Autor: Pedro Yubero Rivas

 

Título:  Mastines en la montaña

Mastines... buff!! En efecto ya hemos tenido algunos encuentros con mastines; es lo que más temo de las aproximaciones por Picos cuando voy con nuestros perros. De hecho tengo especial cuidad en informarme sobre las majadas con mastines por las que vamos a pasar.

Cada mastín es diferente, mas o menos territorial, mas o menso guardián, con mas o menos experiencia... ...por lo que aquí digamos es muy relativo: cada situación es diferente y cada reacción de un perro puede variar según los casos.

Los mastines no son ni buenos ni malos; están trabajando. Tenemos que comprender que nosotros somos los intrusos para ellos. El mastín protege una zona, un "perímetro de seguridad" alrededor del ganado que cuida, y los límites de ese perímetro los conoce él pero nosotros no los vemos.

Si nos metemos en su "perímetro de seguridad" puede que nos ataque (dependerá del perro), lo cual puede ocurrir desde el modo tradicional (venir hecho un fiera y pegarnos un mordisco gordo) o bien acercarse en apariencia amistosamente, incluso moviendo la cola como si estuviera de buenas, y sin embargo al estar a nuestro lado nos marca en la pierna o en la mano, esto es, nos muerde haciendo daño, incluso herida, pero no muerde con todas sus fuerzas sino simplemente "marcando", es decir, advirtiéndote que te va a morder más fuerte si no te vas de alli. Este segundo tipo de agresión, el marcado, nos suele dejar cara de idiotas, porque no lo esperábamos ante la pinta de bueno que tenía el animal antes de hacerlo.

Se sabe que nos hemos metido en su perímetro porque el mastín viene a nosotros (bien agresivamente, bien con calma, pero llega hasta nosotros). Si queremos evitar riesgos, debemos retroceder antes de que llegue a nosotros, y lo normal es que la darse cuenta de que sales de su perímetro de seguridad, se pare y se quede mirando cómo te alejas. Habrá que rodear su perímetro de seguridad para continuar nuestra ruta sin problemas.

Mientras no nos metamos en ese invisible "perímetro de seguridad", lo normal es que nos ladre permaneciendo pegado al rebaño, y no habrá agresión.

Cuando te encuentras al mastín y el rebaño en su lugar habitual de descanso y refugio, por ejemplo mientras el ganado rumia en la majada donde pasan la noche, ese perímetro de seguridad es muy grande y difícil de evitar. Son las situaciones más peligrosas. Por eso yo siempre que me acerco a una majada con cabañas, antes de asomarme a las cabañas doy unas voces, por si hay algún perro, porque si llego de improvisto y me asomo y hay un perro dentro, el ataque va a ser descomunal.

Por el contrario, cuando te encuentras al ganado y al mastín pastando separados de su lugar de descanso, el perímetro de seguridad que defiende el mastín por regla general se limita a los alrededores inmediatos del rebaño, es decir, que si el rebaño se espanta ante vuestro paso y se aleja, lo normal es que el mastín vaya pegado al ganado y se aleje de vosotros. En general basta con rodear al rebaño y casi siempre el mastín permanecerá ladrándoos junto a los animales.

En resumen, cuando andamos por el monte, y vemos un mastín, de entrada no sabemos si es "bueno" o "malo"; lo mejor es prevenir y rodear la zona donde está.

Si no te das cuenta de su presencia hasta que invades su "perímetro de seguridad", cosa que es muy habitual, y el perro te ataca, entonces que Dios te coja confesao y hay que intentar detener su ataque antes de que éste se materialice:

      Agachaos y coged o haced que cogeis una piedra. Este gesto es "internacional" para los perros y la mayoría se paran o huyen, porque saben por expriencia que después de agacharse un humano... ...reciben un cantazo.

      Levantad los bastones y agitadlos de arriba a abajo dando voces a la vez; también han recibido palos con frecuencia y aunque ellos no saben que nuestros bastones son de aluminio o de un metal que poco daño les puede hacer, lo normal es que reaccionen igual que ante un garrote y se detengan y retrocedan.

Y si al final os muerden, cosa que sucede MUY POCAS VECES (pero sucede), no dudéis en defenderos. El mordisco de un mastín no es una broma, y si te entra el pánico y te caes al suelo puede que tengas un problema serio de verdad. Si puedes coger un pedrusco y partirle la cabeza porque no te suelta la pierna, pues se hace. Si le puedes dar con los bastones en la cara, por ejemplo en los ojos, pues adelante. Las patadas en el abdomen con la puntera de la bota con todas vuestras fuerzas suelen funcionar porque les duele mucho (hígado, bazo...), y lo normal es que suelten.

Lo que voy a contar ahora me entristece contarlo, pero es así: en mi pueblo de Segovia, hace ya unos años, al tercer mordisco de un cruce de mastín (no muy grande, de unos 40 kgrs, como el mío mas o menos) en medio del campo, me entró tal estado de tensión que le cogí de las patas traseras y, levantándole en el aire, comencé a golpearle contra el suelo a uno y otro lado, aprovechando la inercia de su peso, hasta que se quedó quieto. Sin pretenderlo, le dejé tetrapléjico y murió al poco rato. Yo soy veterinario por vocación, y este tipo de cosas me duele y me cuesta contarlas, pero.... es así. Un mastín blanco llamado "Santi" ya me había mordido en la cara unos años antes, y otro llamado "León" me pilló dos veces en el muslo, así que cuando éste me mordió en la pierna izda y no me soltó, pues se me nubló la vista y sencillamente reaccioné así. Afortunadamente, no era muy grande.

Lo que quiero decir es que una cosa es que un mastín te "marque", y otra que se cebe contigo. Si se ceba contigo (algo muy poco frecuente), hay que defenderse.

Cuando llevamos perros pòr el monte, el mastín siempre dirigirá sus ladridos o incluso ataques hacia vuestro perro antes que a vosotros (por puro instinto, pues ve más peligros a vuestro perro para su rebaño que a vosotros). Al ver a un mastín, debeis mantener a vuestro perro junto a vosotros, porque si vuestro perro se adelanta o se separa de vuestro grupo, lo más probable es que el mastín le ataque sin dudarlo. Si permanece a vuestro lado, el efecto "manada" que haceis quizá mantenga al mastin en su sitio y se retrase el ataque.
Y si finalmente os ataca, recordad que es casi seguro que el mastín se dirija hacia vuestro perro, y eso nos da cierta ventaja porque si el objetivo del ataque no sois vosotros, es más fácil liarse a pedradas, bastonazos, pioletazos o patadas con el mastín.

Y recordad que nosotros somos los intrusos, que ellos están trabajando y que la mayoria de ataques son culpa nuestra por meternos en su perímetro de seguridad muchas veces sin darnos cuenta.

Todo esto está muy bien y queda muy bonito en un foro de internet., pero luego está la imprevisible realidad. A ver quién es el guapo que cuando le sale una fiera de estas (que por otra parte son bastante pocos, todo hay que decirlo) se pone a recordar lo que el listillo aquel contó en el foro de internet que hay que hacer! Rolling Eyes

Por otra parte.... qué animal más bonito, ¿eh?