Cuando hace unas semanas realizaba el cresterío de Altáiz, San Carlos y Hoyo Oscuro, quedaba impresionado por la cercana presencia del Madejuno y por la vertical fisura que recorre su arista oriental en lo que constituye la vía normal de su ascensión. En ese momento me prometí que no tardaría en acometer esa trepada pero acompañado, en solitario no me atreví.
Este sábado 19 es el momento y la compañía de Antonio me da toda la confianza que necesito para afrontar con garantías el proyecto. Comenzamos a caminar en El Cable (1.847 metros) tras subir en el teleférico de Fuente De y en los primeros metros nos acompaña un montañero de Gijón que se dirige al Tesorero.
En La Vueltona giramos a la izquierda por la pista que nos lleva al Collado de Fuente Escondida (2.050 metros) (1 hora) y tomamos una senda a la derecha que discurre por los pedreros bajo las paredes septentrionales de la Torre de Altáiz y el Pico San Carlos. Pasamos bajo la Horcada Verde y la senda desaparece, teniendo que subir ahora medio trepando y siguiendo los jitos hasta situarnos por encima de los Tiros de Casares (2.430 metros) (2 horas y media largas).
Aquí se nos abre la preciosa fisura que sube a derecho hacia la cima y que presenta una entretenida trepada en la que disfrutamos mucho, aunque tiene algunos pasos de cierta dificultad, II y III+ según el libro de David Atela. Son apenas 80 metros que solo están permitidos a gente acostumbrada a la trepada y a los pasos aéreos, pues al final hay una llambria bastante inclinada y con pocos agarres muy expuesta.
Una vez en Madejuno (2.513 metros) (3 horas) el disfrute es total pues la visibilidad es extraordinaria y las vistas sobre gran parte del macizo Central y la Cordillera Cantábrica extraordinarias. Para el descenso venimos preparados con un cordino de 30 metros que nos permite efectuar un rápel en una instalación montada al efecto en el lugar más complicado, aunque la cuerda se queda un poco corta. Contamos con la posibilidad de hacer un segundo rápel más abajo pero destrepamos a pelo.
Desde la cumbre existe la posibilidad de seguir la cresta hacia el Tiro LLago pero son pasos de escalada fuera de nuestras posibilidades, así que hemos de perder casi 250 metros hacia los Hoyos Engros (2.280 metros) (algo más de 4 horas). Le rodeamos por la vertiente de Cabaña Verónica y subimos a un lomo rocoso desde donde acometemos la subida a la cresta que separa el Tiro Llago de Torre Blanca. Aquí localizamos una brecha por la que bajamos hacia una hoya cubierta de nieve en le vertiente de Asotín.
Aquí Antonio hace una labor de gregario impagable pues me ha traído a un ritmo ideal, despacio pero sin muchas paradas, y en la base del pico se sienta a descansar mientras que yo afronto la ascensión en solitario. Una subida por pedrero me deja en una terraza junto a una brecha en la que tengo dos posibilidades y me parece que elijo la peor. Trepo por la arista que me ofrece muy buenos agarres pero una verticalidad fuera de lo común, limitándome a mirar hacia arriba sin preocuparme de lo que dejo por debajo.
En conjunto me parece una trepada más difícil que la de Madejuno y a la izquierda tengo una canal con una instalación de rápel que me vendrá bien en la bajada. Al final la cosa mejora y llego con facilidad a la cumbre del Tiro Llago (2.567 metros) (5 h. 45 min.) que cuenta con un buen vivac y unas vistas similares a las de Madejuno.
Para el descenso no me complico la vida y efectuo un rápel en que la cuerda me queda un poco corta pero no ofrece problemas. De nuevo en compañía de Antonio afrontamos la última ascensión de la jornada que es un juego de niños comparado con lo anterior. La ascensión a Torre Blanca (2.617 metros) (6 h. 45 min.) no tiene más problema que el cansancio acumulado por el contíniuo subir y bajar.
Aquí coincidimos con tres escaladores vascos que pretendían realizar la cresta Torre Blanca-Torre del Llambrión, pero que no han podido con ella. Ahora solo nos queda un prolongado descenso hacia la Collada Blanca, Cabaña Verónica (2.325 metros) (8 horas) y a buscar un lugar donde vivaquear pues mañana suben nuestras mujeres y los amigos para subir a Peña Vieja y Santa Ana, pero esa es otra historia.
Dado lo complicado de algunos pasos esta ruta es solo recomendable para montañeros que gusten de la trepada expuesta. Nosotros lo hemos pasado de maravilla y los sentimientos de tensión, nerviosismo y preocupación en algunos pasos han quedado compensados por la felicidad de las cumbres y la emoción por lo conseguido.
BIBLIOGRAFIA.
PICOS DE EUROPA. ASCENSIONES A lAS CUMBRES PRINCIPALES. Miguel A. Adrados.
PICOS DE EUROPA. David Atela.
Un saludo.
GUAU.
Jose.
