Mientras asciendo por el Sendero Bustamante me relamo de gusto ante el magnífico día que se presenta este sábado 5 de Julio y ante la perspectiva de recorrer un sector de Picos totalmente desconocido para mí.
Comparto la subida por La Canalona con Ángel, un montañero santanderino, que me lleva a buen ritmo hasta el Collado de la Canalona (2.444 metros) (1 hora y media). Aquí nuestros caminos se separan, él se dirige hacia Peña Vieja, otro veterano montañero vasco hacia los Picos de Santa Ana y yo hacia Tiros Navarro.
Para ello atravieso un gran nevero para llegar al Collado de Santa Ana donde me siento un buen rato a contemplar la maravilla que la naturaleza me ofrece gratuitamente y que abarca a los tres macizos de Picos, a la Cordillera Cantábrica y a un mar de nubes que cubre Cantabria y Asturias.
La cumbre de Tiros Navarro queda cerca en la distancia pero el acceso directo por esta arista no es practicable. He de perder algo de altura, evitar una canal evidente y subir en diagonal por unos zócalos rocosos de trazado evidente que desembocan en un canalón hacia la izquierda que me coloca en un hombro de la arista oriental, por la que subo con facilidad hacia las cumbres Central y Norte de Tiros Navarro (2.602 metros) (2 horas). La tercera cumbre está muy cerca pero tiene tal pinta que me conformo con echar una mirada y batirme en honrosa retirada.
Peña Vieja está a tope de gente, en Santa Ana hay unos cuantos montañeros y en Urriello media docena de escaladores. Aquí nadie, es la ventaja de subir a cumbres no tan conocidas. Desde aquí le echo un vistazo a la Cresta de los Campanarios y lo que veo me hace sentir un tanto preocupado pues su recorrido no parece nada sencillo.
Bajo con facilidad hacia el Jou del Infanzón aunque intento no perder mucha altura y marchar directo hacia la Horcada del Infanzón, aunque al final un corte, una profunda rimaya y el nevero me impiden el paso. No me queda más remedio que bajar y luego subir por pedreros algo inestables hasta la Horcada que se abre al Jou Los Boches y la bajada de Horcados Rojos.
Desde aquí mismo afronto la subida al cresterío que es bastante aéreo y recortado en principio, aunque luego mejora. Cuando hay que bajarse de él se transita mejor por la vertiente del Infanzón. Con mayor o menor dificultad supero las dos primeras cotas de 2.569 y 2.568 metros, pero la tercera que es la más elevada, (2.572 metros) tiene su aquél. No la cumbre en sí sino un resalte anterior que exige una trepada muy vertical, pero sobre todo vertiginosa por la caída que hay hacia el Jou de los Boches. Es de esas trepadas que cuesta decidirse a afrontarla, sobre todo cuando uno va solo. Un leve mareo producido por el vértigo, un ligero temblor de piernas producido por el nerviosismo y la adrenalina a flor de piel se unen para crear un sentimiento de tensión, pero a la vez de gran satisfacción cuando logro superarlo.
Después solo queda bajar a una horcada por una arista expuesta que bajo arrastrando el trasero. Ya sé que no es una postura muy honrosa, pero sí muy práctica. Una facil trepada me lleva después a la cumbre principal señalada por un destartalado montón de piedras. Las vistas son muy similares a las de Tiros Navarro, aunque aquí tengo más cerca la cumbre del Picu Urriellu por la que siguen desfilando escaladores.
De la última cumbre de la cresta me separa una brecha muy profunda que para mí resulta impracticable, por lo que he de retroceder a la horcada anterior y bajar por un canalón rocoso hasta los pedreros que bajan al fondo del jou del Infanzón. Una vez en ellos hago una fácil travesía horizontal hacia un lomo rocoso que separa esta depresión del Hoyacón de Villasobrada. Una vez en él subo sin demasiadas dificultades a la cuarta cumbre de Los Campanarios (2.543 metros) (4 horas), situada sobre la Horcada del Lebaniego y muy cerca de la doble cima de La Morra.
Bajo ahora por el lomo rocoso que separa estas dos depresiones, que son de las más elevadas de Picos, para afrontar las dos últimas ascensiones previstas a los picos que rodean el Jou del Infanzón. El Tiros de Santiago Oriental (2.435 metros) (5 horas) tiene su dificultad con una trepada con escasez de agarres pero la cima Occidental se sube caminando sin ningún problema. Un buen rato de descanso me viene de perlas pues tanta subida y bajada me ha dejado con las reservas un poco bajas y queda el regreso.
Subiendo hacia el Hombro Oriental del Tiros Navarro me encuentro con los únicos montañeros desde hace más de cuatro horas. Cargados con grandes mochilas se dirigen a Urriello a través de la Collada Bonita. Ellos siguen su camino y yo el mío hacia el Collado de Santa Ana, La Canalona, el Sendero Bustamante y La Vueltona donde me envuelve la niebla que ha ido ganando terreno poco a poco.
La trisca que llevo es considerable y me olvido de La Jenduda o del camino del Collado Valdecoro que era lo previsto. Con las orejas gachas me olvido de mi orgullo montañero y me dirijo al teleférico que me deposita con comodidad en Fuente De.
Además, mañana hay otro compromiso. Me espera la mujer y los amigos para ascender al Curavacas. ¿Me quedarán fuerzas?.
Un saludo.
GUAU.
Jose.

