El día amaneció radiante, aunque las previsiones amenazaban tormentas por la tarde.
Dejamos el coche en Canales de Cabrales con el fin de no ocupar demasiado espacio en La Molina y de ahorrarnos vueltas innecesarias a la hora del regreso. De camino al punto de encuentro nos van pasando el resto de compañeros, Javi, Jorge, Manuelber, a bordo de sus cómodos carruajes. Primeras fotos.
Dada la previsible desigualdad de fuerzas, ya he comentado que mi hermano apenas ha efectuado tres salidas desde que desembarcó, planteo la posibilidad de comenzar la ruta con Carlos con el fin de no retrasar el paso del grupo. Salimos a las 9h30m con rumbo a puente Pompedro. Cruzamos el puente y comenzamos la ascensión al collado Pando, yendo en todo momento pendientes de la llegada del grupo principal. Pasado el Pando, seguimos por las laderas del Coterón hasta llegar a su cabaña cimera, el calor empieza a notarse. Antes de perder la perspectiva del Pando, hemos divisado a nuestros compañeros que acometen las cuestas de acceso al Pando. Nos toca el turno de ascenso por los Retraites y en su parte superior volvemos a reconocer al grupo que se acerca a la llana del Coterón. Proseguimos hacia el pico Lereu un tanto despistados por el terreno que en este momento pisábamos, estabamos en el Campillón y sinceramente fue la intuición la que nos hizo dar con el camino correcto. Continuamos hacia Brañarredonda dejando a nustra izda (este) la majada de Brañas, por donde podríamos acometer el asalto a Llerosos de forma mas directa, pero nuestro primer objetivo es la Beyuga, de modo que seguimos dirección sur - sudeste desechando también la entrada al valle contiguo donde se encuentra la majada de Ceribios.
Brañarredonda está a tope de comensales herbívoros. Al fondo, en la vaguada de acceso a la Beyuga, alguien le ha dado candela a los matojos siguiendo una costumbre ganadera cuando menos discutible. Seguimos monte arriba hasta toparnos con el frente rocoso que nos separa de la majada, el cual salvamos por lo que a mi me parece la muesca famosa, quizá esté equivocado. A esta altura, vemos a nuestros compañeros que llegan a Brañarredonda y cual si fueran a jugar un partido de fútbol, se disponen a posar para los fotógrafos, y es que son unos presumidos de cuidado. Vemos a unos pastores que están conduciendo el ganado hacia la majada por una trocha que viene del collado que queda a nuestra izda., instantes después llegamos a la cabaña que ocupan y les preguntamos por la situación del Peyo de Brañasotres, pues queremos determinar su ubicación exacta con el G.P.S. Bien a nuestro pesar, no somos capaces de dar con el j. peyu (tampoco es que hayamos echado el tiempo necesario) y continuamos camino hacia el evidente collado que queda al este, en las laderas sureñas del Jascal, terreno que llaman Cuesta Coriscada. De lejos se distinguen una gran cantidad de cabezas de ganado vacuno, es un lugar verdaderamente hermoso. Tenemos la cima del Jascal prácticamente al norte y decidimos atacarlo en derechura para coincidir en la cumbre con nuestros compañeros y continuar, ya todos juntos, hacia nuestro próximo destino, Cabezo Llerosos.
El terreno sureño de esta sierra es complicado por lo caótico, pero sin problemas para el progreso, simplemente ir buscando el terreno mas adecuado en cada momento. Y así llegamos a la cumbre de nuestro primer hito (1.729 m), donde instantes después nos acompañan el resto de foreros. Unos tragos, unos bocados, unos disfrutes panorámicos, fotografías a todo pasto, y a decidir que hacer puesto que el tiempo se nos estaba echando encima. Al final optamos por bajar hacia la majada del Jascal y remontar por el caleyón de Sto. Toribio hacia Cabezo Llerosos, era la decisión, creo yo, mas acertada. Jorge se pone en contacto, vía radio, con nosotros y nos manifiesta que está al pié de Llerosos. ¡Joé con el Picayo! ¡y sin pilas!
Llegados a la majada del Jascal y ante la falta de agua, tratamos de encontrar la fuente, manantial o lo que sea que supuestamente tendría que haber por aquel lugar, pero tampoco se nos arregla y al final terminamos repostando en una surgencia con buena pinta, ¿será la fuente?, y que hasta el momento no me ha dado problemas de ningún tipo, al menos a mi. Y comenzamos a subir por el caleyón de Sto. Toribio. Casi a su final, Manuelber se percata de la presencia de alguien mas por la zona. Efectivamente primero aparece un montañero que nos aclara la situación y a renglón seguido vemos en la cumbre de Llerosos al resto de sus compañeros, y es que, gente pirada hay un ciento. A quien se le ocurre, con el día que hace, meterse en aquel horno en lugar de pasear el body por las playas cantábricas. Vamos, que me lo cuentan y no me lo creo amiguetes.
Rematamos la subida del cabezo, (es un decir, mas bien la subida nos remató a nosotros) y en la cumbre nos recibió nuestro querido Picallo. ¡Por fin todos juntos! a 1.792 m
Mas tragos, pocos porque escaseaba el agua, mas bocados, mas panorámicas, mas.....vale que nos vayamos yendo que la cosa no tiene buen aspecto , comenta el jefe guía Manuelber, que como ya sabéis es de los de dicho y hecho. Y otra vez, como cabras detrás del tío este que nos tiene fritos, rumbo a Beceña.
Para los que no conocéis el lugar, yo solo lo conocía hasta Ondón, no me extraña que los lugareños recomienden olvidarse de andar por aquí en caso de niebla. Aunque hay bastantes jitos, es evidente que no es lo mismo recorrerlo con la traicionera acompañandote.
Llegamos a la majada de Beceña con su valle alargado y explendoroso y de nuevo hubo reagrupamiento de foreros, quien mas quien menos se iba entreteniendo en hacer fotos y esas cosillas. Pequeño descanso y de nuevo al tajo con la esperanza de llegar a Ondón y poder saciar la sed en su.....¿fuente?. Pasados los tres jobos reglamentarios, tira p'abajo, de piedra en piedra, de tapín en tapín, lo dicho, como las cabras, nos llegamos al Paré Ondón, foto para la colección, y ya por fin, la fuente del Friero. Ni fuente ni puñetas, está totalmente perdida en medio de un cenagal. ¿Sería posible recuperar estos auténticos tesoros?
En Ondón recuperamos el número y el resuello. Sentimos los primeros truenos de la cada vez mas cercana tormenta. Arreando que vienen dando.
Carlos y el que suscribe tiramos por delante para procurar coger agua en la cabaña de Lobeto, la que está un poco mas abajo de la Cueva y mitigar en lo que se pueda la sed de la tropa. Golpes de niebla entran por la canal Negra y remonta la Bobia hacia Ondón, con lo cual, eventualmente perdemos de vista a nuestros compañeros.
Por los comentarios de Jorge al comienzo de la jornada, intuimos que su bajada, con la pata chula, está siendo dificultosa.
Pasamos Esmenadorio y nos llegamos hasta la cabaña Lobeto en busca del preciado líquido. Comienza a llover, ¡leches!, ahora si que la cosa se puede poner borde para el buen Picallo. Unas voces, ¿Pisapraos? ¿Javi?, nos alertan de que el ciber baja con dificultad. Instantes después Sol y Jaime nos aclaran la situación.
Deja de llover, el pueblo está a un tiro de piedra y las dificultades se desvanecen.
El problema ahora se llama cena pantagruélica y para esos menesteres en el grupo hay gente bregada de sobra. Os lo advierto, es mejor tenerles de enemigos que invitarles a comer. Buen provecho compañerines.
P.D.: Un verdadero placer el haber compartido marcha con todos vosotros. El día, el recorrido, las vistas, los lugares y vuestra compañía, se quedan aquí dentro para siempre. Gracias a todos.
Las fotos que hice se las pasaré a Jorge para que seleccione con las vuestras.
Niajo, Alberto, ¡¡cagonmimantu!!, ya siento vuestra ausencia, y las de los demás Nesi, Roberto, Jose Luis, Montealegre, Javier Menéndez, etc. etc. si es que sois muchos ¡joé!
Por cierto, el desnivel acumulado ha sido superior a los 1.700 metros señor alcalde.



