al Tiro Tirso (catalogado como PD Superior) y quiera intentarlo ha de dejar el vértigo en casa y abstenerse de mirar a los patios que hay a la derecha (los zigzag de Las Colladinas) y a la izquierda (los neveros del Hoyo Trasllambrión).
Un abrazo.
GUAU.
Jose.


