La verdad es que siempre me gustó ir solo, pero afortunadamente eso ha cambiado desde hace unos años, ya que tengo la buena fortuna de poder estar a la vez con las dos "entidades" que mas quiero en la vida: mi mujer y la montaña. Entre ellas se llevan bien y a mi me hace feliz poder cubrir al mismo tiempo el vacío que siempre siento cuando estoy sin una de ellas.
Este fin de semana pasado no pudimos cubrir uno de los vacíos, por desgracia, y nos quedamos solos, frente a frente, el Llambrión y yo.
Así que el sábado hago el macuto rápidamente, cojo el estrés y nos vamos a los Picos de Europa. A las 19:15 me pongo el macuto en la estación superior del teleférico y camino hacia el Norte.
Pucavi, Alex y Micky me reciben en la pista de la Vueltona, en Fuente Dé. Parece que conozco a Pucavi de toda la vida a pesar de haberle visto contadísimas ocasiones en el monte, pero el leernos tanto tiempo en el foro hace que las personalidades nos sean familiares, como viejos amigos. Nos saludamos todos, y rápidamente nos separamos pues ya son las siete y media de la tarde y ellos tienen que bajarse en el último teleférico, y yo debo burlar a las nubes de tormenta que cubren el cielo desde el mediodia, según me informan.
Como dije, cogí el estrés y me lo traje a la montaña. Habitualmente es un compañero que nos abandona en breves minutos cuando empezamos a patear por el monte, pero en esta ocasión su presencia se alarga más de lo habitual, debido a la amenaza de lluvia inminente que viene del cielo, que me hace forzar el ritmo muchísimo más de lo normal en mí, y a la amenaza de la civilización que viene de la tierra, en forma de motocross (primera foto) y todoterreno 4x4 (segunda foto):
En una hora y cuarto estoy en Cabaña Verónica (20:30 hrs); saludo a los montañeros que hay por allí y salgo disparado hacia la Collada Blanca, pues tengo que prepararme un vivac en un lugar que no conozco y con enormes posibilidades de lluvia.
Un vistazo rápido a la Torre del Hoyo Oscuro, nuestra última ascensión en la zona...
Llegando a la Collada Blanca, a las 21:00 hrs, las murallas de roca caliza del cresterío Madejuno-Llambrión me advierten de la verticalidad del mundo al que pretendo asomarme al dia siguiente:
Y por fin diviso la collada (centro-derecha de la sig foto), a los pies del colosal Llambrión (al fondo), el objetivo del dia siguiente:
Hacia el Este otra barrera colosal de montañas, regida por el Peña Vieja y protegida por los Picos de Santa Ana, cuida de mis espaldas :
El Sol empieza a ocultarse por el horizonte, resaltando la poderosa silueta de dos lejanas torres, que creo que son la Torre de la Celada (izda) y la Torre de las Puertas de Moeño (derecha y un poquito abajo), ¿es así? ¿podeis confirmar, por favor? Me interesa mucho este dato:
A los pies del Llambrión se hace de noche y me siento muy pequeño:
Me preparo el chiringuito....
...y tras una noche de calma absoluta, cielo cuajado de estrellas hacia la 1 de la madrugada, e intensísima luz de luna, de nuevo sale el Sol al dia siguiente:
Recojo los bártulos y empiezo a andar a las 9 de la mañana, antes de que el calor me reduzca a mi mínima expresión.
El Llambrión y yo nunca habíamos sido presentados hasta ahora; es una montaña que nunca figuró entre mis objetivos principales pues mi límite en la montaña está en el uso de la cuerda y la subida a esta montaña está en ese límite. Sin embargo, tras ver muchas fotos en este foro de los distintos pasos que tiene su ascenso por distintas rutas, y tras conocer tambien gracias a este foro que la ruta de la chimenea, desde la Collada Blanca y el Hoyo Trasllambrión, es la forma menos dificil de abordarle, me decido a tantearle sin presiones ni agobios por hacer cumbre.
Es una mera toma de contacto.
Aunque sé que la vía de la chimenea es la forma menos dificil de subirle, y por lo tanto la opción más lógica para alguien como yo, que no le conoce y que no llevo cuerda, me decido a subir por el Tiro Callejo y la cresta a pesar de saber que hay al menos dos pasos que, por lo aéreos y verticales que son, me pueden costar no llegar a la cumbre. Y el motivo es que si subo por la chimenea y no supero el murete final de un par de metros verticales (a pesar de que por lo que he leído, es casi seguro que los pasaré sin problemas), entonces ni siquiera voy a ver lo que hay al otro lado de la montaña (Valdeón, el Friero, Peña Santa, Collado Jermoso...) y el cabreo por el esfuerzo sería monumental. Sin embargo, si subo por el Tiro Callejo y la cresta, aunque sé que es muy probable que no supere ciertos pasos y no pueda hacer cumbre (como le pasó hace poco al forero Jose Luis Pitxi, al que mando un saludo desde aquí y del que me acordé mucho en esta subida), al menos disfruto con parte del cresterio y con las vistas desde esta gigantesca atalaya.
Y así fue.
El Picón (derecha) y la Torre creo que de las Puertas de Moeño (izda) me flanquean el paso:;
El Torrecerredo me acosa continuamente, obligándome a recordar los buenos momentos que he vivido ya varias veces en su cumbre:
Ya muy alto, observo la collada Blanca, que ha sido un formidable dormitorio de verano (y que tantearé en invierno tambien, por supuesto!):
Y ya en el Tiro Callejo, uno de los lugares de Picos más alucinantes en los que yo haya estado, la Peña Santa me recibe en todo su esplendor:
Allá arriba veo la cumbre, pero mis ojos y mi corazón se vuelven locos con el camino que me queda hacia ella: una formidable cresta para mí solito!
Hasta que llego a este paso:
Lo subo hasta la mitad, lo destrepo, lo tanteo por la izquierda (imposible), lo vuelvo a subir hasta la mitad, lo destrepo de nuevo. Me asomo a la derecha y trato de pasarlo por una ridícula vira de 10 cm de ancho (a veces ni eso) que atraviesa una llambría lisa colgada sobre los mismísimos infiernos:
Pero tras pasar esa llambría me encuentro un muro más vertical y mas dificil que el paso original... así que vuelvo sobre mis pasos y de nuevo me lanzo sobre el espolón rocoso. Cuando estoy en el mismo punto donde ya me había dado la vielta 3 ó 4 veces, agarrado a la roca como un gato, y cuando por fin veo claros los puntos donde debo poner los pies y las manos para poder subir, me doy cuenta de lo que va a ser destrepar ese paso cuando descienda, en caso de que no pueda seguir avanzando hasta la cumbre y por lo tanto no pueda usar la via de la chimenea de bajada (a la que aun no he llegado), así que me retiro humildemente soportando las burlas y risotadas del Torrecerredo y Pico de los Cabrones (nunca mejor dicho):
Otro que se descojona de mí, el impresionante Tiro Tirso:
Muy por debajo de mi está el Collado Jermoso, el primer lugar de Picos que visité hace ya mucho tiempo:
Y enfrente, la Torre Bermeja, impresionante macizo que ya nos permitió dormir en su Collado de Pambuches hace algun tiempo:
Unos montañeros llegan desde Jemoso por la ruta de las marcas amarillas:
Y la Torre de la Palanca se alza a nuestros pies, no tan bonita como en invierno, pero tan poderosa como siempre:
Tras destrepar la cresta, regreso al Hoyo Trasllambrión y trepo por la chimenea que constituye la vía más fácil de subida; sin embargo, a medida que progreso por la chimenea, me doy cuenta de que no hay ningún bloque empotrado en ella (como había leido en el foro) y decido descender por si me he equivocado de acceso; después he visto en el foro que Pucavi y compañía tampoco lo han visto el dia anterior en su descenso, por lo que lo más probable es que Sísifo se haya apropiado de otra piedra más para construirse su "ático" en las montañas je je je.
Emprendo el regreso por donde subí camino de la collada Blanca, celebrando de paso (y vigilando por si hiciera falta mi ayuda) la vertiginosa y rapidísima trepada de otro solitario como yo por la arista de subida del Tiro Tirso (a la derecha de las fotos):
Y una ultima parada a comer en el único lugar de Picos donde a esas horas del mediodia se podia estar sin arrugarse como una pasa, la cueva de la Torre de Horcados Rojos:
Y regreso de nuevo a la civilización para cubrir el otro vacío que me ha acompañado durante estas horas de soledad.
Pero volveré. Aunque no ansío llegar con exactitud a la cumbre, esas vistas y esa cresta merecen una y mil visitas más.
Además, tengo que enseñársela a Ana!


