Algunos me echaríais de menos otros no tanto. En fin después de mucho tiempo parado sin hacer excursiones por fin el pasado finde me pude escapar dos días. Lo hice a mi querida Montaña Central Leonesa donde la gente es amable y cordial y la montaña es bella y tranquila (no me encontré a nadie en los dos días de ruta)
Saliendo de Gete en una luminosa mañana.
Una perrilla del pueblo se me junta según empiezo a caminar. Pienso que se dará la vuelta pronto pero para mi sorpresa me sigue todo el rato. Hay veces que la compañía de un animal es más grata que la de una persona...
Voy subiendo hasta el Collado de Gete. Las vistas de La Tercia desde allí son impresionantes...
Cojo una canal que recuerda a las de Picos (salvando las inclinaciones) y la perra detrás. Paramos a beber agua y hago un cuenco con el culo de la botella de Aquarius para que pueda beber la perra...
Llegamos a la cumbre del Fontún. El paisaje desde aquí es simplemente sublíme. A un lado (este) terreno conocido. Al otro terreno ignoto. Ya voy por media cordillera pienso... La chupa no me sobra no.
Retrato a mi compañera de fatigas sobre La Tercia. Está echa una montañera de tomo y lomo. Comparto mis viandas con ella pues la pobre parece tener tanto hambre como yo...
Seguimos hacia el Pico Machamedio. En esta zona hay unas praderas, agostadas, muy sobresalientes. Hace un día estupendo, nada de calor, y la estoy disfrutando de lo lindo.
Las vistas hacia el sector oriental de la Montaña Central son idílicas. Destaca sobremanera el Correcillas. Qué recuerdos tan buenos me trae esa cumbre (a pesar de que la subí dos veces por haberme olvidado el móvil en la cima)
Bajo a un collado donde las vacas y los caballos sestean bien ventilados por el cierzo que corre. No son listos estos bichos ni ná...
Cuando he bajado alucino con el recorrido que he efectuado. Me parece mentira que haya estado allí arriba...
Hacia abajo destaca el pueblo de Getino acurrucado en las faldas del monte.
Entro en una mini ciudad encantada con unas formaciones rocosas muy interesantes. Ya queda poco para mi clara fresquita...
En el pueblo me encuentro una estampa de lo más entrañable: dos gatines sentados tranquilamente en la puerta de su casa. Una foto y al ir a hacerles la segunda vuelan raudos a ponerse a buen recaudo...
Tomándome mi clarita sueño con el valle de Bustamores que recorreré mañana. Qué sorpresas me deparará? Todo ello en el siguiente capítulo. Espero que os haya gustado mi modesta aportación al foro. Un saludo.

