Salimos de Tielve sobre las 9 y media de la mañana con buen tiempo y sabiendo que tendriamos que volver a recoger el coche al acabar la ruta.

Las primeras rampas nos ofrecen una visión muy buena del valle del Duje.

Los bosques de la ladera oriental de peña Maín ya van cogiendo el color característico de esta época del año.

Al poco de caminar llegamos a la primera de las majadas que atravesaremos a lo largo del día, Valfrio. Surgen las primeras dudas y preguntamos a un pastor que estaba por allí, algo que repetariamos luego varias veces.

Este hombre nos indica bastante bien, y aunque desde lejos te extraña que el camino vaya por aquella zona( tramo en azul), luego se trataría de la parte más guapa del recorrido con muy buenas vistas sobre el central.

Abajo queda ya la majada de Valfrio, con unas vistas muy buenas de fondo.

Y la zona baja del valle del Duje con la garganta del Cares de fondo, se ve en la ladera de Peña Maín el peculiar Cuetu Vierru.

Tordín, probablemente uno de las majadas más guapas de picos. Mucha actividad pastoril por la zona, aquí tuvimos de nuevo un encuentro con un pastor de Arenas que me sorprendio por lo joven que era. Estaba porteando material con un caballo pa arreglar una cabaña.

Bajamos y tras pasar una fuente, nos desviamos del recorrido marcado (PR- AS127) para acabar en la majada de Umardo de arriba. En este trayecto nos encontramos don dos pastores, que luego nos explicarian otros más abajo que eran dos hermanos que viven en invierno en la majada del Vierru y en verano en Tordín. Ya se les veía un poco peculiares a ellos.
Majada de Umardo de arriba, se distinguen dos pastores de Arenas con los que estuvimos charlando que subian a por las vacas pa bajarlas a sanear a Arenas.

Por la majada de Tambrín no pasamos, queda a nuestra derecha. A partir de aquí ya no vimos más pastores, aunque si cazadores.

En este punto nos surgen dudas por que vemos varios caminos, por lo que sospecho que este es el lugar llamado Cruz de Pruvia.

Comenzamos ahora la bajada más fuerte, ya toda ella por la calzada romana. Paramos a comer tranquilamente en el primer rincón donde vemos Arenas de cabrales.

La piedra esta muy humeda y unida al barro hace que haya que bajar que bajar con cuidao pa no posar el culo en el suelo.

La última parte de la ruta atraviesa un bosque lleno de castaños...
... y como ibamos tan bien de tiempo que menos que ponerse a guetar(recoger) castañes, esto es sólo una tercera parte de lo que recogio Ricobulnes, la verdad que había muchísimas.

Pues eso es todo, una ruta muy guapa y relajada no apta para "caliceros"



