Debido a mi traslado temporal a León, quiero ir conociendo poco a poco montañas y lugares cercanos, y que mejor para empezar que esta montaña que veo todos los días en la lejania.
El Correcillas o Polvoreda es una montaña emblemática de León visible desde muchos puntos al sur.
Además de muy vista es muy ascendida, ya que se llega muy rapidamente desde León capital a cualquiera de los sitios desde donde se puede ascender, en mi caso el pueblo de Rodillazo.
Para mi sorpresa voy a hacer la ruta completamente sobre nieve, sobre todo en la zona alta.
Marcho camino del collado de Santiago, muy usado antiguamente cuando no existia paso por las hoces de Vegacervera. A lo lejos asoma una montaña que me llama la atención y que tardo en descubrir por lo despistado que me tiene desde esta perspectiva, el Fontún.
En el collado de Santiago aparecen restos de una majada, por el valle que baja al pueblo de Correcillas.
Desde este collado me desvió al sur para subir unos metros y llegar a las inmensas praderias del Valle del Marqués, donde ya doy vista al Correcillas.
Me surgén dudas sobre la posibilidad de subir por la cara visible, muy pendiente y seguramente con hielo, y como voy sólo y me estoy iniciando en ascensiones invernales, me decido a seguir a dos montañeros que van por delante, con la idea puesta en llegar a un punto de la ladera para ver las vistas hacía el sur.
Ya sin la idea de hacer cumbre, asciendo esta ladera y descubro un valle que me llevará a un collado cercano a la cima, con poca inclinación, ideal para mis intereses. Descubro la figura de los montañeros que me anteceden subiendo por el valle y voy intuyendo que quizás esta sea la subida principal al pico.
Llego al collado y confirmo mis sospechas, ya que por la vertiente sur veo bajar tres montañeros que me indican que no hay problema y que tengo la cima a 4 pasos. Buenas noticias cuando ya me conformaba con las vistas desde el collado.
Aunque la nieve no está para crampones excepto en algunas zonas, los llevó puestos desde el valle para ir practicando con ellos, buscando coger seguridad en algunas zonas con hielo. Subida muy disfrutona desde el valle hasta la cima.
Ya desde la cumbre espectaculares las vistas, la montaña palentina(inconfundible el Espigüete) con la peña Valdorria en primer término, a falta de mapas aquí en León tiro del Google Earth para identificar algunas cumbres. Otra peña que está entre medias y que estoy intentando averiguar su nombre, creo que es Peñas Pintas.
A lo lejos los queridos picos.
Me resultaba bastante dificil identificar las cumbres de la cordillera, acostumbrado como estoy a verlas desde el otro lado. En está imagen el Torres y todo el sector del Agujas y el Cuerna que cierra las pistas de san Isidro por el sur.
Las praderias del Valle del Marques, a unos 1600 metros de altura, con el Brañacaballo y el Estorbín en la lejanía. Como se puede ver, la propia cumbre del Correcillas protege de los vientos del sur a estas praderias permitiendo que tengan mucha más nieve que zonas bastante más altas como las laderas del Brañacaballo.
El macizo de las Ubiñas con el Fontún en primer término.
El sudoeste, con algo de niebla, no permitía ver León.
Bajada de nuevo por todo el valle hasta su final, cerca de la cueva. Se ve la sombra de los dos compañeros mierenses que conocí en la cima y que con los que fuí charlando un buen rato. Un saludo para ellos si leen esto.
El precioso valle del Marqués. En un primer plano la hondonada donde está la cueva.
Cueva del Moruquín, por aquí se mete el curso del riachuelo en el interior de la montaña para salir luego a la altura de las Hoces de Vegacervera.
De vuelta a Rodillazo un último vistazo a esta montaña que me ha dejado tan buen sabor de boca.
Desde la bajada del collado de Santiago a Rodillazo, todavía se ven tres grandes del macizo de las Ubiñas, los Fontanes, el Fariñentu y el Tapinón.
Hasta la próxima andanza, saludos.

