Amanece, que no es poco, y los valles empiezan a desperezarse:
La Junciana espera:
El aire de la mañana permite unas grandes vistas desde la cumbre. La Silla y la Morra aparecen tentadora, pero se sale algo del itinerario. No obstante me acerco a las paredes de la Rasa para curiosear, intuyo dos pasos factibles, uno hacia la canal de las Arredondas (creo que obliga a perder bastante altura), y otro hacia el cordal que va del castillo del Grajal a la Rasa. ¿Sabeis algo de estos pasos?
Las caidas hacia Las Arredondas son impresionantes. Llama mi atención el Jou del Evangelista. Pude observar bocaminas en paredes increibles con accesos solo para valientes. Queda pendiente una incursión:
Los tres picos recorridos:
Pronto abandono el lugar. En la lejanía comienzan a oirse las voces de los grupos, que hoy sin duda, poblarán estos parajes:
Por la canal de San Carlos me dirijo hacia Colio. Una nueva canal. ¡Formidable! Aunque esta vez de bajada. Me siento un poco culpable al encontrarme con un grupo que sudaba subiéndola.
Lo cierto es que la bajada no se hace tan dura. Un buen sendero recorre la canal. No obstante la parada en las praderías de los Puertos de Potes es obligada. Otro de esos lugares bucólicos de Picos. En su fuente podemos hacernos de nuevo con agua:
El agua escapa de los puertos en un arriegado salto:
Las vistas hacia atrás invitan a volver:
Por camino de nuevo avanzo hacia Colio. Como referencia diré, que en las bifurcaciones que nos encontremos hemos de ir siempre a la izquierda.
Tras un continuado descenso, observo ya Colio:
El pueblo, pese a los tiempos que corren (y alguna construcción reciente), ha logrado conservar gran parte de su encanto.
Y lo que es mejor, dispone de un bar donde pude tomarme una cervecita fria y picar algo de chorizo y queso. Y encima con vistas... ya os podeis imaginar el momento.
Los alrededore del pueblo bien merecen una visita. Queda pendiente el Cachorral.
Tras atravesar el pueblo, por una pista de hormigón, en pronunciada subida, me dirijo hacia el collado de los Pandos. Desde él puedo divisar el próximo objetivo. Se trata de el paso que a través de los Riscos se utiliza para subir y bajar ganado al Puerto de las Brañas. Debe ser un buen espectaculo ver a los grupos de ganado recorriendo el camino. Un hombre con el que me cruzo me indiza que en los últimos días han estado bajando animales y las zetas aparecen muy marcadas:
Una vez superado este último obstáculo solo queda ascender por prados hasta portillo de la LLosa (en el mapa me confundí y marqué el collado de la LLosa). Recomiendo acercarse al collado de Pan de Ranes. Las vista del Puerto de las Brañas y la Paré Corvera es de las que no se olvida.
En el centro de la foto se observa el collado:
Ya solo queda descender a la riega de Panizales. Pronto nos introducimos en un pequeño estrechamiento (a la entrada del mismo tenemos una cabaña), y tras un rato llegamos a los invernales de Panizales. Por una pista hormigonada llegamos hasta Bejes.
Como conclusión indicar lo ya expuesto, que si bien es una ruta sin grandes peligros (salvo los que aparecen por el mero hecho de andar por el monte), exige andar algo. La considero apropiada para aquellos que quieran disfrutar de la variedad de paisajes que nos ofrecen los Picos, además del mundo de las cumbres. Se trata de picar un poco de todo (bosques, prados, caminos, pueblos, canales, cimas...aproximación por el Norte, huida por el Sur...). Se pueden realizar variables para hacerla más o menos asequible. Por ejemplo, si la vuelta por Colio nos parece larga, podemos regrsar por el collado de la LLaguna, la canal del Valle y el Puerto de las Brañas. O con ganas y menos peso hacerla en el día. Depende de los gustos y las posibilidades de cada uno.
