Al llegar, aparcamos el coche en un praderío situado unos metros más adelante del antiguo mesón. La vista era muy alentadora. Sabíamos por lo que habíamos leído por internet, que justo en la vaguada que se aprecia en el cresterío, podríamos ya divisar la cima de nuestro pico.
Pues adelante. Atravesamos el praderío sin dificultad (intentando ir siempre un poco hacia la derecha), ya que hay gran variedad de pequeñas sendas para llegar hasta allí sin problemas. Incluso nos encontramos algún hito.
Según avanzabamos y echando la vista atrás, Vegarada nos ofrecía una maravillosa vista
y cada vez más cerca de nuestra primera meta
Ya posicionados, echamos un vistazo nuevamente hacia atrás, para ver las cimas que vigilan los praderíos. Alguna de todas ellas se que es el pico Nogales, pero no tengo claro cual.
Era hora de mirar al frente y buscar cual era el Pico Huevo. No tenía referencias. Solo sabía que desde aquí se veía y que tenía cruz y buzón en lo alto. Y mirando al frente, esta era nuestra vista
Aquel de allí debe ser, pues a por él (craaaaaaso error). Bajamos un poco desde donde estabamos para tomar el camino que nos llevaría a una pequeña falda, desde donde suponíamos que ya estaría la subida para hacer el cresterío hasta el pico. Mal, muy mal. Nos encontramos con una enorme zanja en el camino toda de pizarra, imposible de atravesar. O subíamos para vencerla por su parte alta, o bajabamos para pasarla por su inicio. Nada nos convencía. No se veía más alla de ella, y no sabíamos que nos encontraríamos. Menos mal que la naturaleza nos premió con un enorme ciervo que bajaba por una de las laderas de la zanja (que mal llevó las perspectivas con las digitales, se ve pequeñito para lo grande que era)
Había que pensar. Pues nada, bollo para el cuerpo, trago de agua y decisión tomada. Se nos echa el tiempo encima y no tenemos nada claro. Demos la vuelta y otro día, con más información, lo intentamos de nuevo.
La provindencia sin embargo nos reservaba una sorpresa. Quería aliarse con nosotros para echarnos una mano, y no marchar con ese mal sabor, de tener que retirarnos por estar tan perdidos.
Al llegar nuevamente a lo que creo que se llama La Puerta del Faro (¿o era La Portilla?) nos encontramos a un par de asturianos, uno ya más veterano y otro más joven. Charlando le contamos el caso, y nos dijo. Ayy dios, pero aquello creo que es La Morala, si el Pico Huevo es este que esta aquí al lado, el último de la izquierda de esta cresta
No os haceís una idea de la cara de tontos que se nos quedó. Algo tan simple y lo que quisimos complicarlo. Ya nos dijó que menos mal que no nos dió por seguir, ya que es bastante complicado haber llegado hasta el pico que nosotros decíamos.
Pues ya puestos, había que hacerlo. Ellos subieron al Pico Faro, y nosotros llegamos a la cresta, desde la que se apreciaba un paisaje tal que así
y cogimos la senda que sin ningún problema, nos llevaría al Huevo
.
Al volver nos fijamos que en este otro pico había arriba parecía que unas flores. Ibamos a subir pero ya el tiempo se nos echaba encima y había que volver
He leído en el foro hoy que hubo una muerte en esta zona. He de suponer entonces que estaban en homenaje a esa vida perdida. Si lo hubiera sabido antes, si que hubiera subido, aunque solo fuera a saludar.
Y ya de nuevo en el coche, allí estaba el potrillo almorzando, para crecer sano y robusto
Y una mañana más terminada, con un gran desliz, pero con nada que lamentar.

