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El Sábado, día de la raquetada, no se presentaba muy halagüeño
pero al menos pudimos subir en coche hasta Sotres, cosa que no
estaba clara los días previos.
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Partimos de la curvona de Sotres y al poco la xente ya se animaba con las raquetas:
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Aunque algunos se lo tomaban con calma, la columna se puso en marcha:
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Los efectivos se fueron disgregando en grupetes. En la foto central, el Escamellao,
objetivo de los más ambiciosos:
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A medida que se avanzaba hacia Áliva, el viento arreciaba haciendo penosa la marcha.
Unos riscos con algo de hierba fueron el refugio de la mayoría:
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Por el camino, se nos presentaban imágenes tan impresionantes como estas. A la
derecha, los 7 expedicionarios al Escamellao inician la penosa subida:
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La cornisa de la izquierda, con su desplome ¿inesperado?,
frena a los expedicionarios al Escamellao. Mientras, algunos foreros continuan viaje hasta el Hotel de Aliva.
Cada vez hace más viento y más frío:
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Los enormes chupos de hielo dan fe de que no hace mucho calor precisamente. El descenso se toma con cierto relajo
y algunas demuestran lo bien que se sientan sobre la nieve:
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Muchos ya se cansaron de tanta raqueta.
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Domingo por la mañana, hora de marcharse. Así nos despide Sotres,
menos mal que las quitanieves no dejaron de actuar a lo largo de la mañana. Eran elecciones
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