Deberían ser poco antes de las 9 de la mañana cuando éramos los primeros en dirección hacia Caín. El Cares, vacío de gente, de momento; algunos ya nos siguen detrás.
Ahí vemos ya Ostón desde Los Collaos.
Llegados a Culiembro, acometemos la canal homónima. No soy muy “amigo” de canales, pero esta pareciome guapa, tal vez sea la vista del Pando y Piedra Bellida que se va abriendo a la espalda. Aunque no vamos a quitarle mérito, no me pareció tan dura como me imaginaba. Mucho debe ser la leyenda que cuentan.
Llegamos a la mayada. Se nos abre en toda su vistosidad.
No ye Ondón con sus panorámicas privilegiadas, pero el paisaje alrededor la hace muy atractiva.
Tenemos ocasión de comprobar y comentar por donde discurrió nuestra última ruta. Del otro lado del Cares vemos Colláu Cerredo, Piedra Bellida y Pando Culiembro. Por ahí bajaron Pedro y Rubén, y andarían ahora Carlinos y los suyos.
Volvemos por Culiembro. Hacia la mitad de la canal nos aparece el único obstáculo de la jornada, plantado en mitad del camino.
Como no soy muy dado a las artes taurinas
Rico dice que él no trajo muleta, capote y estoque necesarios para afrontar tal situación, pero yo creo que lo que tien ye miedo.
Mirailo como escapa canal abajo. ¡Cobaaaardeee! JAARRRLLLL.
Cerca ya de Culiembro oímos como un murmullo rumoroso; no del canal del agua precisamente, sino de la gente por la ruta que a esta hora de la tarde ya se asemeja más a una autovía de alta velocidad. En La Trapa esperan autocares de Ciudad Rodrigo, Torrelavega, etc. No hay duda, el buen tiempo vuelve y trae el turismo.
Y esto es to,
esto es to,
esto es todo amigos...
Hasta otra y saludos.


