|
La nieve se tiñó de rojo de repente, y eso nos llevó a encontarlos. Ahí estaban las pobres
crías en el ilusorio refugio que se habían buscado, quizás creyendo
de que allí podrían salvarse, pero sus heridas eran demasiado graves.
Nos miraban como intentando darnos una explicación de lo sucedido, pero esas miradas ya
no tenían vida...llegamos demasiado tarde y nos quedamos para siempre sin resolver el triste enigma.
|