Pude ver en vivo y en directo cómo la erosión esculpía el circo. Los desprendimientos eran contínuos desde Remoña hasta la Jenduda. A mi me hizo recordar las mascletás, aunque un poco con sordina y a lo lejos. El petardeo era continuo, y de vez en cuando algún tiro que otro, y hasta me pareció oir un trueno en una ocasión aunque el día era radiante y no se veían nubes. La mayoría de los desprendimientos no llegaban a atravesar la senda de aproximación a la Jenduda que asciende por la ladera. Pero unos pocos, los más gordos, sí.
Decidí aproximarme a la ladera para poder ver de cerca todo este espectáculo geológico. Pero me fué imposible, aunque no deben ser más de 300 mts. La progresión con botas y en posición bípeda me pareció extenuante e imposible (me hundía hasta la ingle), así que probé con otras alternativas. Lo intenté de rodillas y parecía que la cosa iba un poco mejor, porque no te hundes tanto (Me acordé de los peregrinos y del lado ascético que tiene la montaña ). Pero nada, sólo aguanté unos pocos metros. Al final ya -me imagino que estaba desesperado- inspirado por un rebeco que vi a lo lejos, incluso probé a gatear. Nada, lo di por imposible.
Después de ver todo lo que había que ver por alli y hacer fotos, y visto que no había forma de progresar, y cuando ya estaba pensando en volverme para casita para aprovechar la tarde haciendo alguna cosa de provecho, me acordé del reportaje guapo que Pucavi había colgado la noche anterior (Espinama-Ventisca-Espinama). A media mañana me bajé para Espinama con el coche, dispuesto a subir hasta la Horcadina de Covarrobles. En la mayor parte del trayecto había una buena huella, bien asentada, sobre todo de skies y alguna raqueta (aunque éstas estaban bastante borradas). En algunos tramos la cosa estaba algo más complicada y mis botas se hundían bastante. Pero en la parte final, ya casi al lado de la Horcadina la cosa estaba mucho más chunga. Aunque estaba siguiendo la misma huella de skies y raquetas en una de las rampas finales que me quedaban, más inclinada que las otras, me era imposible subir por donde lo habían hecho la gente con raquetas y skies. Me hundía hasta la cintura y se desmoronaba todo. El caso es que estaba hecho polvo, ya eran las cuatro, y esa parte final la veía chunga. Así que para abajo me fuí, renunciando a llegar hasta la horcadina aunque estaba a pocos metros. Me hubiera gustado ver qué aspecto tenían los carteles que hay por allí. ¿Están completamente tapados por la nieve?
Un skiador con el que me crucé por el camino , me contó que había llegado hasta la Vueltona, y que en la parte final tuvo que abrir huella.
FOTOS:
El restaurante de Fuente Dé
Circo de Fuente Dé con la Jenduda en el centro
Descansando cada dos por tres
Disfrutando del paisaje y del buen tiempo
Hizo muy bueno este pasado Domingo
Espinama
Submacizo de Peña Vieja al fondo
Peña Olvidada y Peña Vieja
La Horcadina de Covarrobles
Aquí es donde decidí desistir y me di la vuelta
Invernales de Igüedri con el Valdecoro al fondo¿?
Lámpara de IKEA al borde del camino
Ciao

