En la aproximación a la Canal de la Jenduda no había nada de nieve.
Vista de Fuente Dé
En la Canal de la Jenduda hicieron su aparición la nieve y el viento. La nieve en ese momento estaba en bastante buenas condiciones y además había huella. Se subía como por una escalera salvo en pequeños tramos. Como ya no hay la cantidad de nieve que hubo semanas pasadas hizo falta utilizar la cuerda para superar la llambría que obstaculiza la canal.
Al acabar la parte con más pendiente de la Jenduda, en Sotosdollu., la pequeña laguna estaba deshelada. Aqui me calzo las raquetas porque la nieve está muy blanda.
A eso de las diez llego al camino que va del Cable a la Vueltona. Para mi sorpresa no hay nadie por la zona, y eso que en Fuente Dé había una legión de skiadores, y se supone que el primer teleférico es precisamente a las diez.
El Submacizo de Peña Vieja
Viendo como estaba el camino hacia la Vueltona, me quité las raquetas. En algunas partes se podía ir por tierra, y en las partes en que no la nieve estaba bastante dura.
La Vueltona
Tesorero al fondo
Vista atrás
Al pie del canalillo que lleva directamente al Collado de la Canalona, no había mucho viento pero se oía el rugido del viento a su paso por el Collado de la Canalona. En ese momento apenas le di importancia, inconsciente de mi, y hacia allí dirigí mis pasos. Armado de crampones y piolet, fuí ascendiendo poco a poco. La mayor parte del tiempo de lado, y en los sitios de mayor pendiente con los pies para el valle y con el piolet clavado más arriba. Una rozadura en el talón de las botas nuevas me hizo imposible subir de frente como me parece más natural.
Después de subir la rampa se llega a un rellano desde dónde ya se puede ver la Canalona y su Collado.
Una imagen idílica, llena de sosiego ¿no?. Eso debí pensar yo en el momento porque a pesar del viento que resoplaba en el Collado seguí subiendo para allá, no se me pasó por la cabeza que la situación sería tan peligrosa como luego me pareció.
Vista de Horcados Rojos¿?
Aproveché las huellas que había de culoski para subir por ellas, ya que en ellas la nieve estaba más dura.
Aguja de Bustamante
Aguja de la Canalona
Según me fuí aproximando al Collado el viento era más fuerte, más descontrolado. Me llegó a desequilibrar en una ocasión y me deslicé un poco. Quedó en un pequeño susto. En esa parte final la pendiente es considerable y la rampa estaba completamente helada, de esto que tienes que dar un buen hachazo para hincar el pico del piolet. El caso es que el Collado de la Canalona debe hacer como embudo y el viento allí era terrible. Casi todo el rato que estuve en la Collado mi mayor preocupación fué no salir volando. Progresar progresé poco, porque todo el esfuerzo era para aferrarme a la pendiente helada. Peña Vieja era lo que menos me importaba en ese momento y ya solo pensaba en cómo salir de aquella. El viento venía de mi espalda y lo más seguro me pareció subir un poco más y buscar resguardo en una oquedad que había en la roca. Allí estuve un buen rato esperando a ver si se calmaba la cosa. Después de comer algo, hacer un par de fotos, y echar de menos el polar que dejé en el coche, me lancé para abajo visto que aquello no tenía pinta de amainar. Afortunadamente la cosa fué mejor de lo que yo me había temido, y rápidamente pude descender los metros suficientes para que el viento fuera mucho menor y el terreno más seguro. ¡Uff...,qué alivio!
Collado de la Canalona.
En el descenso la nieve estaba peor que al subir, mucho más blandurria, y las raquetas me parecieron imprescindibles. Me las puse a los pies del canalillo que lleva a la Canalona y no me las quité hasta la Jenduda.
La Canal de San Luis y La Padiorna
En la cuerda de la Jenduda me encontré con una pareja de montañeros (los primeros de todo el día), y me contaron que el teleférico había estado cerrado todo el día por el viento. Joder, me dije, pues igual si hizo viento y todo.
Saludos

