Son auténticas moles que arrasan con lo que se interponga a su paso.
Si te atrapa un alud te arrastrará con él sin remedio.
En algunos aludes de nieve blanda con suerte podrás intentar mantenerte en su superficie nadando, pero otros están compuestos por trozos de placa que te machacarán el cuerpo lo mismo que haría un desprendimiento de rocas.
Es muy probable que ese politraumatismo acabe con tu vida.
Si has sobrevivido al impacto inicial, lo más probable es que mueras por el aplastamiento que ejercen sobre tu cuerpo las toneladas de nieve y hielo que tendrás encima.
Si aún así sobrevives, notarás como el calor de tu cuerpo irá cristalizando la nieve que te envuelve hasta convertirla en una crisálida de hielo en la que no entra el oxígeno. Poco a poco morirás asfixiado.
Además, es probable que cuando te arrastre el alud, te arranque la ropa, por lo que tu piel quedará expuesta al contacto directo con la nieve que te cubre. Si no te encuentran rápido y las causas anteriores no han acabado contigo, lo hará la hipotermia.
Así que, procura llevar puesto el ARVA en emisión, para que te encuentren rápido los compañeros que van contigo y así aumenten las posibilidades de sacarte con vida de esa espantosa experiencia.
Si no llevas el ARVA, todavía quedará un remoto rayo de esperanza. Ningún experto se ha atrevido a dar un índice de supervivencia 0% solamente calculando el tiempo que lleva un cuerpo atrapado en la nieve. Por lo tanto es primordial que los grupos de rescate actúen lo antes posible con los medios más eficaces de búsqueda.
Y cuando hablamos de eficacia en aludes, el primero en la escala es el perro. Estos animales trabajan rastreando el olor corporal de las víctimas, por lo que es muy importante que sean los primeros socorristas que entren en el alud para no encontrar camuflado el rastro con otros olores corporales.
Existen muchos perros bien adiestrados para realizar este tipo de búsquedas, repartidos por toda la península y en posesión de diferentes grupos e instituciones dedicados a las emergencias.
Por parte de la Guardia Civil hay 6 perros de avalanchas en la Cordillera Cantábrica que están repartidos de la siguiente manera: 2 en Potes, 1 en Cangas de Onís, 1 en Puebla de Trives, 1 en Mieres y 1 en Sabero.
Pero por muchos elogios que oigamos sobre el buen funcionamiento de los perros de avalanchas siempre existe algún profano en la materia que no se lo llega a creer del todo, por lo tanto aquí teneis esta demostración.
Así trabaja un perro de rescate en las avalanchas:
http://www.youtube.com/watch?v=XP0scyt-RAI


