En la imagen, en rojo la subida y en azul la ruta de bajada
Tomamos la pista que parte del albergue de Brañavieja...
Al poco rato pasamos por unas casetas abandonadas, y más adelante encontramos otra pista que sube en zigzag por la ladera de La Tabla y que lleva al Cueto de la Horcada (2111m). Dejamos dicha pista a la izquierda y seguimos por la principal. Resulta difícil ver por dónde va la pista pues con la nieve no es reconocible en muchos tramos pero siempre seguiremos en paralelo a la montaña.
Nuestro objetivo se vislumbra allá en la lejanía...
Tras una larga curva llegamos a la Cuenca de los Pozos, donde varios arroyos bajan por los taludes de la pista y donde ya vemos la cumbre del Cueto de la Horcada a nuestra izquierda
En este punto subiremos por la citada cuenca a "degüello", a la derecha del collado conocido como Paso del Cuquillo (que comunica con los Puertos de Sejos, quedando relativamente cerca la Braña de los Cantos o Cantones)
Una vez alcanzado el cordal la marcha se hace relativamente cómoda y las vistas se amplian mucho...
Hacia el lado de Campoo... al fondo, Valdecebollas (2143 m) ya en territorio palentino
Seguimos la ascensión a la derecha del Paso del Cuquillo y nos dirigimos hacia la Peña Cuenca Gen, dejando atrás el Cueto de la Horcada y el citado paso...
Las vistas de Picos, Peña Sagra y el valle de Polaciones son impresionantes...
Al Norte, los puertos de Sejos y la Braña de los Cantos, a la que preside el Cueto de la Concilla, lugar donde se dice que se reunían antiguamente las gentes de Cantabria...
Hacia el Parque Natural Saja-Besaya...
Unos metros más de subida a Peña CuencaGen (cumbre no muy aparente) y ya divisamos de frente Peña Hiján (2085 m)...
...y Pico Cordel...
La bajada de Peña Cuencagen al collado que nos separa de Peña Hiján es algo pindia y parece sencilla (de hecho lo es en verano) pero en invierno habrá que bajar con cuidado pues es frecuente que se formen placas de hielo sobre la roca por lo que piolet y crampones deberían acompañarnos en la mochila por si acaso.
Una vez en el collado tenemos a nuestros pies la antigua cuenca glaciar de Cuenca Gen, lugar donde se acumulan grandes cantidades de nieve...
Seguimos subiendo, a lo lejos vemos el Cueto la Horcada y las paredes verticales de la Cuenca Torices en el lado purriego. Si se tiene ocasión es muy recomendable visitar esta cuenca en verano y ver "in situ" las morrenas bien conservadas de lo que fue un antiguo glaciar del Cuaternario.
Ya en Peña Hiján (2085 m) y con vistas al Parque Saja Besaya
Bajando hacia Pico Cordel; por detrás de él, Pico Liguardi
Desde el collado que da acceso a Pico Cordel contemplamos Peña Hiján y vemos que la zona está bastante pelada por el viento...
Tenemos Pico Cordel a tiro de piedra y tras unos minutos de ascensión afrontamos la última rampa de subida para alcanzar la cumbre. Estamos en Pico Cordel (2061 m), el 2000 más oriental de la Cordillera Cantábrica. Desde aquí también es magnífica la panorámica...
Hacia el Este, el "hermano menor" del Cordel: Pico Liguardi (1974m); separado del Cordel por La Colladía, antiguo lugar de paso hacia los pastos de la Mancomunidad Campoo-Cabuérniga y hacia el valle de Polaciones.
Desde la cumbre también podemos ver Cuenca Gen en primer plano y al fondo Pico Tres Mares y el Cuchillón. De la parte baja de Cuenca Gen sale una pista que es la que seguiremos para volver a nuestro punto de partida, el albergue juvenil de Brañavieja.
La bajada de Pico Cordel a Cuenca Gen es rápida y no hay camino marcado así que bajaremos por donde mejor nos parezca, aunque mucho ojo con la pendiente pues llega un momento en que las raquetas resbalan y podemos llevarnos un buen susto. Lo mejor es quitarse las raquetas y según el estado de la nieve ponerse los crampones y echar mano del piolet.
Ya en Cuenca Gen, a la vera de la pista, la moderna cabaña. Al fondo, la "aplanada" Sierra de Híjar con las cumbres apenas perceptibles de Cuesta Labra (1948 m) y Peña Rubia (1933 m) y las cuencas de Cuenca Vitor y Cuenca Bucer, también modeladas por el glaciarismo Cuaternario. A la izquierda del todo y cubierto por un denso bosque mixto de hayas y robles, el monte Endino (1548 m)
De regreso, y volviendo la vista atrás contemplamos Pico Cordel y nos despedimos de él hasta la próxima visita, seguro que será pronto.
Aquí de nuevo algunos tramos de la pista dejan de estar bien visibles, pero seguimos de ladera y, de todos modos encontramos huellas de raquetas que nos llevan sin más problemas hasta el albergue.
De repente... de nuevo la "civilización"...
Y con las mismas, a comer a casa y a echar una buena siestuca...
