El domingo hicimos un circuito que a nuestro modo de ver no tiene desperdicio y donde se combinan bosques -¡hay que aprovechar esta primavera!- con hermosas vistas de lugares “ocultos” muchas veces a nuestras miradas.
La protagonista principal del recorrido es la Canal de la Muyada. Dicha canal se ubica en la vertiente oeste de Los Gurbiñales, cordal que a su vez delimita el curso del río Pelabarda por su izquierda.
El circuito discurre así:
Partiendo de la Majada de Fana, hay que llegar a Pandecolines y desde el cdo. anexo a Paré Merín bajar al rio Pelabarda, una vez cruzado el puente entroncamos en la otra orilla con la Canal de la Muyada.
Remontada la Canal nos asomamos al Cdo. Los Cabritales pasamos por la Vega de Ciarda y bajando por la Cuenye Los Corrales entroncamos en la Vega Los Corrales con el Camín de la Madera que nos deja en la Majada de la Piedra, nos dejamos ir hacia el Mirador del Rey y por la derecha del Bosque de Pome cruzamos la riega La Beyera donde al otro lado nos volvemos a reencontrar con el Pelabarda y ya de nuevo por el sendero de ida regresamos a Fana.
Fana
Cotalba... muy lejos.
Bajamos de Fana a Aceveu por un sendero que discurre a orillas del Pelabarda
hasta que este se junta con el rio La Beyera. Al fondo Los Redondos (al otro lado ya del Dobra)
El sendero se aleja del río y va flanqueando la ladera derecha del valle que forma el Pelabarda a través del Jaedo La Corona. Al fondo Porru La Jermosa.
Una vez en el cdo. anexo a Paré Merín, descubrimos todo un paraiso: las altas cumbres del Cornión “guardando” los pastos y majadas.Al fondo Majada de la Piedra y a la derecha Los Gurbiñales.
Sierra La Prida, con el Corte Berzoso y Mesa del Naipe.
Creemos que la mejor bajada es la que va pegada al canto de la derecha, como pudimos ver más tarde desde la otra vertiente. Nosotros al bajar no lo hicimos exactamente así y nos “comimos” gran cantidad de zarzas, espineras, toxos... en fin, variedad de “pinchos” que nos dejaron sensibles “heridas de guerra”... lo cierto es que está todo bastante perdido y lleno de maleza.
Canal de la Muyada
La salida al Puente Pelabarda.... ¡selvática!, mejor cruzar por unas piedras un poco antes del puente.
Seguimos un pequeño sendero que nos encamina hacia el inicio de la Canal.
Varias puntualizaciones para los que tengáis intención de internaros en ella:
Al poco de remontar hay una pared de roca que tienen encajadas unas piedras a modo de escaleras, ese es el sedo para entrar en la riega por donde transcurre la Canal (ahí colocamos un jito). La riega dicurre a la derecha del sedo.
El ambiente sobrecoge, entre la espesura de las fayas no nos adentramos en una canal tapizada de yerba o pedrero, sino que entramos en el cauce de una riega, ahora seca, y que en su inicio nos “amenaza” con un agreste saludo.
El primer tramo de la riega lo superamos por la izquierda y fuera de ella, a traves de la empinada yerba. Unos 10 m. más arriba volvemos a entrar en su cauce y progresamos por él ya que nos resulta mucho más comodo.
Mirando hacia arriba
Hay un momento en que no se puede progresar ya por el fondo de la riega y salimos a la empinada yerba. A partir de aquí, la riega continua a nuestra derecha y solo nos queda ir remontando la pindia cuesta, sorteando grandes troncos caidos y con las fayas impidiendonos ver el cielo... una buena sombra de cara a los calores del verano.
Vista hacia abajo
A una altura de 920 m. la canal parece dar 2 opciones, o seguir con tendencia casi recta con un ligero escorzo a la izquierda, hacia donde se intuye una horcadina o bien ir más pegados a la riega con ligera tendencia a la derecha. Llegados a la horcadina vimos una zona de roca y bosque más “farragosa” de caminar por lo que dimos la vuelta y optamos por la segunda opción que fue la correcta.
Llegamos a la riega justo en un punto donde hay un salto considerable y un especie de paré nos cierra el paso, al otro lado de la riega la verticalidad de la pendiente herbosa nos hace desechar cruzar la misma. Por encima de esa especie de paré se formaba un hombro herboso que limita por atrás con una vertical pared al que se accedía facilmente por su izquierda.
Aunque parecía que la Canal se interrumpia en los farallones de arriba, a través de ese hombro y siguiendo la pindia cuesta de lacia yerba damos salida otra vez a la riega (955 m.).
A partir de aquí se cruza la riega y por terreno siempre muy pindio continuamos hacia arriba.
Por fin llegamos al Cdo. Cabritales (1.095 m.) y damos vista ¡y que vista! a la cuenca del Gusteguerra.
Mota Cabritales y Los Redondos
Corte Berezoso y Mesa del Naipe
Entre unas cosas y otras ya llevamos retraso y además parece que incluso caen unas gotas, así que una vez hechas las consabidas fotos, nos vamos y por un sendero dentro del bosque llegamos a la Vega de Ciarda
De aquí bajamos por la Cuenye Los Corrales (en la foto) para entroncar con el Camín de la Madera.
Caminando hacia el Mirador del Rey, una pequeña cascada en el Rio Pomperi.
Cruzamos lateralmente el Bosque de Pome hacia la riega La Beyera. Una vez cruzada la riega, vamos a buscar las pequeñas ollas que forma el Pelabarda en su recien nacido curso.
Bosque de Pome
A continuación enlazamos con el sendero de por la mañana, cerrando de esta manera el circuito y regresando otra vez a Fana.
Para finalizar nos despedimos al igual que en la anterior entrega con uno de estos rincones que no por conocidos dejan de asombrarnos por su armonía ¡Como reconforta llegar a lugares tan plácidos después de haber recorrido los salvajes bosques que quedan atrás y que esconden un mundo de riegas y rios desconocidos!
¡Hasta otra amig@s!

