Tendría que empezar comentando que una de las mayores preocupaciones al acometer estos caminos es la de la orientación, pero en este caso, esta pasó a un segundo lugar. La ruta desde el Puente la Jaya hasta el Amuesa se encuentra marcada con los famosos puntos rosas que ya nos habíamos encontrado por otros lugares de Picos. Teniendo en cuenta esto, la posible dificultad de algunos pasos pasaba a un primer término.
Quiero añadir que este itinerario no es fácil y no carente de ciertos peligros como pueden ser la piedras que vienen de las zonas altas, tal como pudimos comprobar en varias ocasiones. Este detalle no debe menospreciarse en absoluto dada la gran cantidad de rebecos que andan por la zona.
El Cares poco después de cruzar el puente “La Jaya”
Llegando a Dureyo, aunque no es necesario llegar hasta la majada en sí
Tras cruzar la pedrera situada a la derecha de Dureyo
Echándo un vistazo atrás en esta misma zona
Las marcas a la entrada de la canal de la armadura
La misma canal y por donde deberemos cruzar a la parte superior derecha
Cruzando la traviesa. Parece haber sido reparada recientemente dado el color de las piedras incrustadas entre la madera.
Echando la vista atrás con Dureyo
La otra veriente con Los Collaos, Pregüeles, el Cuetón
Detalle del canal del Cares que normalmente pasa desapercibido dada su situación.
Placa en memoria de Ángel Enciso, fallecido durante el descenso por estos caminos.
Zona de acceso Monte Castiello
Cuevas Prietas
Travesía a realizar desde Cuevas Prietas para el acceso al Furacao de Castiello
Remontando hacia el Furacao de castiello y lugar donde encontramos las mayores dificultades.
En esta zona César tira por la izquierda que a la postre sería el mejor acceso.
Sucu tira por la derecha ascendiendo más de la cuenta lo que posteriormente nos obligó a realizar una travesía hacia la zona donde se encontraba César ya esperándonos.
Sucu después de corregir el trazado
Una vez superada esta zona se asciende un buen tramo por zona arbolada. Llegando a la parte superior del Murallón y sin seguir en dirección a un canalón que invita a ello se debe girar completamente a la izquierda para ir a coger una especie de canaleta que se aprecia en al foto
Después de la canaleta el camino ya es muy evidente y ya estamos arriba.
Se viene a salir entre los dos árboles del centro de la foto. La foto está tomada una vez superado este punto. El Cuetón al fondo
Y por fin Amuesa con los primeros campamentos de espeleólogos. En este punto acaba propiamente este recorrido; a partir de aquí las posibilidades son muchas y variadas. Nosotros nos decantamos por la siguiente. Hasta este punto hemos invertido 4 horas para salvar los aproximadamente 1200m de desnivel que existen entre La Trapa y Amuesa.
Continuamos por la Cuesta del Trave con la intención de llegar a Orandi
Desde la majada accedemos a la falda del Cueto del Albo por la Concha el Bobio y llegamos tras el largo flanqueo a la zona del Acebuco
Y como no, aparece la imponente mole del Picu. Habrá que hacerle una visita no tardando mucho.
Bajando a Cambuerro por lo que yo creo son Los Collaos. Que alguien me rectifique si me equivoco.
A partir de Cambuero ya seguimos el conocido camino hacia el Jou Baju, Balcosín y Bulnes donde la parada se hace obligatoria a saludar A Alberto y Loli y posteriormente a Rafa. Poco después, ya bajando hacia el Cares nos desviamos del camino para coger el que discurre por la parte inferior. Aunque es perfectamente transitable quizá no sea muy recomendable cuando la afluencia de gente por el camino superior es grande, caso de esta ocasión.
En total invertimos unas 8h 30´ aproximadamente para el total del circuito salvándo unos 1700m de desnivel acumulado.
No quisiera acabar sin dar una opinión respecto a esta excursión, concretamente a la parte del Murallón de Amuesa. Si el descenso de cualquier canal del Cares sin conocerla es muy poco recomendable en este caso sólo se podría tildar de locura.
También quisiera agradecer, ya que este foro nos lo permite, a Paco Ballesteros, el que nos haya permitido gozar de un gran día de montaña, ya que sin sus referencias de “La Garganta del Cares y sus caminos” hubiese sido imposible conocer estos rincones de Picos y todo lo que eso conlleva.


