Esta semana os voy a dar una buena brasa con las rutas. Os ruego me perdonéis pero es que son sitios que creo que merecen la pena. En esta ocasión consigo juntar a mis dos colegas del alma y nos vamos a Villafrea de la Reina (recomendamos el Albergue Venta de Eslonza). Bien cenados y chupiteados nos vamos a la cama soñando con el día siguiente. Amanece con niebla pero los juegos de luces son espléndidos.
En la foto saliendo de Barniedo de la Reina por el Valle de Valponguero.
La primavera está en pleno apogeo. Los prados cuajados de capilotes, narcisos o trompón leonés como prefiráis. Los ruiseñores cantando a grito pelado, las hayas con ese verde fresco tan bonito... qué más se puede pedir?
Un bosquete de abedules coquetea con los rayos de sol. El contraste es de una belleza subyugante. El aire es fresco y cálido a la vez. Típico de la estación en la que estamos.
Las viejas Kamet de uno de mis colegas. Son del año 82 según nos comenta. Cúántas piedras habrán pisado?
La mochila también tiene solera. Es una Serval del año la tarara también. La gorra y el bastón son más modernillos...
Volvemos la vista atrás para delitarnos con las panorámicas. Al fondo la Sierra de Hormás con el Alto de la Mura, Horniellos y el Pandial como cimas más destacables.
Llegamos a Gustalapiedra. El impresionante circo glaciar nos envuelve coronado por las cimas de los Altos de Martín Vaquero que ya recorrí el año pasado en una excursión memorable.
El ambiente se hace más alpino. Vemos varias collalbas grises y algún que otro acentor común. Descansamos en el chozo y nos hacemos unas risas disfrutando al tiempo con el magnífico escenario que nos rodea.
El Alto de la Hoya de Martín Vaquero vecino del Pico Murcia. El año pasado no pude subirlo pues me pareció del todo inexpugnable. Además era la última del tobogán de los Altos y ya iba reventado...
Las bellísimas Gencianas dan una nota de color a los verdes prados. Puede haber otra flor con un colorido tan espectacular?
Ya de vuelta nos encontramos con los hayedos que tapizan la cara norte de La Rasa. Están de un verde espectacular. Qué buenos recuerdos de cuando subí a su cumbre, un espléndido mirador sobre los Picos y la Montaña palentina, a pesar de sus "solo" 2.088 metros de altitud.
Bueno maj@s iros preparando que la próxima chapita será de el Pico Urbión que me pila cerca de casa. Un saludo y espero que os gusten las fotos.
