El verano sigue su curso y nosotros seguimos el nuestro... hacia Fuente Dé, donde nos está esperando la Torre del Hoyo de Liordes, último pico de todo el cordal de Peñas Cifuentes que aún no habíamos subido.
Remontando los Tornos de Liordes apenas hablamos, en este tipo de subidas un poco monótonas quizás por conocidas, nos replegamos en nosotros mismos y en nuestro ¡om! particular... una palabra, una frase, lo que nos esperará allá arriba ... hacemos ovillos con nuestro pensamiento mientras que de vez en cuando algunas personas que bajan nos sacan de nuestro ensimismamiento
¡Y otra vez sucedió! Baja una pareja y nos saludamos. Cuando ya se marchan la cara de él nos resulta conocida... ¡eran Ferdy y su chica! que bajaban del Refugio de Jermoso de pasar el fin de semana.
¡Que sorpresa! Pues precisamente llevábamos unas “chuletas” de Ferdy y de Carlinos indicando el tramo de trepada a la T. Hoyo de Liordes, así se lo decimos y amablemente nos explica con detalle la subida (¡Gracias Ferdy!)
También nos informa de las excelentes actividades de otros foreros: Antonio: “rebequeaba” el sábado por el Tiro Tirso y Llambrión y Pucavi se supone que estaría hoy “negociando” la cresta Madejuno-Tiro Llago.
¡Como está el Foro este verano!... bromeamos y nos despedimos deseándonos un pronto reencuentro.
Al llegar arriba vemos majestuosas las Peñas Cifuentes con la T. Hoyo Liordes en el centro.
Justo encima de nosotros, las abruptas caidas de La Padiorna nos recuerdan que hasta las cumbres más accesibles llevan un alma salvaje en su interior.
“La mala tierra” que decía Saint-Saud.
Roca, pedrero, poco o nada de agua, en definitiva... un desierto, pero la contemplación de la hermosa Vega de Liordes también nos hace sentir que en todos los desiertos habitan verdes oasis.
Nos internamos en la “espesura” calcárea del llastrial buscando el mejor paso que nos encarame hacia la base de la T. H. de L., y poder acceder al Collado que la separa de la Torre del Hoyo Chico.
Una mirada hacia atrás, para recrearnos viendo el Llambrión, Torre Blanca… y el cresterío Tiro Llago-Madejuno… probablemente algun forero cabalgaba su cresta en esos momentos.
A la derecha del pico vemos el itinerario de vuelta que pretendíamos hacer hoy y que por falta de tiempo no tuvimos más remedio que posponer: el inicio de las Traviesas que recorren toda esta vertiente sur de las Peñas Cifuentes.
De mano no sabíamos si se podían coger con facilidad desde este collado, tampoco si podían interrumpirse más adelante en algun punto ya que las referencias que teníamos de ellas eran a partir de la T. de Salinas, pero la visión de un jito nos lleva a pensar en su continuidad.
A la bajada, investigaremos este primer tramo... pero ahora tenemos que seguir hacia la cima.
Un Jito nos señala el inicio de la subida por una canal hacia una pequeña horcada que hemos de atravesar para descender un poco hacia la vertiente de Valdeón.
Justo ahí se inicia una corta y algo aérea travesía por la pared de la izquierda que nos deja en el inicio del canalizo de subida.
En ese momento nos encontramos con dos montañeros que se disponen a rapelar el paso más complicado del canalizo. Este paso clave (II +) consiste en una vira en forma de Z invertida situada a la izquierda y por debajo de un cordino.
Justo después de superar la Z, vemos un segundo cordino y trepamos por una chimenea situada a la derecha del mismo.
Poco después ya salimos a una panda pedregosa que siguiendo la arista nos lleva a la cumbre (a la derecha de la foto).
Encaramados a un “pequeño balcón” que parece puesto a propósito en la cima, vemos una chova
¡Cuánto tiempo nos lleva hacer camino y sin embargo, la visión de nuestro destino... es tan fugaz! Apenas unos minutos que quedarán grabados en nuestras retinas y que luego nuestra memoria tendrá que reconstruir.
Quizás por eso disparamos más y más fotos intentando retener estas bellas imágenes de la misma manera que escribimos estas líneas deseando que todas nuestras sensaciones perduren.
Que nada caiga en el olvido... recordar... vivir.
T. Bermeja, Peña Santa y Friero
Como todavía no tenemos alas..., rapidamente emprendemos el regreso.
De nuevo en el collado no nos resistimos a “levitar” un tramo por las Traviesas, sintiendo el aliento del abismo fuertemente pegado a nosotros.
El terreno está un poco descompuesto y hay que caminar con cuidado ya que la caida es impresionante... y bella. Siempre los contrarios... la alegria y la tristeza.... el placer y el sufrimiento... el miedo y su ausencia.
Una vez comprobado que la Traviesa tiene continuidad, regresamos de nuevo al collado… ¡Otra vez será!
Volvemos por el mismo camino de ida y llegando a la Vega de Liordes vemos como la niebla está invadiendo el Alto la Canal.
También la niebla nos estaba esperando en los Tornos, así que nos dejamos abrazar por su frescor, esta vez deseado y llegamos casi ya “con alas” en los pies a la verde alfombra de Fuente Dé.
Muchos saludos y esperamos que os guste

