En principio, la opción era subir por la cuesta del Trave, pero la imaginación es caprichosa, y la simple visión de una fotografía en la guía de David Atela de una pequeña campa en la base del corredor NO del Albo introduce una variante en la ruta. Esa imagen me impresinó. El lugar era perfecto. Tenía que pasar la noche allí.
A las 5 de la tarde comienzo la subida por la Canal del Tejo. El camino en sombra se hace llevadero. Pronto llego al puente de Colines y me desvío hacia el Barrio del castillo. Una emoción parece brotar, a partir de ahora me dirijo hacia lo desconocido, hacia nuevos paisajes nunca vistos. ¿Serían como los había imaginado?
LLego a la fuente de los Llanos del torno y me abstezco bien de agua (la decisión fue correcta, en Amuesa no había) y al poco me enfrento a la Canal de Auesa. No me lo podía creer, estaba en la Canal de Amuesa. Había leído tanto sobre ella...
Cuando llegué al Collado de cima pude obserbar por primera vez esta majada
Desde aquí podía observar también la magnífica pala del Albo, y el corredor hacia el que me dirigía. También se distinguen claramente las Agujas de Teresita y Mª Rosario. Todavía queda un trecho.
Tirando de zoom el corredor me acojona un poco más
Al poco de comenzr la subida un collado bien definido me indica el paso hacia la majada de Orandi. Tras un breve descenso la atravieso, y descubro que a partir de ahora la orientación y la intuición jugarán su papel. El camino marcado desaparece.
Hacia el Sur un contrafuerte me cierra el paso, por ello lo bordeo hacia el Este sin perder demasiada altura para encontrar un paso factible. Se trata de una pequeña vaguada bastante pendiente por la que comienzo a ascender con dirección Sur. El camino no es evidente, pero no pierdo rumbo (sin ver realmente lo que tengo delante) y asciendo por una marcada pendiente entre bloques, llambrías y hierba con la esperanza de encontrar la depresión que en el mapa de adrados marca como charca. Al rato la encuentro. Se trata de una depresión amplia y profunda. He ascendido por la parte más oriental del Jou Lluengo.
Bordeo esta depresión y aparecen dos vaguadas que ascienden en dirección Sur. Ante la duda tiro por la loma que las separa y en poco tiempo llegó al lugar esperado. Lo que en el mapa de adrados marca como charca aparece en forma de una pequeña campa en la base del corredor. El lugar es increible. Uno de esos pequeños oasis (eso sí, con la fuente seca) de verdor en medio de imponentes paredes de caliza que se esconden en el interior de Picos. Tenía una pequeña Vega de Liordes Para mi solo.
Monté el campamento y subí al contrafuerte que delimitaba la cuenca por el Sur para cenar y disfrutar de un ocaso impresionante. La mullida hierba facilitó un merecido descanso.
Por la mañana desalluno de nuevo en la terraza con vistas. No desmerecían en absoluto a las de la tarde anterior
Los Cuetos del Trabe desperezándose:
Y mi pequeño chalet ambulante:
El día comienza cuesta arriba de nuevo. Para subir al Pico y cueto del Albo se asciende por el corredor hasta el collado que separa la aguja de Mª Rosario de los contrafuertes que caen del Albo. Se debe llegar hasta el mismo collado para superar un resalte que nos impide el paso justo donde el corredo cambia ligeramente de dirección. Desde el collado aparecen Jitos. Yo me detuve aquí, pensé que de momento haber llegado hasta ahi era suficiente. No me gusta andar trepando solo, y menos en lugares tan solitarios. Siempre he pensado que llegado el caso, preferiría tener un accidente con público para por lo menos evitar que otras personas se la tengan que jugar bucándome sin saber donde ando.
El caso es que otro objetivo, no menos interesante me esperaba. El refugio de cabrones.
La semana pasada pregunté en el foro cual sería el mejor camino. He de agradecer a Chova su respuesta. Pero pienso también que no hay mejor respuesta que la que uno se acaba dando. Desde el collado (y con la ventaja de la vista de pajaro y el plano) vi que meterse en el peazo jou del agua sería un palizón. Así que opté por ganar un pequeño collado que me separaba del camino entre el refugio y la Horcada Arenera para dirigirme a él (un poco al Este de lo que Adrados marca como cavidad 12) y entroncar con el citado camino. Aunque el terreno no es evidente, pienso que avanzando en la dirección correcta (con más o menos subidas y bajadas) acabas encontrando el camino.
El recorrido desde el collado en el Albo hasta el camino del refugio sería algo así:
Yo por si acaso he dejado un rastro de baba por las vistas de montañas que hasta entoces para mi eran solo "mitos"
(Creo identificar bien como cumbre principales el Neverón de Urrielo, La Párdida, Cerredo y Cabrones. La que queda entre la Párdida y Cerredo no la tengo clara)
Con respecto al refugio creo que sobran las palabras. Una vista típica de Cabrones:
El resto de la ruta no entraña demasiado misterio, salvo el desnivel a bajar desde la Horcada Arenera hasta Pocebos (abajo podía encender un cigarro con los pies). El camino de Cabrones a Urriello esta muy pisado y se sigue bien (hablo en caso de no haber niebla). La Corona del Raso se baja bien (no hay patio), es solo un canalizo con algo de destrepe. Y de Urriello a Poncebos sin problemas.
Para llegar a las 14 de rigor dejo unas vistas del Picu (me tiene enamorao)
Desde la Horcada Arenera:
Desde la Corona del raso:
Despidiéndose en la bajada hacia Camburero:
Como conclusión decir que la experiencia ha superado las expectativas creadas. Es un autentico placer ser un novato entre estas montañas. Cualquier visión desborda la imagen creada a partir de cualquier fotografía o descripción. A diferencia de otros lugares o cosas Picos supera con creces la "ficción". Podría seguir hablando de cosas que me impresionaron, como Camburero, el Jou Bajo y sus impresionantes umbrales, la canal de Balcosín... pero ya sería extenderme demasiado,si es que no lo he hecho ya (perdonadme pero la emoción me pudo

