La ascensión invernal al Tesorero es una bonita actividad para la cual merece la pena esperar a un dia de esos que las condiciones meteorológicas te permitan disfrutar de una panorámica de 360 º alucinante.
Digamos que no es la ascensión mas recomendable para estrenarse con los crampones y el piolet, ya que el repecho final de cualquiera de sus aristas presenta cierta inclinación, que, aunque moderada, puede requerir alguna experiencia previa en el manejo de piolet y crampones, así como en el reconocimiento de la existencia de nieve en malas condiciones para ponerse sobre ella (como nos pasó este dia a nosotros)
Mapa base M. A. Adrados, con permiso expreso del autor
La ascenión la realizamos por la arista SE, muy cercana a Cabaña Verónica. A mí me gusta más la arista N, la que mira hacia Urriellu y los Boches, pero no había huella abierta desde Cabaña Verónica al Collado de Horcados Rojos, ni de éste hacia las Peñas Urrielles, así que... ...para otro día.
El día amanece tramposo: tan pronto está radiante una determinada cumbre, como se anclan las nubes en ella y te complican el descenso a poco que te descuides. Hay que andarse con cuidadín.
Al fondo a la izda, El Tesorero. A la derecha, la Torre de Horcados Rojos:
A la espalda, un amigo recientemente conocido (aunque sin nieve hace 1 mes), el Coriscao:
Canal de San Luis y arriba a la izda, La Padiorna:
En la Vueltona encontramos algunas dificultades para avanzar sin raquetas; la huella abierta es de raquetas y esquís de travesía, y apenas vemos algunas huellas de alguien sin raquetas que el día anterior intentó también el Tesorero, como nos dijo Mariano, el guarda de Cabaña Verónica. También se ven signos de algunos desprendimientos de nieve recientes, que caen tras fuertes nevadas de la falda oeste de Peña Olvidada y Peña Vieja:
El aspecto que presenta toda la Cordillera Cantábrica es maravilloso; nieve por todas partes. Nosotros, nos asamos de calor y la nieve está penosa. Subir está costando poco, pero bajar va a ser la leche porque al cargar peso nos hundiremos más, pero como somos casi los primeros del dia en subir contamos con que a lo largo del dia más gente sin raquetas suba y de esa manera al bajar nos encontremos con más huella, como así fué je je je!:
La Canalona, a tope de nieve y sin asentar:
Siempre impresionante, la cara sur de la Torre de los Horcados Rojos, y detrás asoma el Pico de Santa Ana:
La Torre del Hoyo Oscuro, que hace poco Jose Luis Pitxi comentaba que quería subir:
Y ya delante de nosotros, el Tesorero:
A mayor altitud, mejor nos vamos encontrando la nieve; el día anterior varios montañeros sin raquetas intentaron la misma cumbre y su huella nos viene de maravilla para progresar con rapidez por la falda E del Pico hasta un colladín que interrumpe la continuidad de la arista SE, por la que continuamos hasta la cumbre, o mejor dicho, CASI. Cuando nos quedaban unos metros para la cumbre propiamente dicha, llegamos a las rocas superiores de la siguiente foto, rocas que se bordean por la izquierda según subimos:
Sobre esas rocas más altas de la foto hay dos alternativas: l
1/ Lo mejor cuando la nieve está mal asentada es pegarse a la arista rocosa, al borde del filo rocoso, pero nos encontramos en esa zona con un terreno mixto roca-granizado de vainilla por la que no había forma de transitar con seguridad: ni roca limpia para poner las botas y trepar, ni nieve asentada en la que abrir huellas para subir. Los resbalones eran continuos y encima la capita de 10 cm de nieve que había te impedía ver agarres para las manos. Chungo.
2/ Si la nieve está bien asentada, es una delicia ponerse los crampones y salirse a la pala de nieve de la izda, para subir de frente, a base de puntera y piolet, el repecho de 4 o 5 mtrs más tiesos de la subida, que yo creo que rondan los 45º - 50 º. Pero en nuestro caso la pala en cuestión ni siquiera conservaba la huella de raquetas que Mariano había abierto la semana anterior, y los montañeros de ayer no había seguido a partir de este punto, así que me metí en la pala y resulta que me metía hasta la cintura en plena pendiente de 45º, con unos 60 cm de nieve paposa, después un espacio de unos 10-15 cm que me parecía hueco al tantearle con el piolet, y luego ya la nieve dura de la nevada anterior.
Me dió la impresión de que me podía ir abajo con toda la plancha de nieve; estaba como apoyada sobre las rocas que sobresalían, mas que sobre el suelo que tenía debajo. Veíamos la cumbre propiamente dicha a unos metros, al alcance de la mano, después miré a Ana la cara de felicidad que tenía tratando de abarcar con la mirada LA INMENSIDAD de montañas que la rodeaban... ...y lo vímos claro: ya estábamos en la cumbre, no había necesidad de pisotear el punto más alto de nieve.
Y a disfrutar con las vistas:
Picos de Santa Ana a la izda, Peña Vieja a la derecha, y Torre de Horcados Rojos en el primer término:
El Urriellu:
Cumbre del Peña Vieja:
De izda a derecha: Torre Blanca, Tiro Tirso y Llambrión:
Collada Blanca abajo, y Torre Blanca con su arista de subida estival:
Perdidos en la inmensidad, tres montañeros camino de la Torre Blanca:
Y ya de regreso, desde El Cable, nos impresiona lo amenazadora que está Peña Remoña para despedirnos:
Un saludo.



