Martes, 6 de Febrero 2007 . Estaba yo en mi despacho de mármoles y maderas nobles, aburrido y cansado de ser el motor de la riqueza de España. Desde él controlo mis sociedades. Y las sociedades de mis sociedades. Y las sociedades de las sociedades de mis sociedades. Nos dedicamos a todo un poco, fábricas, vinos, medios de comunicación, pero lo más rentable para nosotros es la construcción, más cuando hay dinero público por medio. Riesgos cero beneficios mil.
Una de las sociedades en las que participamos se llama 3Feudos S.L.
Con ella pensamos llevar el desarrollo y la bonanza económica al norte de Castilla y León, en concreto en la zona de San Glorio, en el mismo corazón del parque natural de Fuentes Carrionas y parque regional de Picos de Europa. Se nos acaban los terrenos por civilizar y este es uno de los pocos que nos quedan.
Aburrido como estaba, decido acercarme a echar un vistazo por la zona de Fuentes Carrionas. ¡Vaya polémica que nos están montando los que se oponen al progreso como siempre!
Llego en coche a Cardaño de Arriba, pequeño pueblo olvidado, hasta hace unos pocos años. Se va a convertir en el nuevo “El dorado”. Dejo el coche en el aparcamiento y lo primero que me encuentro es un cartel. ¿Quién lo habrá puesto ahí? ¿Habrá sido nuestro consejero de Medio Ambiente? ¿no le habíamos hecho amigo nuestro? ¿No había una larga cadena de favores cruzados a la que se debe?
Hay cosas que no me cuadran de lo que en él indican. Habla de no se qué de un circo glaciar con sus morrenas, grandes picos, abedulares únicos, una planta protegida que se llama genciana mayor, ranas bermejas, tritones alpinos… Menos mal que no dice nada del oso pardo.
Sigo el camino al lado de un arroyo y pronto al fondo veo materia prima para nuestro proyecto: nieve en la que poder realizar pistas de esquí. Esas deben ser las laderas del alto que lleva un nombre parecido al de nuestra sociedad, el Tres Provincias. Dicen por ahí que en el futuro va a nevar incluso menos que este año... que sabrán esos científicuchos alarmistas.
Sigo el camino de nieve, ya pisado, cruzando por un puente el arroyo de las Lomas. Pronto veo los abedules de los que hablaba el cartel. Curioso árbol. Parece el tronco de cartón.
Aquí cerca, a la izquierda, aprovechando las laderas, haremos un par de aparcamientos para la mayoría de los coches, ya que será el acceso más cercano desde las capitales de provincia. Una carretera hasta él para hacer cómodo el acceso.
El cartel del principio se me ha quedado grabado. Hay cosas que no me cuadran. Pero ellos no creo que me fallen. Ya trataron de ayudar a nuestros colegas en situaciones similares, Las Navas del Marqués, y tantos ejemplos más. No nos fallarán ahora.
Alejo mis preocupaciones caminando entre la nieve, hasta que al llegar a un segundo puente veo una imagen que me disturba. ¡Salvaje naturaleza! Menos mal que pronto traeremos la civilización aquí y esto no volverá a pasar. Pobre animalillo, con lo seguro que estaría entre nuestros cercados.
Aunque también es verdad que sería más rentable encañonado por nuestras escopetas. Eso sí que justificaría con creces el paseo que me estoy dando.
¡Sólo espero que los que se lo hayan comido hayan quedado saciados, ya que las huellas de alrededor son parecidas a las del perro!
Las huellas de la pista cada vez se hacen más tenues y tengo dudas de por donde seguir. Al otro lado del río localizo una senda con muchas pisadas, que creo es la que me lleva al alto de la lomba, así que cruzo el río, no sin miedo a un remojón, por uno de los pocos puentes de nieve que se mantienen.
Cuando llego a la senda después de hundirme hasta los higadillos… ¡Pero si son pisadas de ciervo!
Vaya!, creo que me he equivocado y en vez de seguir por la pista normal de subida al pozo de las lomas, por la lomba, me he metido por el arroyo de Valmediano. Cuando civilicemos esto con buenas señalizaciones y mejores pistas, no volverá a pasar.
No obstante, veo otras huellas de alguien que debía llevar unos grandísimos zapatones hacia las agujas de Cardaño. No sé si me valdrán, ya que son de bajada... Las sigo a ver a donde me llevan, por no volver y ya que por ellas no me hundo mucho.
Según voy subiendo la nieve se va haciendo cada vez más blanda y paposa. Debido a la ventisca de días anteriores, la nieve se ha acumulado en la vaguada, desapareciendo de los altos, que se ven en muchos sitios limpios.
Pero esto no sería inconveniente para nuestro proyecto. Nuestras grandes máquinas de pista podrían repartir la nieve sin problemas cada noche. ¡Aunque me vuelve a la cabeza el dichoso cartel!
Agotado después del esfuerzo (esto es cansado, acostumbrado uno a la compra de conciencias y medios de comunicación) llego a terreno limpio de nieve y pronto veo mi objetivo de hoy. Si tuviéramos los telesillas y remontes haríamos este trecho en un abrir y cerrar de ojos.
Los ecolojetas y montañeros se nos están quejando de que el proyecto es zona de paso de los excasos osos que nos quedan. No entienden que nuestro proyecto será ecológico y medioambientalmente sostenible.
Si viene algún oso por la zona sólo le cobraremos medio forfait y los oseznos podrán viajar gratis en los telesillas. Nuestro proyecto será beneficioso para el oso pardo.
Al Oeste ya veo las laderas en donde haremos nuestras pistas, Peñas Malas, Pico de las Guadañas, Pico Cuartas... No hay mucha nieve, pero nada que los cañones no puedan arreglar.
Habría que remover tierras. También usaremos algo de dinamita. Ya lo tenemos aprobado para los accesos desde la parte de León, lo haríamos con dinamita ecológica y las voladuras sólo de Mayo a Junio, que mata menos. ¡Vuelvo a sentir un pinchazo en la cabeza recordando el cartel!
Trato de quitármelo de la cabeza viendo las amplias vistas. Con nuestro proyecto, a uno de los antiguos señores de estas tierras, el Espigüete casi ya le tenemos rodeado y dominado,
Pero el otro gran señor, el Curavacas, sabedor de su poderío, cubre su retaguardia por las nubes que aún controla.Ya le doblegaremos en otra ocasión. El desarrollo es imparable y también llegará a él.
El temporal previsto parece que llega y cubre esta zona, impidiéndome ver el Pozo de las Lomas. No obstante, aún le recuerdo de Abril del año pasado. Perfectas aguas para alimentar los cañones de nieve artificial. No veo por aquí ninguna rana ni a los tristones alpinos esos.
Decido bajar, ya siguiendo las huellas que me dirigen a la ruta normal, cuando veo a la primera persona de toda la tarde. Es un tipo de esos raros con la piqueta esa que llevan siempre en actitud amenazadora. ¡Vaya personajes! Son los únicos que se acuerdan de esta zona desde hace años, visitándola a menudo para dejarlo todo perdido del papel albal de sus bocadillos. ¿qué pensarán de la vida? Espero que no reconozca que soy de 3Feudos S.L.
Creo que también salían en el cartel! Aunque estos no me preocupan, cuando hayamos dinamizado la comarca ya no tendrán interés en venir por aquí.
Bajo en fuerte pendiente hasta llegar al puente que cruza el arroyo Las Lomas. En ladera veo marcas de los esquiadores que ya han estado por aquí. ¡Qué pringaos! ¡subiendo sin telesillas!
Este es el puente al que debía haber llegado en el camino de ida para seguir la ruta normal de subida por la que discurre la pista usada en verano. Sería el tercer puente. El segundo no sería necesario cruzarlo.
Las nubes ya cubren la parte del pozo y las agujas.
Sigo, ya de regreso, por la más pisada pista. Mis pensamientos se centran en los bonitos centros de recepción de visitantes que haremos a mi derecha. Tanto en esta zona como en la de León a pie de pistas. Habrá varios servicios, bar, alquiler de equipos, solarium etc.
Haremos una Aula de Observación de la Naturaleza, para que la gente pueda ver como era la zona antes de que la desarrolláramos económicamente. Pero sigue disturbándome todo el camino el dichoso cartel...
Ya no puedo quitármelo de la cabeza. ¿En qué estaría pensando el consejero de Medio Ambiente?
De vuelta, ya ni siquiera varias garzas y un zorrillo me distraen. Al final llego al aparcamiento y le vuelvo a ver... Puto cartel.

